Fiestas 15 años de Acuarela – Varias (Madrid)

Para hablar de lo sucedido el sábado pasado en el Neu! Club uno no sabe por dónde empezar.

La celebración del 15 aniversario de Acuarela, un sello tan importante en España y con tanta personalidad propia, ha venido desarrollándose a lo largo de toda una semana. Y aún así se han quedado cosas fuera, para tanto y más daba la ocasión. He ahí sus virtudes, he ahí sus sin sabores.

A lo largo de la penúltima semana de mayo en la librería La Buena Vida se sucedieron una serie de conciertos íntimos con (algunos) de los “grupos de casa”: El Hijo (proyecto de Abel Hernández), The Secret Society (aka Pepo Márquez) y Aroah (Irene Rodríguez Tremblay). Posteriormente, el viernes 23, fue el turno de SJ Esau y The Third Eye Foundation en Café la Palma.

Ya el sábado, donde centramos esta crónica, fue el turno (y por este orden) de los norteamericanos Apse, Xiu Xiu, y los ingleses Bracken.

Los primeros llenaron el escenario de momentos oscuros y rítmicos, de subidas y bajadas de tensión, de afinadas voces que parecían pedir a gritos más atención. Y es que frente a ellos se encontraron con un desangelado panorama, una sala prácticamente vacía en ese punto de la noche, lo que dio como resultado un concierto frío, pese a la indudable entrega y buen hacer de los músicos. Para rematar, el concierto fue (y se hizo) desconcertantemente corto. Una lástima para una más que correcta actuación de un sexteto que ya se ha hecho con uno sonido, y, sobre todo, un espíritu, propio.

Los siguientes en aparecer en escena, Xiu Xiu, lograron un mayor acercamiento al escenario de una audiencia que si bien no llegó a llenar ni por asomo el local, sí triplicó su presencia con respecto al concierto anterior. El grupo que inicialmente comenzó con Jamie Stuart y la suma (imprescindible) de Caralee McElroy, ahora se presentó en forma de cuarteto con Devin Hoff y Ches Smith. El concierto: sencillamente apoteósico, de lo mejor, si no el mejor, que han dado en sus diferentes visitas a nuestro país. La usual transformación en un “Mr. Hyde” de la rabia contenida del afable Stuart, la calidez y desenvoltura instrumental de McElroy, junto al acompañamiento de la base rítmica, convirtieron la actuación en el concierto de la noche, y uno de los mejores de lo que va de año.

Como cierre, Bracken, dejaron un buen broche musical con sus ambientes enrarecidos, una electrónica desarraigada lejana al pop, y, de nuevo, siguiendo la línea de la noche, con unas bases rítmicas que incitaron al baile contenido.

El domingo, donde continuaba en la misma sala el aniversario, actuaron Mi And L´au, The Clientele y Matt Elliot. Ya entonces se optó por dejar las mesas y sillas tan características del local, puesto que la respuesta del público no ha sido, en ningún momento, la esperada y, sobre todo, la merecida.

The Clientele repitieron actuación, que no repertorio, pocos días después, el martes 27 de mayo, en Café La Palma, donde volvieron a demostrar la calidad y calidez de su música en cualquiera de sus versiones de puesta en escena. El precio de 8€ de tan singular y especial show parecía una invitación a rozar el lleno, pero de nuevo no se consiguió, ni por asomo.

Con respecto a esto último uno no sabe muy bien qué pensar. Es indudable el esfuerzo, la entrega y el trabajo que ha llevado organizar unos conciertos así, y todo el bagaje e importancia de Acuarela. Quizá la ausencia de los nombres nacionales durante la celebración del fin de semana haya hecho mermar la capacidad de reunir a más gente, aunque lo cool, como sabemos, suele venir de fuera (aunque cuando se juega en casa, es más fácil que la afición te acompañe). He aquí la duda.

El tema es que uno no se imagina un aniversario pensando únicamente en el presente, sin mirar atrás, sin recuperar viejas fotos, viejas canciones, recordando con cariño el tiempo transcurrido hasta el punto actual, reuniendo a viejos amigos, y puede que, en esta ocasión, se hallan centrado demasiado en la actualidad, por mucho que cuenten con grupos tan en forma y con tanto contenido como los reunidos.

Resumiendo, un aniversario a la altura musical en cuanto a los nombres anunciados, pero en las antípodas de la respuesta del público. Acuarela merece más, necesita hacer más, y la gente debe responder para que podamos seguir disfrutando por muchos años de las pequeñas grandes joyas musicales que nos proporcionan.

“El tiempo pone cada cosa en su lugar, ya veremos cuando”, canta en su último álbum Antonio Luque, razón de ser en su momento, 15 años ya, de tan respetado e imprescindible sello discográfico.

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