Refused + Berri Txarrak – Sala Apolo (Barcelona)

Todo tembló con el salto al escenario de Berri Txarrak que ya en seguida dejaron entrever su característico directo, crudo y exquisito. Sus grandes temas en euskera los tarareaban los que más ferozmente aguardaban en las trincheras para la llegada enfurecida y sobrecogedora de la formación sueca Refused. El terceto navarro dio un más que brillante directo en el que no faltaron sus clásicos temas como “Folklore”, “Oreka”, “Bueltatzen” o “Oihu” haciendo especial hincapié en los más recientes provenientes de su último álbum Denbora Da Poligrafo Bakarra (Only in Dreams, 2014). Tras su paso dejaron un escenario caliente con una temperatura que difícilmente se podría resfriar a no ser que se hiciera todo muy mal. Y, por suerte, no fue así.
Tras unos minutos de cola en los baños de la Sala Apolo, usuales en este tipo de eventos cuando hay una pausa en medio de dos grupos, aguardé hasta el siguiente grupo. Pero una vez percibí los primeros acordes punzantes de “Elektra”, single con el que los suecos se disponían a abrir nuestras entrañas, aguanté mis necesidades vitales para presenciar la salida de la banda. Aunque después quedara el polvo nostálgico de Freedom (Epitaph Records, 2015), su último álbum, con una entrega absoluta de los suecos que hacían vivir los nuevos temas de la banda como si se trataran de los más preciados y esperados por el público.
Fue un viaje repleto de energía, de agresividad y de disparos a bocajarro contra la sociedad en el que no faltó un breve parlamento anticapitalista y crítico del vocalista de la banda Dennis Lyxzén. No se olvidaron de tocar grandes canciones como “The Shape of Punk to Come”, “Coup d´état”, “Rather be dead”, “The deadly Rythm”, “New Noise” o “Tannhäuser”.
Dejando a un público agitado en canciones como “New noise” y un Lyxzén con un directo absolutamente sublime, pasando de la americana y la armilla al desnudo de torso, sudando y saltando como una bestia desenfrenada. Lo dieron todo y más aunque un error grave en el último vise “Worms of the Senses/Faculties of the Skull” les costara varias carcajadas inocentes del grupo. Y admitiéndolo y corrigiéndolo en directo de la forma más cómica posible fue perdonado por todos los presente. Quedó como una anécdota más que contar a nuestros nietos cuando seamos viejos.
Y nos despedimos con una sensación plena, desbordante y un sentimiento en común que solamente su música puede crear en directo, como un orgasmo o un sentimiento de extenuación tras una tormenta eléctrica o un huracán, esa descarga feroz de energía que todos en algún momento de nuestra vida presenciamos en primera persona. 
 

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