Nueva Vulcano – Papier Tigre – Sala La2 de Apolo (Barcelona)

Nueva Vulcano es una de esas bandas que escriben la historia sin que el mundo que los rodea se dé cuenta. Con su tercer disco, Los peces de colores (casi agotada su primera edición en vinilo y cd), han llenado salas en Madrid y Barcelona (sumando cerca de 1.000 personas en ambas presentaciones), se han paseado por medio país con un apoyo incondicional de sus seguidores, pero da la sensación de que “la escena” no se hace eco.

Quizá por eso, el miércoles en la [2] hicieron una segunda presentación del disco, tras el memorable concierto de L´Espai Jove de La Fontana, para que nadie se olvide de que están ahí y en mejor forma que nunca.

Los franceses Papier Tigre abrieron la noche, y lo hicieron de manera electrizante. A medio camino entre la parte más interesante de Q and not U y el rock enrevesado de Cursive, la presentación en Barcelona de The beginning and end of now, sólo puede catalogarse de exitosa. Sonido de altura y ejecución magistral del trío de Nantes. “Restless Empire”, posiblemente su tema más directo y representativo, dejó paso a los barceloneses.

Nueva Vulcano tuvieron que prescindir esta vez de Marc Clos (percusión, teclado, vibráfono) y su sonido ganó en contundencia, aprovechando hasta el último decibelio de una sala llena hasta la bandera. “África” y “La ley de costas” precedieron a una de las sorpresas de la noche, la presentación en directo de “Zozobra”, un tema no incluido en su disco, aunque sí en una filtración que corrió por la red días antes de su puesta a la venta. Temazo monumental que el tiempo debería colocar en un single.

Apoyado en la siempre poderosa base rítmica de Albert Guardia (batería) y Wences Aparicio (bajo), a Artur Estrada se le veía disfrutar del concierto, comentando la jugada entre tema y tema. Atrás quedaron los conciertos dónde su voz se perdía entre la maraña instrumental, y la verdad, se agradece. Clásicos como “Mano Izquierda”, “Predominio del Sol” o “La gran ilusión” fueron protagonistas de la parte media de un concierto que seguía creciendo en intensidad y que alcanzó su momento culminante con “Dulce y ácida” y “Te debo un baile”, canciones incluidas en su último trabajo, pero que forman parte desde el primer momento de los hits de la banda. Los dedos apuntando al cielo y los coros del público representan un merecido reconocimiento a unos temas de calidad indiscutible.

De ahí al final, con el público entregado y la banda en estado de gracia, cayeron la inevitable “Las cosas y las casas”, la sorprendente “En cualquier contexto”, y para los bises se dejaron “La Razón”, “Niquel, Canela” (otra que huele a clásico), “El día de la luna” y “Quiromancia”,con la sensación de que aún guardaban en la mochila 5 ó 6 temas maravillosos para habernos deleitado con, como mínimo, media hora más de set.

En mayo, Nueva Vulcano estarán presentando su disco en el Primavera Sound. Resulta curioso, y habla bastante mal del ojo de los organizadores de festivales, que sea ésta la primera participación del grupo en un festival de primer nivel. Ellos, ajenos al ritmo actual de la escena independiente, continúan escribiendo la historia a su manera, dejando que el tiempo ponga a cada uno en su sitio. Con ellos, no hay fallo…

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