French Films + Gatomidi – Sala El Sol (Madrid)

No es extraño comprobar cómo los ciclos hacen del pop un continuo vaivén en el que constantemente saltan los referentes a modo de resortes en los que se impulsan las escenas.
En ocasiones esos resortes sirven para, de un modo u otro, refrescar de modo óptimo lo ya expuesto por otros, aunque el aporte no sea muy significativo, y en otras lo que hace es, a modo de catapulta, lanzar lejos al grupo o músico en cuestión hasta hacerlo desaparecer en el olvido o en la bruma de la indiferencia.
Por eso es que el directo es una de las formas de sentir el pulso de las canciones. Así fue que el concierto de French Films sirvió para ser parte de ese mencionado vaivén.
Con una entrada media que no quitó energía a la noche, los finlandeses configuraron un set en el que dentro del gran manual de estilo del pop se mostraron como unos buenos ejecutantes de canciones. Y además lo hicieron con las ganas que evidencian que hacen lo que quieren sin más ni más.
El quinteto venía para presentar White Orchid, su nuevo disco y la deuda la saldaron apelando a un concierto en el que la constante fueron los estribillos y la permanente sensación de alegría y liviandad.

En todo el tiempo que estuvo sobre el escenario, la banda dejó entrever su querencia por el pop de estructuras directas. Aquellas que no requieren de muchos minutos para resumir su esencia. Aunque por momentos las canciones parecían ser una variante del mismo esquema melódico no era óbice para apreciar que tal variante ofrecía juegos melódicos propicios para hacer que el cuerpo se moviese. Y es que si tuviésemos que buscar adjetivos para describir sus canciones, y la pulcra y efectiva puesta en escena de su repertorio, podríamos dirigirnos a imágenes de calidez y rapidez, de burbujeo y alegría.

Así transcurrió la noche, entre canciones con madera de hit encadenadas unas a otras, sin altibajos. Los inevitables, pero para nada molestos,  ecos a otras épocas  y grupos daban qué pensar acerca de por qué hay bandas que son incapaces de mantener un directo con el único soporte de sus canciones.
Afortunadamente French Films, con sus posibles querencias al surf, al jangle pop, al punk pop o al pop escocés de los ochenta del sello Postcard, dejaron en el escenario de la sala El Sol de Madrid una buena firma: “Where We Come From”, “Juveniles”, “You Don´t Know” y otros temas  escribieron su nombre sin buscar ni trascendencias ni momentos inolvidables. Simplemente se trató de un buen directo hecho para pasarlo bien. Visto lo visto, a veces es una cualidad. 
Antes de la subida de la banda de Johannes Leppänen, quienes abrieron la noche fueron los valencianos Gatomidi, con un rock pulsante que, pegándose al ruido, apuntó las maneras de un trío que presentando su Enclosed Spaces trajinó guitarras, bajos y baterías con músculo y nervio.

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