La Célula Durmiente – Eclectcinismo (BCore / Underhill Records / Arindelle)

Pero, ¿esto qué es? Para empezar, no lo tienen muy claro ni desde una de las discográficas que lanza el disco; desde la catalana BCore se habla de indie-rock, música circense, tex-mex, emo y punk. Casi nada. Desde luego, el título del segundo disco de La Célula Durmiente, Eclectcinismo, plasma a la perfección lo que uno va a encontrar en este larga duración. Quien mucho abarca, poco aprieta, dicen todavía los más viejos del lugar; pero Joan Colomo aún se mueve como un veinteañero y el refrán le queda bastante lejos aún.

Desde luego, si algo tiene el disco es que es ecléctico. A más no poder. Tanto, que resulta prácticamente imposible etiquetarlo. Si ésa era la intención de la banda: bravo, lo han conseguido con creces. En cualquier caso, La Célula Durmiente presenta un caos sonoro y estilístico que seguro sobrepasará a más de uno. De esta anarquía, junto a la textura de la placenta que envuelve a cada canción, se extrae el fundamento punk que sí abarca las catorce canciones de Eclectcinismo.

De la primera parte del disco, pocas escapan a la doctrina punk; especialmente afectadas están “The role and the rule” y “Le monde se très jolie”. Sin embargo, a partir del corte ocho el disco abre más los ojos y saca la cabeza buscando otros horizontes; “La flor del mal” (única canción que sobrepasa los tres minutos) recuerda, tanto por la voz de Colomo como por las guitarras y la atmósfera que crean, a la épica de Muse. Igual que “Més dies que llonganisses”, a la que sigue la electrónica “Pure pleasure”. El batido acaba con una mezcla de composiciones lentas, descargas de death metal (“Crustáceo”) y un regalo escondido al final del túnel tras la acústica “The mass”.

Una buena dosis de LCD despierta la mente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.