Ojos de Brujo – Sala Industrial Copera (Granada)

Un “poquillo de hip hop flamenquillo” es lo que nos ofreció este grupo mestizo y fusionador de músicas populares, étnicas y multiculturales, haciendo gala de su buen hacer con la rumba, tanguitos y bulerías aromatizadas todas ellas con esencia flamenca. Ojos de brujo va terminando su gira karakaseketé Tour, con la que han podido recorrer medio mundo, (quién fuera músico…) en una ciudad que los esperaba con ganas, y al compás de las palmas.

Ya al comienzo, ojeando una sala sin espacio ni para respirar, se podía presuponer el éxito del concierto sin ni siquiera haber empezado. Los teloneros, Taller del Compás de Almanjáyar, un grupo de percusión (cajas flamencas, congas, timbales, etc.), compuesto además por dos cantaoras adolescentes y un carismático bailaor, vino que ni pintado a una posterior actuación llena de danger, mucho danger (en serio, había demasiada gente) de unos Ojos de brujo espectaculares.

Estos universalistas residentes en Barcelona rindieron culto al tango en “Tiempo de soleá”, a la rumba (“Ná en la nevera”, con un final hardcore muy burro), a la bulería en versión funky (“Bulería del ay”) y por supuesto, al flamenco, llenando su directo de connotaciones flamencas e incluso dedicándole un tema en especial, “Calé barí”, donde pudimos perfeccionar algunos nuestro caló periférico.

Un concierto en el que, además de los sonidos sintetizados y estrambóticos de la mesa de Dj Panko, la modulada voz de Marina “la canillas”, los bailes difíciles de adjetivar de Ramón (el de la guitarra flamenca) y la velocidad a la caja del trío de percusionistas del grupo, que pasaba del hip hop “aflamencado” a la rumba “hardcorizá”, hizo que las muchas más de mil personas apretujadas y comprimidas, disfrutara con el sudor ajeno que caía del techo en forma de gotas condensadas y no muy gustosas que digamos.

Mmmmm, qué rico!

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