“Desorden y concierto” un año más en Gijón

la 41 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón ya está en marcha; este año se celebrará entre los días 20 y 28 de noviembre, y como ya es habitual, dentro del ciclo Desorden y concierto se proyectarán una serie de película y documentales en los que el papel protagonista será la música.

Aquí la programación de este año de Desorden y Concierto:

“Biggie and Tupac” (Nick Broomfield, UK /USA, 2002)

En 1996 moría asesinado en Los Ángeles Christopher Wallace (alias Biggie Smalls, alias Notorious B.I.G.) y al año siguiente caía Tupac Shakur. Historia de dos crímenes no resueltos que apunta sospechosos del calibre de policías corruptos de Los Ángeles, el dueño del sello Death Row (con el que la madre de Tupac tenía y sigue teniendo negocios) o el propio F.B.I. que tenía bajo vigilancia a Biggie el día de su muerte. Testimonios de amigos, familiares e implicados se mezclan con metraje de archivo que revive a los raperos en sus actuaciones, cuando eran amigos y más tarde enemigos irreconciliables tras una sonada pelea.

“Live Forever” (John Dower, UK, 2003)

Mueren los 80 e Inglaterra despide a la Dama de Hierro, a Pet Shop Boys, Spandau Ballet o Wham!. Década nueva, música nueva, llega el Brit Pop y saluda con brillo los 90, colándose de nuevo en el mundo como no se veía desde los tiempos de los Beatles. Los chicos malos que devolvieron al Reino Unido su status de Cool Britannia son Stone Roses, Pulp, Blur, Oasis, Suede… Todos están aquí: desde las acaloradas peleas de los Gallagher, al primer concierto de Stone Roses, un Jarvis Cocker lúcido y desencantado tras volver del infierno, o Damon Albarn, decididamente abotargado.

“Remember Marvin Gaye” (Richard Olivier, Bélgica, 2001)

En 1981 Marvin Gaye, talento entre talentos, visionario de voz sensual y sugerente y culmen del sonido Motown, está tocando fondo: su matrimonio se deshace, la cocaína le supera, su sello no le comprende y el fisco le persigue. Se refugia en Bélgica y es aquí donde le capturan estas imágenes, relajado y pletórico, paseando, hablando, cantando mientras se acompaña al piano. Tras dos años de exilio, intentando reconciliar sus demonios y componiendo su imprescindible In Our Lifetime, regresa a casa para morir en el 84 a manos de su padre.

“La Canción del Pulque” (Everardo González, México, 2003)

En la pulquería La Pirata, un reducto de machos ubicado en la calle 16 de Septiembre en la colonia Escandón, se reúne un trozo de la humanidad inexistente en los planes y proyectos macroeconómicos de Méjico. Allí corre el pulque, los perdedores sacan pecho y juran poniendo de testigo sus partes. Narciso (“yo canto feo pero preciso”) se arranca con canciones populares, canciones de borrachos, canciones sobre mujeres resentidas por malos amores, canciones politicamente incorrectas. Y siguen dándole al pulque.

“Standing in the Shadows of Motown” (Paul Justman, USA, 2002)

En 1959, Berry Gordy recluta a los mejores músicos de la escena del blues y el jazz de Detroit para fundar un nuevo sello discográfico. Había nacido la Motown y el mejor grupo de estudio del mundo: los míticos Funk Brothers. Acompañaron durante décadas las voces que elevaron “My Girl”, “Ain´t no Mountain High Enough”, “What’s Going On” o “I Heard It Through The Grapevine” a los Top Ten de medio mundo. El 2000 los reúne para grabar este documental que revisita su historia y ofrece versiones de sus clásicos a cargo de Joan Osborne, Tracy Chapman, Meshell Ndegeocello, Ben Harper o Chaka Kahn.

“Tanto Tiempo” (Guillermo Paneque, España, 2002)

Tras los pasos y los testimonios (sinceros, a bocajarro, hilarantes casi) de un grupo de intérpretes flamencos actuales se expresa el pueblo gitano. Tomasito, Sorderita, Elena Andújar, Las Negri, José el Francés, Ramón el Portugués, Antonio Salazar o Guadiana, desgranan notas y anécdotas, historias, recuerdos, confesiones y relatos sobre ellos y ese arte grande plagado de cosas intangibles y ancestrales donde se funden el duende, el tiempo, la memoria, las dinastías, la bohemia, el espíritu y la jondura.

