Ash – A-Z Volume 1 (Atomic Heart Records)

Justo ahora que parecía que nadie se acordaba ya de las virtudes de Ash, vuelven –o lo intentan al menos- a lo grande. Desde la estricta independencia y lanzando un single digital cada quince días siguiendo las letras del abecedario, el pasado año quisieron llamar la atención de su parroquia, si es que aún era lo suficientemente nutrida y nostálgica hacia ese sonido tardo-adolescente que navega entre el power pop, el soft punk y el rock alternativo 90’s.

Esta compilación, A-Z Volume 1 (10), cargada de algún extra adicional, contiene los lanzados la primera mitad del ejercicio 2010. Lejos de la revolución bubblegum-stoner que les llevó a publicar algo tan arriesgado y defenestrado como Meltdown (04),  -no para mí, ya que esa bizarrada ejerce un poderoso imán sobre mis oídos-, encontramos unos Ash rodeados de programaciones y sintetizadores cubriendo las capas de electricidad.

Una producción que apuesta por la limpieza contundente, que deriva desde las ínfulas del Machina (00) de Smashing Pumpkins hasta la adictiva futilidad del Rock N Roll (03) de Ryan Adams, emprende desde el primer minuto una búsqueda del hit inmediato, del estribillo perfecto. Pero hay que reconocer que el resultado dista bastantes puntos de la eficacia inapelable de 1977 (96).

Dichos estribillos, que debieran hincharme como un Kirby –perdón por la frikada de referencia dada-, no logran despegarme los pies del suelo, presas de una épica fallida, ya sea pergeñada para conmover (“Prypiat”) o para demoler (“The dead disciples”).

Bien es cierto que la invitación a la pista de “Return of white rabbit” la ingenuidad de “True Love 1980” o la arrebatadora “Neon” son canciones lo suficientemente resueltas como para que los afincados en N.Y. sigan formando parte de nuestro rincón melancólico predilecto, ese que jamás está presente, pero nunca se abandona.

ESCUCHA en Spotify: Ash – A-Z

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