Caroline & The Treats – Bad All Over (House of rock)

Aunque el negociado de los grupos con cantante femenina al frente está muy concurrido últimamente, y también lo está el de las actrices que realizan incursiones en el mundo de la música, uno ya había perdido totalmente la esperanza de que apareciera otro grupo como Blondie, una de mis mayores debilidades musicales de siempre. Caroline Andersen no es Debbie Harry, le falta glamour, misterio y elegancia, pero el talento para los potentes himnos pop de Morten Henriksen, líder de los noruegos Yum Yums, no parece muy por debajo del de Chris Stein. Precisamente en uno de los conciertos de Yum Yums se conocieron Caroline y Morten, luego se enamoraron, y finalmente acabaron formando, junto a Ole Nesset y Glenn Glitter, la banda Caroline and the Treats. Todo empezó como un juego, siguió como un proyecto para un par de canciones destinadas a una de las más de 20 pelis para adultos que protagonizó Caroline hace unos años, y acabó cristalizando en una gira europea y en este trabajo denominado Bad all over.

Nada menos que catorce temas de divertido punk-pop garajero forman el álbum, la mayoría composiciones propias del grupo. Aunque antes hablé de Blondie, si nos atenemos a lo estrictamente musical sería más exacto decir que Caroline and the Treats suenan a Runaways y a los Ramones. Pegadizos riffs pueblan las canciones, y los encontramos de todos los estilos: acelerados como los de los mencionados Ramones, algunos duros como los de AC/DC, básicos pero memorables como los de KISS… Pero lo que destaca por encima de todo es la energía, el golpe directo, la diversión contagiosa. No busquemos virtuosismo, piruetas vocales (como mucho algún gritito travieso) ni letras elaboradas. Los nombres de la mayoría de las canciones lo dejan claro: “Are you ready”, “Make out with you”, “I wanna dance with you”, “Gonna get that boy”, “Let’s do it”… Todo, insisto, muy ramoniano (si escuchamos atentamente oiremos más de un “hey ho let’s go”), aunque matizando la parte punk y potenciando la festiva y cachonda.

Canciones cortas, concisas, inmediatas, rápidas, con una transición mínima entre tema y tema. Destaca entre ellas “Bad all over”, con un riff oído mil veces pero no por ello menos efectivo, un tema con vocación de himno a lo “I love rock’n’roll”. Como no podía ser menos, las versiones incluidas en el disco también reflejan la actitud y la visión musical del grupo. Recuperar “It’s cool to rock” de los casi desconocidos Accelerators, o el seminal “The Punk” de Cherry Vanilla, debería tener premio. Más sorprendente es la apropiación del “Wow wow wee”, del grupo femenino de los sesenta The Angels, que cierra el álbum.

Ellos mismos nos confesaban, en una entrevista reciente, que no han venido a salvar el rock’n’roll sino simplemente a pasarlo bien. No es una actitud muy ambiciosa, pero a veces necesitamos que nos recuerden que el rock’n’roll iba principalmente de pasarlo bien. Caroline and the Treats, en disco y principalmente en sus incendiarios conciertos, divierten y se divierten.

ESCUCHA en Spotify: Caroline & The Treats – Bad All Over

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