Joaquín Pascual

Componer es cada vez más atrayente, pero también más difícil porque te enfrentas a ti mismo de una forma más consciente

La discografía de Joaquín Pascual sigue creciendo imperturbable tras la sucesiva militancia de éste en formaciones como Surfin´ Bichos, Mercromina, Travolta o Tórtel, firme a unos principios creativos que tienen en La Frontera (2012) una de las entregas más personales y desgarradas del veterano músico.
 
Un retrato intimista y profundo que acomete con paciencia y ternura complicaciones vitales de abrasadoras consecuencias, bajo la imprescindible mano de un autor que forja su obra en base a la incorruptible demanda de su inspiración.
 
Un disco que será presentando con banda completa en directo los días 11, 12, 13 y 14 de abril en Madrid, Albacete, Valencia y Barcelona respectivamente.
 
Hablamos por teléfono con el imprescindible músico acerca del presente y el pasado de su fructífera carrera musical…
 
 
¿Dirías que “La frontera” (2012) es uno de los discos más personales y profundos firmados por Joaquín Pascual en cualquiera de sus grupos?
 
No me atrevería a decir que sea de los más personales porque “El ritmo de los acontecimientos” (2010) era muy personal y en realidad lo son casi todos. Quizá los dos últimos un poco más porque son discos hechos en solitario y no he compartido composición con nadie, por lo que por sí mismos ya tienen que ser más personales. Pero en cuanto a profundidad de textos o temática “La frontera” (2012) es profundo porque es un viaje hacia mi interior, entonces sí que puede parecer que es más profundo que el anterior, aunque a la hora de escribir yo creo que he dedicado la misma intensidad a los dos.
 
¿En qué dirías que se diferencia este disco del trabajo anterior?
 
En el tema de las canciones. “El ritmo de los acontecimientos” estaba hecho con una idea preconcebida de contar todo lo que sucede a tu alrededor día a día y todas las canciones van buscando la misma forma de expresión, lo que crea su propio sonido, su propia estructura, su propia forma de ser. “La Frontera” está compuesto con otra idea u otra propuesta personal sobre el interior, sobre cómo me veo a mí mismo y mi relación con el mundo y el exterior. Por eso la temática es distinta y eso hace que tenga más profundidad y la dinámica y estructuras de las canciones sean otras. La principal diferencia reside por tanto en lo que estaba buscando en cada disco.
 
¿La época de crisis y crispación social que vive el país y el mundo en general ha influido de algún modo en las nuevas canciones? ¿De dónde viene la inspiración en este nuevo disco?
 
No estoy seguro de si ha influido o no, pero supongo que puede ser porque a todos nos influye de una manera o de otra la situación tan real y a la vez irreal que estamos viviendo. Puede ser que ese estado me haya hecho refugiarme en mí mismo en lugar de mirar hacia fuera, pero no lo sé, desde luego no es algo consciente porque no lo había pensado nunca.
 
¿Cómo y por qué surgió la idea de acompañar a algunas canciones de arreglos clásicos y cuerdas?
 
Por un lado tenía ganas después de un disco tan desnudo como “El ritmo de los acontecimientos” y lo iba buscando si la canción lo pedía. Y por otro lado, es debido a lo que las canciones cuentan y tratan de decir: me apetecía que cada canción tuviese un desarrollo instrumental. Mi idea era hacer la canción y luego crear un desarrollo instrumental que fuese tan sugerente como la propia letra y que así, tras acabar el texto, la canción siguiese y le hiciese recordar al oyente lo que decía la letra o imaginar algo relacionado con ella. Buscaba evocar imágenes y creo que esos arreglos son muy cinematográficos y atractivos visualmente.
 
¿Eres consciente de que, tanto por temática como por interpretación, va a mencionarse mucho a Nacho Vegas al hablar de este disco?
 
