Charles Hayward – Begin Anywhere (Klanggalerie)

Para quien no conozca la figura del gran Charles Hayward, decir que es un compositor y batería de This Heat (ahora rebautizados como This Is Not This Heat), grupo que formó junto a Charles Bullen y Gareth Williams. Anteriormente había tocado las baquetas en los no menos imprescindibles Gong, aunque la influencia de This Heat es vital para entender a muchos grupos que desde hace años hacen un híbrido de música industrial, manipulaciones de campo, ritmos tribales, y sonidos oblicuos que se arriman a la improvisación. Una verdadera maravilla escuchar discos como Deceit, de esos trabajos que te cambian la vida (para bien).

Hayward, nacido en Camberwell (sur de Londres), ha tejido una muy fructífera carrera en solitario que empezara a finales de los ochenta con el fenomenal Survive The Gesture (1987), y que le seguirían obras muy próximas a la improvisación con un tejido literario y cinético muy marcado (Skew-Whiff · A Tribute To Mark Rothko (1990) es una obra donde juguetea con el sonido techno, y cuya inspiración tomó de la observación de las obras de Rothko). No solo de estas fuentes se nutre la inspiración del londinense, también de la música eduardiana, del dub y el reggae, y del minimalismo de maestros como La Monte Young. Un personaje del todo imprevisible.

Este año ha editado tres discos, aunque mi preferido es este hermoso Begin Anywhere (Klanggalerie, 2019) en el que nuestro hombre hace meditaciones acerca del sonido grabado a partir de su voz, el piano, y suaves loops eléctricos.

Temas que se suceden con una lógica interna encomiable: “Watching You” tiene reminiscencias al espectro del sonido Canterbury, al igual que la siguiente “Safe As Houses”. La cadencia hierática y como de salmo de “Rattlersnakes” reduce la base sonora a lo esencial, pespunteando así un haiku sonoro inspirado en “The Sick Rose” de William Blake. Hermosura otoñal y ajada

La melodía de “Slow Train” es una disertación sobre los arquetipos del blues, y el piano y unas percusiones crean un dialogo tenso en donde se dirimen significados y significantes. “The Camera, The Actor” tiene deudas contraídas con su antiguo grupo Quiet Sun en donde Brian Eno colaboraría tocando sintetizadores, y “Perfect Storm”es una bella melodía que da por finiquitado este trayecto lleno de enriquecedores extremos: entre la calma y la pulsión dionisíaca.

Escucha Charles Hayward – Begin Anywhere

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