The Stems – Sala El Sol (Madrid)

Había expectación por ver en directo por última vez, o por lo menos así lo aseguran ellos, a la banda australiana. Y es que aunque sus diferentes componentes han girado por nuestro país en diferentes ocasiones, como The Stems no se han prodigado mucho. Don Mariani, conocido también por su banda especializada en Powerpop, DM3, sí ha girado en diferentes ocasiones, la última por cierto durante el pasado Purple Weekend. Y Richard Lane también ha hecho lo propio con The Chevelles, aunque con menos éxito que su compañero de filas de The Stems.

El cuarteto venía precedido de buenas noticias desde las Antípodas, entradas agotadas en todos los conciertos, directos explosivos y ganas de despedirse de los fans como se merecen.  Aquí no íbamos a ser menos, así que la entrada de la sala El Sol mostraba un lleno casi absoluto.

Don Mariani y los suyos no se anduvieron con chiquitas, sin darnos cuenta a la primera de cambio, ya teníamos al cuarteto del Oeste de Australia, dándonos un bofetón en toda la cara, con “Leave you Way Behind”, el potentísimo tema que abre su último trabajo Heads Up. No es que The Stems, tengan una discografía editada muy extensa, recordemos que con tan solo un disco grande editado en 1984, “At first Sight”, se convirtieron en una banda de culto. Pero tienen material y experiencia para sorprender en directo. Bien podrían haber seguido con temas nuevos, pero prefirieron continuar con; “Mr Misery” y “Never be Friends”, ambas incluidas en el citado primer álbum.

Lo que siguió a continuación fue una tormenta perfecta de; “Garage”, “Powerpop”, y “Psicodelia” al más puro estilo australiano, es decir, tocado perfectamente y como aquel que dice casi sin despeinarse. Y no con ello me refiero a que sean músicos apáticos sobre el escenario, me refiero a esa extraña virtud que tienen compatriotas del cuarteto como Hoodo Gurus, Celibate Rifles o los mismos Chevelles, de hacer parecer fácil lo difícil. De tocar esas melodías y conjugar esas voces como si nada.

Con “For Always”, una de las que cualquiera hubiera pensado que dejarían para el final, la banda parecía un reloj suizo de precisión pasado de vueltas (¿Por qué tienen que dejarlo ahora?) con un Richard Lane a la guitarra Rickenbacker, siempre a punto y la base rítmica elegante y contundente del bajista Julian Mattews y el baterista Dave  Shaw. Sin olvidarnos claro está, del maestro de ceremonias Don Mariani, pletórico y visiblemente contento de volver a tocar delante de una de sus audiencias favoritas, esto último no lo digo yo, lo dice él. “She sees Everything” y “Undying Love”  fueron los cañonazos de su último trabajo escogidos para cerrar la corta selección de nuevos temas. A partir de este punto los de Don Mariani se decantaron por repasar sus primeros trabajos de los ochenta, con temas como “Make you Mine” incluida en un single de 1985, o “Sad Girl”de su primer L.P.

Ya en los bises, nada mejor que comenzar con “At First Sight” y “Love will Grow”, una el primer corte de su primer álbum y la otra el primer 7” que grabaron, disco que dicho sea de paso, ha llegado a alcanzar precios de locura en el mercadeo del coleccionismo. Para continuar rindiendo pleitesía  con el clásico “Sorry”, a una banda que a buen seguro les influyo mucho, The Easybeats. Con “Day Tripper”  de ya sabéis quien y “Train Keep a Rollin de The Yardbirds, se fueron despidiendo con un público aun con ganas de más.

Concierto de los que a te erizan el pelo a ratos y a otros te hacen sudar. Las maquinarias orquestadas por Don Mariani no suelen fallar y esta no iba a ser una excepción, y más siendo su concierto de despedida. Aunque yo hubiera preferido que tocaran más temas del excelente trabajo Heads Up, no me puedo quejar de un Set List plagado de grandes canciones. Además no se puede tener todo en la vida, tanto es así que ya no tenemos a The Stems. A mí solo me queda decir… ¡Hasta siempre jefes!

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