Entrevistamos a The Zombies

Podríamos pasar horas debatiendo cómo habría sido la carrera de los Zombies en los sesenta si hubieran tenido un mánager honesto que les facilitara el camino en una industria discográfica tan inmadura. Pero mejor plan es darle play a Odessey & Oracle, su obra maestra de 1967, y seguir apreciando un disco que con el paso del tiempo cobra mayor valor artístico.

Apenas se lanzó -fue el segundo LP del grupo después del genial Begin Here, que reunió todos sus singles grabados en la primera mitad de la década-, el grupo de Rod Argent [tecladista y compositor] y Colin Blunstone [voz] decidió separarse, frustrado por la imposibilidad de sustentar los gastos de producción. El que más padeció esto fue Blunstone, quien al no componer canciones y por ende no recibir dinero por derechos, debió ponerse a trabajar un tiempo como vendedor de seguros.

Un año después de la separación, “Time of the Season”, uno de los temas de Odessey & Oracle, se convirtió en hit y en himno de la psicodelia. Como el grupo ya estaba separado, un mánager norteamericano no tuvo mejor idea que armar una banda con el mismo nombre y salir a tocar las canciones de los ingleses, como si fuesen ellos mismos. Con un detalle particular: dos de los músicos de los falsos ZombiesDusty Hill y Frank Beard– luego formarían el trío ZZ Top.

Pero el tiempo siempre trae su revancha, y ahora, más de cincuenta años después de lanzar el álbum, los Zombies originales están tocando y gozan de un prestigio empujado por las reivindicaciones que han hecho artistas como Tom Petty y Dave Grohl, entre tantos otros.

En 2015 publicaron Still Got That Hunger, que alcanzó el top 100 del Billboard 200, y este año ingresaron al Salón de la Fama del Rock and Roll. En diciembre pasaron por España y, antes del concierto en el Independance Club de Madrid, nos regalaron una extensa conversación en la que recordaron anécdotas de aquellos años dorados pero difíciles..

“Antes de la conquista mundial de los Beatles, el Reino Unido no era conocido por su música, por lo cual fuimos muy afortunados de estar ahí, en ese momento”

The Zombies es un caso más de tantos grupos de los sesenta que tuvieron dificultades para insertarse en la industria discográfica. Sin embargo, vosotros tuvisteis la oportunidad de acceder a lugares importantes. ¿Por qué sintieron que no eran un grupo exitoso?

Colin Blunstone: Porque nos enfocamos en los charts británicos y de los Estados Unidos. El mundo era un lugar mucho más grande por entonces, y nosotros no sabíamos el éxito que teníamos en otros países. Lo cierto es que el álbum Odessey & Oracle no ha tenido gran éxito, excepto por un par de buenas reseñas. Luego de diez o doce años, a finales de los setenta, comenzó a tener algo de reconocimiento. Es una historia extraña.

Rod Argent: Éramos muy ingenuos y no estábamos bien manejados. Grupos como The Who, The Rolling Stones o The Beatles tenían mánagers que entendían completamente lo que estaba pasando. El nuestro era de otra época, y ni siquiera le gustaba el rock and roll, así que hubo muchas confusiones. Nos frustramos tanto, que para la época en que hicimos Odessey & Oracle ya circulaba por el aire la idea de que el grupo se iba a separar. Así que Chris White y yo, que éramos los compositores, nos propusimos escribir nuestras propias canciones y grabarlas de la forma en que quisiéramos. Luego de grabarlo sentimos que fue lo mejor que pudimos haber hecho. Pero lo cierto es que no éramos conocidos en el Reino Unido, así que luego de publicar el primer single y no tener repercusión, nos separamos, principalmente porque no teníamos más dinero. Chris y yo siempre tuvimos algo porque éramos los compositores, y como dijo Colin, siempre hemos tenido éxito en otras partes del mundo, pero el dinero no les llegaba a los otros miembros de la banda.

Colin Blunstone: Teníamos 18 y 19 años y necesitábamos protección, pero en lugar de eso fuimos explotados. No recibimos nada porque nuestro mánager no se ocupó de recaudar los derechos editoriales ni de las regalías por los discos, solo de las giras. Hablo de dinero para vivir, no para comprar el tercer o cuarto coche.

Rod Argent: Hace unos años, Chris White estaba en una fiesta con un señor que solía trabajar con este mánager en aquella época. Tras beber unas copas, le aseguró a Chris que fuimos estafados por unos dos millones de libras de aquel entonces.

Colin Blunstone: Muchos grupos de los sesenta tuvieron la misma historia. Siempre digo que es muy fácil ser estafado en este negocio, y en la vida en general también [risas]. Pero debes mantenerte positivo y energizado porque siempre existirán estas personas alrededor. Solo hay que saber esquivarlas.

Y también existe la historia del grupo americano que se hizo pasar por vosotros y giró por todos los Estados Unidos con su nombre. ¿Os arrepentís por no haber prestado más atención a esos detalles?

Rod Argent: A mí no me importa, pienso que es algo gracioso. Además, en esa época yo formé Argent y Colin grabó su primer álbum [el exquisito One Year], así que nos olvidamos rápidamente.

Este año habéis sido incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll. ¿Cómo os recibió la industria en los Estados Unidos luego de esta reivindicación?

Rod Argent: Venimos tocando hace algunos años allí con The Zombies. Cuando fuimos en 2004, tocamos en el Sur profundo para una docena de personas, y con los años fuimos construyendo una nueva carrera que nos permitió tocar en sitios cada vez más grandes. Nuestros mánagers hicieron un trabajo fantástico, tan así que en los últimos cinco años fuimos nominados cuatro veces. Por supuesto que para lograr eso necesitas el apoyo de tus pares, y nosotros lo tuvimos de parte de colegas como Tom Petty y Dave Grohl.

