Flamin’ Groovies – Loco Club (Valencia) 12/04/16

Un grupo que nació en pleno auge del movimiento hippie y apostó por el garage rock. Una banda americana enamorada del sonido de la invasión británica. Unos músicos que se embarcaron en un viaje de rock and roll en el mejor momento de la psicodelia. Flamin’ Groovies han ido a contracorriente desde su nacimiento, embaucados por el sonido de los Beatles o Chuck Berry. Nunca han dado grandes números a las discográficas pero tampoco les ha importado. Medio siglo después, entre idas y venidas, la banda de Cyril Jordan sigue celebrando ese sonido que, años más tarde, los calificó como pioneros del power pop.

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Los problemas técnicos marcan el inicio del concierto en el Loco Club de Valencia, esa noche lleno hasta los topes de fans tanto de la vieja como de la nueva escuela. Tras la guerra civil de Cyril Jordan con los amplificadores y la batalla campal de Chris Wilson con su guitarra, arrancan la noche con el “Yeah my baby”. Ningún fallo de sonido les quita la sonrisa de la boca ni la guasa de la que hacen cómplice al público. Los cuatro disfrutan de cada pieza que tocan. En cierto modo, Wilson es el showman del grupo y Jordan el cerebro. Entre anécdotas, chistes malos e intentos de comunicación en un español chapurreado, se suceden el “Feel a whole lot better” de los Byrds y clásicos del indispensable Shake Some Action, el cual van exprimiendo esa noche, como “You tore me down” y “I can’t hide”. A Cyril le falla la voz en alguna canción y Wilson se desorienta en ciertos momentos, sin embargo, el nivel general a lo largo del concierto es muy adecuado, con impecables solos interminables, el vocerío que va recuperando poco a poco a Chris Wilson y la actitud electrizante por parte del cuarteto en su totalidad, completado por Víctor Peñalosa a la batería.

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La noche sigue su curso de power pop con la casi beatleliana “Please please girl”, en la que no lucen como deberían los clásicos coros, y continúa por el camino del rock and roll con “Tallahassee Lassie” (donde George Alexander aprovecha para pegarse unos bailes), “St. Louis blues” o “She said yeah”.

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A lo largo del concierto, es fácil ver a Cyril Jordan haciendo gala de sus cucadas, con sus pequeños bailes dando vueltas sobre sí mismo, jugando con el cable de la guitarra o cuchicheando con George Alexander, con quien tiene una conexión innegable en el escenario. “Jorge Alejandro, es mi nombre en español”, pedía el bajista que le llamaran. “Slow death” y la coreada “Shake some action”, hit con el que, ahora sí, la sala se viene arriba, son las encargadas de cerrar la primera parte de un setlist que ya tuvieron a bien amortizar en su anterior gira.

El (esperado) doble bis arranca con la aclamada “Teenage head” y acaba con una versión del enorme “Jumping Jack flash” de los Stones para despedirse por la puerta grande. A estas alturas, da la impresión de que Flamin’ Groovies son todo uno. Destilan complicidad a metros del escenario, bailan entre ellos, hacen bromas y los cuatro, a su (en general) avanzada edad, aún son pura energía. Es difícil saber si es el público o ellos quienes disfrutan más del espectáculo. Un show que, aun con pequeños fallos, es entrañable e imprescindible para volver a otra época de la mano de este grupo californiano.

 

Un comentario sobre “Flamin’ Groovies – Loco Club (Valencia) 12/04/16

  • el 17 Abril, 2016 a las 11:55 am
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    Allí estuve, y aunque viejos y cascados sonaban muy bien. Dejaban ver lo que habían sido antes: “el grupo al que envidiaba Mick Jagger”. Y si, al final lo pete con mi foto con George Alexander. Lo que me sigo preguntando es que hacia Al Pacino con peluca y una camiseta de la abeja maya en medio del escenario.

    PD: Pingüino Stanley 😉

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