Festival Supersónico – Campus Universitario (Mieres -Asturias-)

Estrenando reciento llegaba la III edición de un festival que poco a poco va consolidándose en el panorama nacional y que va sentando las bases de su propuesta, con el objetivo de convertirse en un brillante epílogo a un verano cada vez más saturado de propuestas festivaleras.

La noche comenzó con los toledanos The Sundday Drivers, que demostraron ser una banda a tener en cuenta en un futuro cercano, con un sonido muy compacto, destacando la versión de un tema de Dylan.

Tras estos, A room with a view ofrecieron un set en el que intercalaron temas de sus dos lps, mostrando así momentos más crudos y otros en los que los ambientes y los paisajes instrumentales eran los que predominaban. Tal vez les falta un último empujón para acabar de convertirse en la gran banda que todos sabemos que son.

La Habitación Roja era uno de los grupos más esperados por parte del numeroso público; es una de las formaciones punteras del panorama nacional por méritos propios, y lo ratificaron en directo, con un sonido impecable, centrando su repertorio en su último álbum Radio, y adelantando una pieza nueva que da muy buenas vibraciones acerca del lanzamiento de su quinto álbum en febrero de 2003.

Tras los valencianos, era el turno de Mercromina la gran -y acertadísima- apuesta del festival; tras unas pequeños problemas de sonido iniciales mientras interpretaban los tres actos del tema “Ninguna Parte”, los albaceteños se dejaron de contemplaciones y comenzaron a levantar un infranqueable muro de sonido con temas como “Entrevista a un abducido”, “Chaqueta de pana” o “El libro de oro de la congelación”, en los que de mano de la combinación perfecta de distorsión y melodía regalaron algunos minutos espectaculares, finalizando cen el climax sonoro con “Caterpillar”… inmensos.

Cerrando la noche estaban Deluxe, que a pesar de la cantidad de conciertos que llevan en su espalda durante estos dos últimos años, no han perdido la frescura y siguen mostrando un estado de forma envidiable. Hicieron lo mejor que se puede hacer para combatir la monotonía y el cansancio, reinventarse a sí mismos. Y vaya cómo, Xoel hizo con su voz lo que le dio la gana, destacando “My Beautiful Thing” y “I”ll see you in London”, ambas de más de diez minutos con medley a modo de poupourri que quedará en nuestras memorias un buen tiempo.

Tras esto, y para ir finalizando la noche, Ibon Errazquin haciendo las veces de Dj con su particular mezcla de estilos, mientras el público abandonaba el recinto.

Balance muy positivo para un festival que parece que va asentándose y marcando la pauta del otoño asturiano.

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