Russian Circles + Helms Alee – Joy Eslava (Madrid)

Fenomenal doble cartel el del pasado miércoles en Madrid dentro del ciclo Sound Isidro 2015. Hartos de asepsia, mediocridad y neutralidad lacerante, este auténtico tour de force decibélico fue una auténtica bendición para nuestros oídos.
Arrancó la noche con la sorpresa de Helms Alee. El trío de Seattle ofreció un show grasiento y rugoso, eminentemente pesado, donde la referencia a The Melvins fue tan clara como agradecida.

Los momentos más histriónicos en lo vocal podían recordar a los islandeses Sólstafir y sus -puntuales- viajes lisérgicos a Mastodon, si bien la suciedad lustrosa fue la protagonista indiscutible de su cancionero. Pintorescos, radiantes de carisma y ciertamente convincentes, resultaron un aperitivo más que notable.
Una iluminación tenue, dramática y firme, unida a una bruma pesada, anunció la llegada al escenario de Russian Circles. Su discografía es un legado inmaculado de sludge metal atmosférico instrumental, aunque su querencia post-rock siempre ha estado ahí y con la llegada del emotivo Memorial (13), ha adquirido un primer plano innegable.

Pese a ello, fue su raíz más metálica y contundente la que conquistó al público a través de demostraciones inapelables como la de la vigorosa “309”, la de la rotundidad de “Carpe” y “Harper Lewis” o la del bajo perforante de “Geneva”.
No fue la sutilidad o los ambientes atmosféricos los que ganaron la partida, no, -de hecho, temas como “Deficit” o “1777” no sonaron tan bien como en estudio-, pero su maestría instrumental y ese equilibrio tan difícil entre cerebro-corazón que han conseguido con los años los de Chicago fueron los encargados de llevar la actuación a cotas de excelencia manifiesta -sirva esa barbaridad que es “Mládek” como ejemplo más evidente-.
Quizá personalmente, eché de menos instantes para la deriva ventricular frente a tanta tralla frontal, canciones como “Versus” o la inmortal “Ethel”, pero es del todo innegable que Russian Circles volvieron a demostrar que sobre las tablas no tienen rival en un género tan saturado de clichés y fotocopias baratas.
 

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