Heavy Trash + Los Caballitos de Düserdolf – El Sol (Madrid)

La palabra música viene del griego, y significa el “arte de las musas”, ya en la antigua Grecia la música se cultivaba al lado de otras artes como la pintura y la poesía y tenía tanta o más importancia que estas. Hay gente que emplea la música para comunicarse, para expresar ideas o sentimientos o simplemente para entretener. Sea como fuere, el fin último de la música en directo (sea cual sea el tipo o estilo) es suscitar interés en el oyente para provocar su reacción o emociones.

Pues bien, no había visto nunca a una banda que no despertara ni el más mínimo interés delante de su audiencia como Los Caballitos de Düserdolf. La formación madrileña es el nuevo proyecto musical de Murki, ex componente de Patrullero Mancuso, entre otras formaciones, y uno de los Hermanos Pizarro en el programa Melodías Pizarras de Radio 3. El cuarteto practica una explosión experimental de sonidos sintetizados por instrumentos de fabricación casera, llamados Doo Rags. El caso es que esos aparatos de marras son como algunas bebidas alcohólicas, se deben degustar siempre combinados. Por si solos pueden hacer daño o provocar aburrimiento y estupor a partes iguales.

Jamás se había mascado tanto el silencio en una sala abarrotada después de cada una de las ¿canciones? de la formación madrileña. ¿Tomadura de pelo? ¿Propuesta arriesgada? Mejor los escucháis y juzgáis vosotros mismos.

Entradas agotadas y la sala El Sol a “reventar” ya, para ver a la nueva formación del grupo capitaneado por Jon Spencer y Matt Verta Ray. Esta vez acompañados por tres músicos de la formación danesa Powersolo, al contrabajo, batería y steel guitar/segunda guitarra. Si ya era una gozada ver a dos elementos como estos sobre el escenario supurando Rock & Roll por cada poro de su piel, ya no digo nada si les juntamos con los tres músicos de Powersolo. La primera canción disparada sin piedad seria “The Loveless” de su primer disco, para seguir atacando una selección de temas del último L.P grabado; “Bumble Bee”, “(Sometimes You got to be) Gentle”, o “Pimento”, para volver a recuperar “Dark Hair´d Ryder” de nuevo de sus primeros tiempos.

A estas alturas de concierto J. Spencer y Matt Verta ya estaban funcionando como lo suelen hacer, como el Ying y el Yang del Rock. Matt manteniendo la compostura y tocando la guitarra de la manera más elegante que se puede ver hoy día por los escenarios, y J Spencer gritando como un poseso y haciendo el papel de esa especie de predicador salido del infierno.

El segundo bloque del setlist comenzaría con “Kissy Baby” y “Chopt Face”, cantada esta ultima por Matt Verta, cuya voz no tiene nada que envidiar a la de su compañero, para continuar con: “This Day is Mine”, “Way Out” y Sweet Little Bird, todas ellas tocadas con el acompañamiento de la Steel Guitar que le daba un toque de country sucio y grasiento tan peculiar. Puede que su sonido no fuera todo lo primitivo que en la gira del año pasado, los nuevos músicos le han insuflado a la banda otro aire quizás no muy del gusto de algunos fans, a juzgar por los comentarios oídos al final de concierto. Lo cierto es que a mí me parece que Heavy Trash se han reinventado sin faltar ni un ápice a sus raíces de Rock & Roll y Rockabilly oscuro. 

Todavía les quedarían fuerzas y ganas para tocar: “We got to go”, “Punk Rock Mama”, “Good Man” y algún que otro desvarío final con feedbacks y distorsiones eternas como si Sonic Youth o Jesus & Mary Chain se hubieran enchufado unas sobredosis de Eddie Cochran, detalle que tampoco pareció gustar a buena parte de los presentes. Por mi parte soy de los que cree que a J. Spencer habría que guardarle en un frasco de formol después de cada concierto para que dure muchos años más. “Yeah Baby!”

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