De la mano de NetEnt, el rock se adueña de las tragaperras

En medio de la actual crisis sanitaria y económica, el sector de los casinos online se reinventa a través de nuevas plataformas y nuevos juegos. Es el caso de NetEnt, un proveedor de juego sueco de larga trayectoria que, en este momento de coyuntura, también ha sido afectado. La opción para renovarse es el rock, por lo que los usuarios ahora pueden conjugar su interés por las apuestas con su estética musical preferida.

NetEnt, una firma con tradición

Este proveedor de juegos es el servidor de tragaperras muy famosas como “Gonzo’s Quest”, “Reel Rush” y “Starbust”. Los operadores están enfocados en temáticas atrapantes, funciones variadas y premios por tubo. Se puede leer más sobre las tragaperras de NetEnt aquí.

Cuatro nuevos juegos de rock

Así pues, ya se pueden probar los juegos con estética rockera proporcionados por NetEnt. A continuación sigue una lista descriptiva.

Ozzy Osbourne

Ozzy Osbourne
Con un retorno de 96.30%, el juego de Ozzy presenta una continuidad con el propio Príncipe de las Tinieblas: la cara del cantante aparece en diferentes muecas y gestos que recuerdan diversas partes de su discografía y de su vida. «Crazy Train», «Mr. Crowley» y «Diary of a Madman» son algunos de los temas que suenan en cada giro; el sonido de ambiente antes de los giros es una cacofonía ominosa. Cuando se activa la ronda gratuita suenan varios acordes de guitarra eléctrica y vuela sangre por la pantalla. Cuando se piensa en rock, no se puede omitir a Ozzy.

Jimi Hendrix
Así como tampoco se puede omitir a Hendrix, sobre todo cuando se piensa en guitarras. Este fue uno de los juegos más esperados por los apostadores y más anunciados por la industria. La banda sonora de este juego es excepcional; también son muy buenos sus bonos y sus cuatro minijuegos. Presenta cinco rodillos y veinte líneas de pago, y su retorno es de 96.90%.

guns n roses

Guns’n Roses
Este juego cuenta con cinco rodillos, tres filas y veinte líneas. Ofrece también Wild Substitutions, Wilds Expansivos, el Wild Appetite for Destruction, una Rueda de Bonificación, símbolos de Bonificación, Giros Leyenda, el multiplicador «Solo» y el Juego de Bonificación «Favorito del Público». El retorno es de 96.98%. Todo eso con la música de los Guns hacen que esta sea una de las tragaperras favoritas de este operador. En la banda sonora hay varios temas de “Apetite for Destruction”, uno de los mejores discos debut de la historia del rock.

Motörhead

Motörhead
Motocicletas, distorsión y, sí, también tragaperras: una estética bien del gusto del querido Lemmy. Este juego de tragamonedas cuenta con 5 tambores, un total de 76 líneas de pago y un porcentaje de retorno al jugador a destacar del 96,98% (RTP). La apuesta mínima de la tragaperras Motörhead es de 0,20€ la tirada y la máxima de 200€.
La canción “Ace of Spades” actúa como wild.

Acciones de una industria que se quiere salvar

La apropiación del rock por parte de los casinos online está relacionada con la crisis que sufre este sector en la actualidad, en el contexto de la inestabilidad económica general causada por la pandemia de Covid-19. Así pues, los servidores de juegos lanzaron todo tipo de nuevas opciones para atraer al público. Se debe tener en cuenta que, incluso en épocas de bonanza, esta industria se abaste a partir del constante crecimiento del número de usuarios. Actualmente, en el marco de recesión e incertidumbre, resulta difícil conseguir nuevos apostadores.

¿Por qué el rock?

Resulta entonces pertinente preguntarse por qué la industria del juego online se aferra al rock para mejorar su situación. Ocurre que, según la mirada de algunos expertos de la Universidad de Guadalajara, el rock ya podría dejar de pensarse como una identidad cultural rebelde para ser entendida como una mercancía apropiada por el mercado, sometida al fetichismo de igual manera que ocurre con los demás medios de producción cultural. El propio Bernard Sumner, cantante de New Order, afirmó en su última gira en Buenos Aires que «el rock es una mercancía». Lo que en algún momento fue contracultural, terminó siendo digerido por el sistema y procesado para captar a una audiencia amansada.

A pesar de todo, también el rock

Y aun así, seguimos escuchando rock, nos seguimos conmoviendo con los acordes distorsionados y las letras de protesta con la voz desgarrada de Lemmy o la voz estridente de Axl Rose: porque, a pesar de todo, el rock se sigue reivindicando como patrimonio de los rebeldes y los insurgentes. Y si de vez en cuando caemos en el sistema y jugamos a las tragaperras, mejor que sea con la música de Ozzy.

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