Crystal Antlers – Tentacles (Touch & Go)

Tentacles (Touch & Go, 2009) puede que suene demasiado a disco debut, por su energía, por su rabia directa o por su efecto un tanto catártico. Pero lo que no cabe duda es que sus ingredientes forman un conjunto un tanto diferente al resto de propuestas actuales. Ya sea la conjunción rítmica formada por el batería y el percusionista (por separado), los alaridos del bajista Johnny Bell o el omnipresente órgano de Víctor Rodríguez; el caso es que la fórmula funciona con diferentes sonoridades: desde la rabia catártica y/o psicótica pasando por la calma placentera y envolvente a base de efectos de modulación, sin olvidarnos de esos toques jazzísticos nada usuales en una formación de sus características.

La urgencia explosiva que destilan propuestas como Les Savy Fav o los mismos Stooges se dan cita en este disco debut del grupo californiano Crystal Antlers, combinándola con ciertos aires psicóticos y un poco de shoegaze. El proceso culmina a la perfección en la inicial “Painless Sleep” y “Tentacles”, el mejor ejemplo de lo veloces que pueden llegar a ser estos chicos de Long Beach. Con parecida fuerza pero menos velocidad tenemos “Dust”, primer tema cantado del disco (después de la mencionada “Painless Sleep”), en el cual cada uno de los integrantes parece partir con la mayor intensidad posible pausándose paulatinamente con unas paradas silenciadas que dan potencia al tema sin caer en el exceso instrumental.

Uno de los momentos excepcionales del álbum discurre cuando llegamos al primer single del álbum, “Andrew”, canción menos agitada que sus predecesoras, pero con una magia ineludible. La voz de Bell resulta espléndida a la vez que liberadora, desgañitándose hasta llegar a la más pura suavidad. De ahí se produce un fenomenal paso a la instrumental y un tanto shoegaze “Vapor Trail”, jugando con el feedback y una percusión y batería muy delicados. Rastros de los Doors de “The End”, con ese toque jazzístico en la batería.

Las posibilidades de Crystal Antlers se multiplican, como demuestra la corta pero peculiar “Foot of the Mountain”, pequeña oda al free-jazz, la cual supone el contrapunto y la pausa perfecta entre el punk, la psicodelia y la “esquizofrenia” característica del grupo. Por otro lado, la cara más pop la tenemos en “Glaciar” o “Memorizad”, mientras que la energía sigue irradiando Tentacles en “Swollen Sky” o, de una manera más experimental y evocadora, en la final “Several Tongues”.

Si un debut puede contener todos estos ingredientes y conseguir tener una sonoridad propia es que tenemos delante un muy prometedor grupo del cual habrá que ir tomando buena nota de aquí en adelante. Reciente fichaje de Touch & Go.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.