The Flamin´Guays + Andre Williams & The Goldstars – El Sol (Madrid)

La noche del viernes 13 se presentaba de lo más suculenta, sin necesidad de ir a Crystal Lake a correr delante de Jason. El programa radiofónico de Radio 3, El Sótano, celebraba un fiestón por todo lo alto con la colaboración de Bloody Mary y I Wanna Management. Y, desde luego, no hay mejor manera de montárselo que trayendo a toda una leyenda vida del Soul y el  Rhythm & Blues como es Andre Williams.

Antes, se presentaban en Madrid, el trío alicantino The Flamin´ Guays, con un nuevo disco debajo del brazo titulado Ritmo y Alma. El nombre no puede ser más elocuente, ya que eso es de lo que van armados estos tres elementos, de ritmo, pero sobre todo de alma. Batería, Guitarra, poderoso frontman con una voz más que solvente y ritmos frenéticos de Rock & Roll, Soul y Rhythm & Blues, fueron más que suficientes para poner la sala El Sol patas arriba.

Sus temas, cantados por cierto en castellano, suenan contundentes en directo y invitan a la pura algarabía, especialmente: “Yo Quiero más”, “El Tigre”, “Ponte sobre mí” o “Creo en ti” con la que aprovechan para rendir pleitesía al “nunca bien ponderado Howlin´ Wolf” en sus propias palabras. Amantes del Rhythm & Blues y el Rock & Roll cafre, hacedme caso, no perdáis de vista a este trío.

Con unas sentidas palabras de agradecimiento, el conductor de El Sótano, Diego RJ, dio paso a Andre Williams y The Goldstars. Estos últimos son un cuarteto de Chicago que llevan juntos desde finales de los noventa y que parecen  ser la banda adecuada para acompañar al bueno de Andre, a juzgar por lo visto.  La primera parte del show comienza con The Goldstars tocando temas propios, con su bajista, Sal, haciendo de frontman y combinando un bajo con mucha personalidad, de los que marcan, con una voz y unos ritmos muy “Beat” durante unos quince minutos.

Después presentan a la estrella de la noche, se abre la cortina del backstage y una mezcla de emoción y miedo es la que te embarga, con este hombre nunca se sabe. De todos es sabido que al cantante de Alabama le pierde la juerga, y sabemos a ciencia cierta que en las giras tiene que estar en todo momento vigilado para controlar en qué estado sale a escena. El caso es que allí estábamos, expectantes, de repente aparece ese golfo llamado Andre Williams enfundado en un impoluto traje blanco y se descuelga con una versión del clásico “I´m a Man”, para continuar con un hit coreado por muchos de los presentes “Agile, Mobile and Hostile”.

Para entonces la sala entera ya estaba en el bolsillo del artista, a pesar de la edad que gasta. Ni que decir que estar arropado por una banda de la calidad de The Goldstars ayuda, pero esa voz que tiene, aunque algo cascada, puede seguir dando guerra. Y su presencia y carisma sobre el escenario ya lo quisieran para sí muchos jovenzuelos.

El concierto siguió con clásicos de su repertorio, tales como: “Car with the Star”, en referencia a los coches de policía, y con toda la sala gritando“Bad Motherfucker!”, “Bacon Fat” que en su día le valió un disgusto por la temática de la canción, “Going down to Tio Joana”,  “Pussy Stank” una de las canciones más cerdas que un servidor haya podido escuchar… En fin, que allí estábamos, sudando y bailando con un tipo que ya hacia canciones hace sesenta años, con un personaje que sobrevivió a  Chess Records  y puso de los nervios a Berry Gordy, con un tío que antes de que se supiera que era eso del Rap ya hablaba y arrastraba su voz en vez de cantar, y con el mismo viejo verde que preguntaba a las chicas de primera fila si querrían darle su “pussy”… Y todo eso con setenta y cinco años.

Que Richard Wayne (Little Richard) me perdone por mencionar esta frase, pero si lo dijo Lux Interior (The Cramps) será por algo. “Andre Williams hace que Little Richard suene como Pat Boone”.

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