Me lo han dicho últimamente, pero no soy consciente de ello. Si lo genera, supongo que por algo será. Me gustan los discos de Nacho y soy muy amigo suyo, pero no sé si es una influencia o no. Quizá sea más una similitud de intenciones que una influencia. Pero puestos a sacar una comparación, esa me parece honrosa. Hubiese sido peor que me hubiesen comparado con cualquier otro (Risas). Cantar en castellano, canciones personales, temática casi de autor, quizá el timbre de la voz… todo eso puede generar la comparativa con alguien que está haciendo música del mismo estilo.
 
¿Qué colaboraciones hay en el disco y cómo funcionan?
 
La formación con la que voy a tocar en directo y con la que estuve ensayando la parte básica de las canciones del disco la hice en Albacete con Ana que ya estuvo conmigo en “El ritmo de los acontecimientos” y en Travolta al bajo, mi hija Ángela que ha tocado guitarras conmigo y Rafael que es el batería de Tórtel. Ese es el paquete básico de colaboraciones. Y luego ya en el estudio de Paco Loco pues colaboró el mismo Paco al que siempre se le ocurren cosas y grabó alguna guitarra, Muni Camón con los coros e ideas y también hay colaboraciones de Borja Iglesias, guitarrista de Anari, y de Carlos Piñero que estuvo en Mercromina y ahora está en Burrito Panza. Las cuerdas que las grabé con amigos del conservatorio.
 
Precisamente te iba a preguntar qué significa tener a Paco Loco de productor, porque tengo la sensación de que no es precisamente un productor pasivo… ¿Cómo ha influido en las canciones y en el resultado final que podemos escuchar en el disco?
 
Ha influido bastante porque en “El ritmo de los acontecimientos” ni él ni yo tuvimos mucho tiempo de planificar la producción y de sentarnos a oír las canciones y ver hacia donde podían ir los arreglos al grabarse en sólo cinco días. Para este disco fui con algo más de tiempo y Paco se implicó más en la producción, y a parte de ese sonido orgánico que hay en el disco, colaboró en la creación de algunas cuerdas, algunos coros… en general en cada canción han aportado cosas. Yo siempre me dejo aconsejar por él. Luego algunas sugerencias funcionan y otras no, claro.
 
¿Por qué el cambio de sello y por qué elegiste Grabaciones en el Mar?
 
En realidad no considero que esté en un sello. Pero ni antes ni ahora. Necesito algo de colaboración cuando el disco sale para coordinar la promoción necesaria si quieres que más o menos llegue a la gente que consideras que puede llegar. Y también el tema de la contratación para conciertos, que es un tema que personalmente no me agrada mucho y que tampoco sé hacerla. Cuando hice “El ritmo de los acontecimientos” a El Genio Equivocado le apeteció colaborar conmigo y estuvimos trabajando juntos durante más de un año. Ahora Pedro (Vizcaíno) escuchó el disco a través de Paco Loco y le apetecía colaborar conmigo. Y eso es exactamente lo que hacemos. En el futuro no sé lo que pasará.
 
Tras casi veinticinco años de trayectoria en el mundo de la música ¿Qué expectativas tienes cada vez que publicas un nuevo disco?
 
No muchas, la verdad. Desde hace tiempo, desde que dejé Mushroom Pillow y empecé a hacer canciones y surgió la posibilidad de hacer discos en solitario, no me planteo ninguna expectativa especial. Me gusta mucho componer y grabar mis discos y nada más. Tengo la necesidad de mantenerme vivo musicalmente y no me gustaría que llegase un momento en el que no tenga nada que decir, aunque puede pasar. Pero mientras esté activo y la música me transmita buenas sensaciones seguiré haciéndolo y lo que venga bienvenido sea.
 
Entoces dirías que, con el paso de los años, la ilusión por la música y todo lo que la rodea… ¿crece, disminuye o se mantiene intacta?
 
Yo creo que crece. Siempre me ha apetecido componer. Mi vida es esto y es lo que más me gusta hacer. Cuando pasan temporadas que ni compongo ni toco, luego vuelven las ganas y comienzo de nuevo a escribir. Son momentos muy importantes en mi vida: cuando estoy componiendo, totalmente metido en las canciones y tengo esa sensación tan buena y real. Cada vez es más real, visceral y a la vez más atrayente, pero también más difícil porque te enfrentas ti mismo de una manera más consciente y hay veces que lo paso mal y pienso que no me sale nada y todo es una mierda. Pero lo normal es que la sensación sea muy buena y enriquecedora. Y mientras sea así seguiré adelante.
 
