Gallon Drunk + Los Nitxos – Sala Jimmy Jazz (Vitoria-Gasteiz)

Más que sugerente doble cartel para  un miércoles de otoño.
Comenzaron el grupo vitoriano Los Nitxos que desde hace un par de años viene deleitándonos con temas anclados en el postpunk, el pop y alguna querencia de las antípodas..Veteranos ya de la escena local, han incorporado desde hace algunos conciertos a un teclista que aporta más matices a su sonido, industrial a veces, melódico otras, suenan orgánicos y verdaderos, lejanos de la frialdad que a veces imperan en otras bandas de este estilo. Aportaron temas nuevos, además de los ya recogidos en su única referencia discográfica Grandes Decesos (2011) dejándonos más que preparados para la banda estelar. Esperemos que pronto nos brinden nuevas grabaciones y que vayan teniendo la difusión y reconocimiento que merecen  www.myspace.com/losnitxos / losnitxos.bandcamp.com.

A continuación Gallon Drunk que cumplen 24 años de existencia con nuevo trabajo The Road Gest Darker From Here y reconversión en trío tras la muerte de su bajista Simon Wring, con la que no han perdido, sino que incluso han ampliado, sus señas de identidad.
Los Gallon Drunk de 2012 suenan más primitivos, más básicos, con mayor presencia de la armónica, claras influencias kraut, “Killig Time”, y un sonido “free” sostenido por la pericia instrumental de los tres componentes del grupo, después de su proyecto con Lidya Lunch, Big Sexy Noise.
Mención aparte para su cantante y guitarrista/teclista James Johnston cuya potente presencia escénica aporta la torricidad necesaria para llevar la música del grupo a ese estadio de intensidad y crudeza, pero siempre elegante, al que llegan sus conciertos. Simultaneando la guitarra con el teclado, la voz o la armónica, a punto del percance por sus juegos con los cables, la cinta de su guitarra o los pies de micro, contrasta con la tranquilidad de Terry Edwards al saxo y las percusiones que se encuentra más libre instrumentalmente que en una de sus otras bandas, los Tindersticks, con quienes le vimos recientemente.
No faltaron sus temas clásicos como “Two Clear Eyes” o “Grand Union Canal” auténtico catalizador del concierto, en el que  durante casi 90 minutos se pudieron escuchar desde aromas orquestales de club, scores cinemátográficos, sonidos pantanosos, la oscuridad de The Birthday Party y el free jazz siempre al borde del caos, del ritmo a la improvisación, del ruido a la calma, que envueltos en el excelente sonido de la sala vitoriana se degustan mucho mejor
Una pena que el concierto fuera entre semana para haber continuado con el estupendo estado de ánimo que dejó en los asistentes a su concierto.

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