Los Planetas – Razzmatazz (Barcelona)

Tras un concierto de Los Planetas, siempre queda un sabor de boca raro. Y todos nos preguntamos lo mismo: ¿Por qué pierden su sonido? ¿Por qué no pueden reproducir en directo la grandeza de su música? ¿La esencia de sus composiciones? Ir a un concierto de Los Planetas suele ser sinónimo de desconcierto.

Y en su último concierto en Barcelona, la cosa no cambió. Aunque de las tres veces que han pasado por la ciudad condal, ésta ha sido la más notable. Abrieron la noche Beef, que con un gran álbum como La Bohème, no podían más que ofrecernos una gran actuación, muy breve pero intensa, que empezó a caldear el ambiente.

Tras el comienzo inicial habitual, “San Juan de la Cruz”, repasaron los temas que a la gente más gustan, como “Segundo Premio”, “Un Buen Día”, “La Playa”… sus grandes temas, incapaces de dejar a nadie con los pies en el suelo. Lástima, como ya hemos dicho, que el sonido no sea todo lo bueno que cabe esperar. Los temas que quizás dejaron más frío al público fueron algunos de los que forman su último álbum, como “Temporalmente” o “Mil Millones de Veces”.

Mención especial merece uno de sus temas más aclamados. En plena crisis blaugrana, J animó a los seguidores del Barça presentes en la sala, que se encargaron de hacerle llegar al escenario vía aérea una bufanda del equipo local, con la que cantó todo este tema, con mayor salero que en otras ocasiones. Guiños que su afición raramente puede disfrutar, pero que cuando se producen, realmente aprecia. También impresionante la respuesta del público de los dos primeros singles de su último trabajo, “Corrientes Circulares en el Tiempo” y “Pesadilla en el Parque de Atracciones”, que ya se han convertido en dos de los clásicos imprescindibles de la banda.

La sorpresa de la noche fue sin duda el final, que a las habituales “Cumpleaños Total” y “Mi Hermana Pequeña” se juntó uno de sus primeros temas, que raramente recuperan en directo: “Qué Puedo Hacer”. Aunque el final decepcionó mucho: samplers y juegos de luces espectaculares, que recordaban a los colores de la portada del Encuentro con Entidades, como en la transición hacia los bises, que hicieron pensar en una tercera salida al escenario. En pleno éxtasis, el silencio absoluto y las luces destruyeron las esperanzas de más de uno. Sonada pitada para acabar. Con lo fácil que hubiera sido hacerlo de otra manera. Y hacerlo mejor.

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