The Jim Jones Revue – El Sol (Madrid)

Entradas agotadas en la madrileña sala El Sol para el cuarto concierto de los británicos en la capital, desde la primera vez que nos visitaron. No es que haya pasado mucho tiempo desde aquella primera visita, en mayo de 1999, pero esos tres años han sido suficiente para labrarse una merecida (o cuestionada depende de cómo se mire) fama de banda “tipo apisonadora” en directo. Tanto que sus fans están dado buena cuenta de las localidades para toda esta gira.

The Jim Jones Revue se forman en Londres en el año 2008, cuando el propio Jim Jones, líder carismático e indiscutible del quinteto, conoce al guitarrista Rupert Orton y deciden formar un proyecto para fusionar el Rock & Roll clásico de Little Richard o Chuck Berry, con el garage de The Sonics o el proto-punk de The Stooges. Atrás quedaban los tiempos de Thee Hypnotics, banda que lideraba el propio Jim Jones, y el feedback, distorsiones e influencias psicodélicas de las que hacían gala en esa banda, en beneficio de un Rock más primitivo y visceral.  Sus dos únicos discos de larga duración, el homónimo y Burning your House Down, junto a la recopilación de singles Here to Save your Soul, no cabe duda de que muestran a una banda compacta, certera en las composiciones y efectiva como la que más a la hora de “Rock & Rollear”

Vale, hasta aquí todo lo que podía contar de la banda, para el que no los conociera, sin mojarme mucho y sin entrar en valoraciones a titulo propio. En su último concierto en el Primavera Club ya me parecieron una formación tan llena de clichés y tan preocupados por la estética y la pose sobre el escenario, que en ciertos momentos ya creí verlos rozar la auto parodia.  Con todo y con eso, hace unos días, me prometí a mi mismo darles otra oportunidad, ya que uno siempre ha sido seguidor de Thee Hypnotics y ya que los discos de Jim Jones me parecen más que correctos.

Puntualidad inglesa, nunca mejor expresado, para su bolo de Madrid. No acababa la aguja del minutero de posarse sobre la media hora pasada las diez, cuando salía al escenario el imponente Jim Jones capitaneando el combo. Primer vistazo rápido al piano y observo (con pesar) que Elliot Mortimer ha abandonado la banda, dejando paso a un músico mucho más joven que él y que, dicho sea de paso, de momento, no llena el vacío dejado por el arrollador teclista. Más tarde me enteraría que ha dejado, de momento, el “Show Business” ante la imposibilidad de compatibilizarlo con su vida diaria.

Ya en los primeros acordes un público muy entregado y un Jim Jones en estado de gracia comenzaron a hacer  de la sala una autentica fiesta, con un  volumen atronador (igual algo más de lo habitual y conste que no era el único que lo decía) y la actitud que ha logrado encandilar a multitud de fans. La banda británica no es amiga de extenderse más allá de la hora en sus conciertos, para desgracia de algunos de los congregados, lo que hace que toquen Rock & Roll a la antigua usanza, esto es sin paradas ni cortes entre canción y canción, actitud esta que es de agradecer entre bandas que esgrimen el Rock como bandera. Así pues el set fue una selección de sus dos álbumes con temas infalibles como: “High Horse”, “Shoot First”, la celebrada “Burnig your House Down”, “Premeditated” o la infalible “Elemental”.

Al final del concierto, opiniones para todos los gustos; gente que los veía por primera vez y salían al borde del éxtasis, rockeros de la vieja guardia no muy convencidos del espectáculo y fans enfervorizados de esos que aunque Jim Jones hubiera cantado una saeta le hubieran aplaudido igualmente. Para mí fue un concierto poco mas que correcto, mucho oficio sobre las tablas, sí, pero también, y al igual que en el ultimo concierto, esa extraña sensación de que no toda la actitud vista sobre el escenario termina de ser real.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.