Dakota Suite – Blown about the moon (Houston Party Records)

La banda más personal de las Islas Británicas llega de Leeds, y su lider, Chris Hooson, bien merecería entrar en la historia por atormentado, misterioso y alocado a partes iguales.

Dakota Suite debutaron en 1998, con el álbum Alone With Everybody, y auque ese trabajo nunca llegó a España, en las Islas su popularidad comenzó su trayectoria ascendente, mientras Chris Hooson se dejaba lamentos y desgarros en cada escenario. Un año más tarde publican su segundo trabajo, Songs for a barbed wire fence, con una instrumentación mucho más rigurosa, con guitarra más poderosas y arreglos más lujosos, manteniendo como hilo conductor la apesadumbrada voz de Chris Hooson que te golpea las sienes lentamente para recordarte que sigue ahí. Con este álbum (ya editado en España), la banda se consolidó en el Reino Unido y comenzó su andadura por el resto del mundo de manera notable y brillante.

Pues más o menos eso es lo que tenemos en Blow About The Moon, ya que recordemos que este doble album no es si no la recopilación de los dos trabajos de la banda, una gran oportunidad para conseguir aquí en España su debut Alone with everybody, y de paso disfrutar durante casi dos horas de la sobriedad de unas instrumentaciones sencillas pero muy compactas, de la cadencia melodramática de una voz que se pierde en las alturas y de lo dramático y épico de unas letras construidas sobre retazos de dolor y sufrimiento. Con American Music Club a un lado y Red House Painters al otro, mirando de reojo a Aidan Moffat, Chris Hooson y su banda siempre han sido unos brillantes transmisores de emociones y sentimientos, cálidos y dulces algunos, gelidos y turbios la mayoría, en cualquier caso, emoción y sensibilidad a flor de piel para valientes.

Como curiosidad, apuntar que en ambos cds figura el tema Wintersong, en dos tomas distintas, la incluída en el primero más lo-fi y neo folk, mientras que la más actual resume en buena parte la evolución del sonido del grupo, más complejo, más elaborado, pero reconociendo en el murmullo de la voz las señas de identidad de un grupo nacido para sentir.

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