En 2006 tuvo lugar una reunión de Surfin´ Bichos… ¿Cuáles fueron los motivos? ¿Cómo fue la reunión? ¿Podría volver a pasar?
 
Ha pasado ya tiempo… pero los motivos fue que nos lo ofrecieron, nos apetecía y lo íbamos a pasar bien, además de ganar algo de dinero, estar juntos y también el hacer una gira en buenas condiciones, algo que nunca habíamos hecho y que nunca hemos vuelto a hacer. Así que por qué no.
Te podría decir que creo que no volverá a pasar, pero ya lo dije una vez y luego lo hicimos. Pero creo que no, porque una vez hecha una vez tampoco tendría mucho sentido hacerlo de nuevo, aunque tampoco puedo asegurar que no vaya a pasar y si pasase tampoco me sentiría que me hubiese contradicho en nada. Quién sabe…
 
¿Te has planteado alguna vez resucitar a Mercromina?
 
Te digo exactamente lo mismo. No lo sé… A veces nos juntamos todos en Albacete y decimos: “A ver si tocamos alguna vez…” y la vez siguiente que nos vemos decimos: “Ni de coña vamos a tocar”. Eso tendría que ser como lo que paso con los Surfin´: que coincidiese que todos podemos en ese momento, que se de una buena situación, y otras muchas cosas. Y luego que creas que puede ser interesante para la gente y también para ti mismo a muchos niveles.
 
Ya que estamos echando la vista atrás, me gustaría que me resumieses en muy pocas palabra qué significa para ti cada uno de los grupos en los que has militado: Surfin´ Bichos, Mercromina, Travolta o Tórtel.
 
La verdad es que no tengo la sensación de haber estado en tantos grupos, porque para mí ha sido una especie de continuo que empezó hace muchos años, siempre he ido pasando por encima de todo y lo importante siempre han sido las canciones, estar ahí y componer. Supongo que la época de Surfin´ Bichos fue importante porque para nosotros fue el descubrimiento de la música, de lo que era tener un grupo y girar por ahí con tus canciones, algo que es muy enriquecedor y generaba una amistad muy fuerte con tus compañeros. En Mercromina también era una amistad muy fuerte con unos amigos y estábamos creando algo que era bonito. Sabíamos que finalmente lograríamos un sonido propio e importante y así fue con “Desde la montaña más alta del Mundo” (2005). Fue un proceso de búsqueda hasta que encontramos justo lo que queríamos y entonces decidimos dejarlo. Travolta fue un periodo más intermedio, no lo considero un grupo tan fuerte o que me calase tanto, pero también fue importante porque después de Mercromina era difícil seguir, tenía mis dudas y ese proyecto me dio fuerzas. Y ahora que estoy en solitario tengo una sensación de calma y tranquilidad, me siento sosegado conmigo mismo y con mi música.
 
¿Cómo percibes la salud de la actual escena musical española y qué piensas del creciente éxito de bandas originalmente provenientes de la llamada “independencia”? ¿Qué es lo que está cambiando para que eso ocurra?
 
Siempre que contesto estas preguntas luego me arrepiento de lo que digo… No te puedo decir por qué sucede ni tengo una opinión formal acerca de ello. Creo que en realidad cada uno tiene lo que se merece y eso es así. Tampoco puedes lamentarte porque tus discos no tengan un éxito comercial. Cada uno hace lo que quiere y asume sus riesgos. Me gustaría, entre comillas, que hubiese unas vistas un poco más amplias, que no nos conformáramos con lo primero que oímos o con lo que más oímos. Pero bueno, el éxito de esos grupos que surgieron dese la independencia me parece muy bien para ellos.
 
Pues eso ha sido todo. Muchas gracias de nuevo y suerte con el nuevo disco.
 
De nada, gracias a ti.

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