“La Ciudad del Arco Iris: el Underground” (Gervasio Iglesias, España, 2003)

Sevilla, 1968. Bajo el blanco y negro oficial, ha comenzado a florecer la cultura underground española. Una de sus manifestaciones más espectaculares y memorables será el grupo de rock de influencia psicodélica Smash. El documental ronda la estela del conjunto a través de imágenes de archivo, entrevistas con los miembros y otros métodos de inmersión en la época “Cuéntame”. Desde sus flirteos con la “gauche divine”, el teatro de vanguardia, hasta el nacimiento del flamenco-rock y su colaboración con Lole y Manuel. Una historia extra-oficial que por fin recibe un merecido tributo.

“MC5: A true Testimonial” (David C. Thomas, USA, 2002)

El hermano J.C. Crawford de los White Panthers, arenga al público desde el escenario:”¡Quiero oír una pequeña revolución!” antes de presentar a Motor City Five que por fin se arrancan con “Kick out the jams” (intraducible). En plena era de Acuario, en Detroit, del 64 al 72, brilla el sonido rudo, rápido y guitarrero de los MC5, los pre-punks revolucionarios e incómodos que asustaron al mismísimo F.B.I. por sus amistades peligrosas con el grupo de extrema izquierda White Panthers. Historia de una banda de culto que recoge actuaciones, entrevistas y una auténtica rareza: imágenes grabadas por el F.B.I. durante su vigilancia al grupo.

“Tom Dowd: The Language of Music” (Mark Moorman, USA, 2003)

¿Qué tienen en común Aretha Franklin, John Coltrane, Charlie Mingus, Allman Brothers, Ray Charles, Michael Boltonz, Eric Clapton, Rod Stewart, Primal Scream, Bob Marley, Cream o James Brown?. Respuesta: el productor Tom Dowd. Nada hacía presagiar que aquel chico del Cuerpo De Ingenieros, que en los 40 participó en el Proyecto Manhattan (creación de la bomba atómica), llegaría a convertirse en el mago de los estudios de grabación, héroe invisible de la música del siglo veinte y pionero de la grabación multipista. Imágenes de archivo, fotografías y entrevistas para mostrar la apasionante vida y brillante obra del hombre que poseía el “toque Dowd” y que falleció el pasado año.

“The Mayor of Sunset Strip” (George Hickenlooper, USA, 2003)

¿Quién es Rodney Biggenheimer? El desconocido más famoso de Los Ángeles, poderoso DJ de radio, rey de los groupies de Sunset Strip desde los 60, íntimo de Nancy Sinatra, Sony & Cher o Joan Jett, coleccionista de memorabilia rockera, (“¿Cómo es que tienes el carnet de conducir de Elvis?” …”Porque me lo dio”) o el doble de Davey Jones (cantante de The Monkees). Sombras y luces en la vida del pope que importó a David Bowie y el “glam” a Los Ángeles a través de su club “English Disco” y que posteriormente contribuiría a la llegada del punk rock a la ciudad pinchando por primera vez los discos de Blondie o los Sex Pistols.

“Greendale” (Neil Young, USA, 2003)

Un venerado Neil Young, en plena forma, pone disco nuevo en el mercado y pélicula en la pantalla: Greendale. Bajo este título compartido, Young, escribe y dirige un largo que pone imagen a sus últimas diez canciones, transformándolas en diez historias poderosamente sencillas y con músicos y amigos convertidos en actores. Greendale es la historia de lo pequeño, de lo cotidiano, de la sencilla, exquisita y perezosa vida rural en un pequeño pueblo americano. A sus 57 años Young no es ningún novato: ya en los 70 se descubrió como un artista polifacético, lo hizo bajo el seudónimo Bernard Shakey, realizando películas como “Human Highway” o el concierto filmado “Rust Never Sleeps”.

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