Colin Blunstone: También logramos 328.000 votos del público. Es algo inimaginable.

Rod Argent: Lo importante es que todavía estamos con muchas ganas de tocar. No es que andamos desganados por tener que tocar las mismas canciones de siempre.

Rod, después de la primera separación de los Zombies, tú formaste Argent y te volcaste al sonido blusero y progresivo. ¿Qué influencias estabas asimilando por entonces?

Rod Argent: Siempre digo que el primer grupo progresivo de la historia fueron los Beatles, porque desde el principio quisieron empujar los límites al máximo, experimentar y probar cosas nuevas todo el tiempo. Yo también quise explorar estas avenidas y ver de qué se trataba. Además, me encantó trabajar en la producción del álbum solista de Colin, aunque fuera tan diferente a lo que hacía con Argent. Igualmente, creo que el primer disco de Argent sigue en la línea de lo que venía haciendo con los Zombies.

Pienso que el espíritu explorador de los sesenta tuvo mucho que ver con que vosotros sois hijos de aquellos que pelearon en la Segunda Guerra Mundial. ¿Coincidís con esto?

Rod Argent: Totalmente. Lo que es más, luego del shock de la Segunda Guerra, no había nada de dinero en el Reino Unido. Diez años más tarde, empezó a ingresar algo, por lo cual hubo una generación entera que por primera vez tuvo su cultura musical, que luego explotó en los sesenta. Fuimos muy afortunados de haber crecido allí porque fue el centro de una revolución cultural en todo tipo de artes. Otra cosa genial fue que ninguna compañía discográfica entendió este cambio, así que en lugar de decir lo que debíamos hacer -como sucede hoy, que las compañías necesitan categorizar todo- les daban total libertad a los grupos siempre y cuando estos les dieran un disco. Esto tenía el efecto de capturar al público, porque los jóvenes amaban lo que estaba ocurriendo. Ellos abrazaban la experimentación, y en los años setenta, grupos como Emerson, Lake and Palmer o Yes vendieron millones de discos haciendo música que no era fácil de escuchar. Fue un sentimiento de gran optimismo, porque de pronto salió el sol.

Colin Blunstone: En nuestro país hay una sensación de que la austeridad llegó después de la guerra, cuando en realidad ocurrió durante. No había dinero ni comida. Antes de la conquista mundial de los Beatles, el Reino Unido no era conocido por su música, por lo cual fuimos muy afortunados de estar ahí, en ese momento.

Rod Argent: De hecho, fuimos la primera banda después de los Beatles en lograr un Nº1 en Cashbox [revista musical de los Estados Unidos], en 1964.

 

Poca gente sabe que vosotros grabasteis Odessey & Oracle en Abbey Road, inmediatamente después de que los Beatles hicieran Sgt. Pepper’s…

Colin Blunstone: De hecho, cuando llegamos, había varios instrumentos que ellos dejaron. Nosotros grabamos en el estudio 3, pero algunos tambores, maracas y el melotrón de John Lennon todavía estaban allí.

Rod Argent: Y yo aproveché para usarlos. Gracias John [mirando al cielo]. Según rumores que escuchó Chris White, Lennon dijo en varias oportunidades que le hubiese gustado producir un disco con nosotros.

¿Qué tan cercanos eran con ellos? ¿No recibisteis sus consejos?

Rod Argent: Nunca durante los sesenta. Conocí a Paul McCartney recién cuando participé en One of The Boys, el disco solista de Roger Daltrey [1977]. Y cuando me uní a la gira All Star de Ringo en 2006, en una conferencia de prensa, le dijeron que debía ser genial volver a juntarse conmigo otra vez, y Ringo le dijo: ¡Nunca antes lo había visto! [risas]

Las armonías jugaron un rol fundamental en la construcción de su sonido, pero en el Reino Unido eso estaba lejos de ser una tendencia a comienzos de los 60. En este aspecto fuisteis pioneros…

Colin Blunstone: Nosotros empezamos a tocar en 1961 y nuestra banda estaba muy concentrada en los teclados, lo cual no era para nada una moda. Eso fue muy difícil porque no le estábamos dando a los promotores lo que necesariamente querían.

Rod Argent: De hecho, cuando nos filmaban -que no han sido muchas veces- las cámaras nunca entendieron que los teclados tenían un papel importante. Luego, cuando yo tocaba un solo, enfocaban al batería [risas]

Quizás su música se asemejaba más a lo que ocurría en la Costa Oeste de Estados Unidos. De hecho, recientemente habéis tenido la posibilidad de tocar como soporte de Brian Wilson, ¿cómo ha resultado esa experiencia?

Rod Argent: Fue encantador, porque en los conciertos de Los Ángeles y Seattle nos invitaron a hacer “God Only Knows” junto con Brian y su banda. Para mí fue muy importante porque cuando se lanzó Pet Sounds en 1966, fue muy influyente a la hora de que hiciéramos Odessey & Oracle. No porque copiáramos nada, sino porque sentimos que teníamos cosas en común: por ejemplo, trabajar con líneas de bajo que no necesariamente se conectaban con los acordes de la canción. Cuando compuse “She’s not There”, lo primero que escribí fue la línea de bajo. Ese tipo de melodías que surgen desde el bajo siempre me interesaron, pero Brian Wilson lo llevó a otro nivel con Pet Sounds y me motivó a hacer lo mismo. Además, esos arreglos también eran muy progresivos a su manera.

 

Escucha Odessey & Oracle, la obra maestra de The Zombies, en Spotify.

 

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