Jeffrey Lewis

Hoy en día el término ´underground´ no tiene ningún sentido: todo el mundo tiene acceso a todo

Jeffrey Lewis es uno de los pilares fundamentales de ese confuso movimiento denominado anti-folk, además de reputado dibujante, creador de cómics y tipo de peculiar talento, completando un conjunto de características que lo sitúan como uno de los referentes de la actual subcultura norteamericana.

El neoyorquino protagonizó durante el pasado mes de Octubre una serie de conciertos en España y Portugal, presentando su nuevo (y brillante) disco A Turn In The Dream-Songs (2011) en una kilométrica gira peninsular.

Charlamos con el multifacético artista a lo largo de una entrevista respondida en el camerino de la zaragozana Lata de Bombillas, mientras el vocalista degustaba un whisky sin hielo unos minutos de firmar un personalísimo concierto junto a su banda The Junkyard.

¿Qué cambios presenta este nuevo disco “A Turn In The Dream-Songs” (2011), respecto a los anteriores?
Es la primera vez que he grabado un álbum de forma analógica, en un estudio de grabación impresionante porque la mesa y el equipo de sonido eran antiguos. Anteriormente había hecho cosas más baratas como cintas de casete, pero en este caso, aunque ha sido un álbum barato también es análogo por primera vez.

Efectivamente este disco tiene una producción más cuidada y nítida. Es menos lo-fi…

El estudio donde grabamos era más bonito y agradable que los lugares en los que grabamos los dos discos anteriores, pero en cierto sentido los dos discos anteriores también fueron muy cuidados en cuanto a la producción: nos llevó casi dos años dar con el sonido que buscábamos. En este álbum el estudio era más profesional, pero a cambio la grabación fue más rápida, juntando a todos los músicos para tocar y conseguir un sonido que quizá sí que es menos lo-fi.

¿Cuáles son tus expectativas con este disco?

He querido evitar unas perspectivas previas a la grabación y la producción del disco. Con mis anteriores obras quizás sí que pretendía que fuesen obras maestras, pero este álbum he querido que fuese relajado, rápido, tocado con buenos músicos, haciendo uso del estudio clásico… pero no pretendía que fuese perfecto. Quizás si hubiese tenido más tiempo hubiese podido mejorar la música o cambiar algunas cosas, pero esa no era la idea para este disco. No quería perder el tiempo esperando a que fuese perfecto, prefería que fuese algo relajado.

¿Quiénes han sido los colaboradores en este disco y cómo surgieron esas colaboraciones?

No puede conseguir a todas las personas con las que contacté en el momento de grabar el disco. Por ejemplo llamé a Diane Cluck para que cantase una canción conmigo pero no fue posible, y sin embargo pude contar con Annie Heart (de Au Revoir Simone). Como todo el proceso de grabación fue tan rápido había gente que en ese momento no estaba en Nueva York y no pudo venir, pero fue una experiencia muy agradable trabajar con gente como Dr. Dog, Frances McKee de The Vaselines o The Wave Pictures, que aportaron su enorme talento a las canciones. Fue como una reunión de amigos tocando, sintiéndose parte de la fiesta y transformado las canciones, algo que en el disco se puede apreciar. Fue un placer.

¿Cuánto hay de autobiográfico en la obra de Jeffrey Lewis?

Hummmmmm… (Lewis mira al techo y cuenta mentalmente ayudándose de los dedos durante unos cuantos segundos)… en este disco creo que hay cinco canciones autobiográficas. Cada disco que hago y cada cómic que dibujo tienen una mezcla de experiencias personales y fantasía. Además es muy fácil diferenciar unas de otras porque lo personal es ciertamente muy personal y las historias inventadas son muy fantásticas…

¿Qué significa Nueva York para ti?

NYC es de donde viene mi banda. Somos originarios de allí, lo que nos hace diferentes del 99% del resto de bandas de la ciudad. Incluso si hablamos de Velvet Underground o Sonic Youth son bandas que decidieron instalarse en la ciudad. Pero nosotros somos de allí, lo llevamos en nuestra sangre: el sonido del metro, la basura, las farolas… todo lo sentimos como parte de nosotros mismos. Entiendo que para la gente que viene de fuera pueda resultar emocionante instalarse en la ciudad, pero nosotros somos de Nueva York porque no tenemos un lugar mejor donde vivir.

Eres uno de los principales protagonistas de ese difuso movimiento llamado anti-folk, e incluso el término “underground” se asocia con frecuencia a tu obra ¿Qué significan para ti ambos conceptos?

No conocía el término anti-folk antes de hacer música, y luego cuando la gente que me decía que yo era parte del colectivo anti-folk yo pensaba que lo que hacía era indie-rock o indie-folk. Quizás tiene sentido si es que de verdad hay una descripción concreta para tal concepto y yo lo cumplo. Con respecto al underground, creo que hay diferencia entre ser desconocido y ser underground. El concepto underground debería significar que eres parte de una comunidad en la que los tuyos que son los únicos que conocen tu obra. Por eso el término no tiene sentido hoy en día: todo el mundo tiene acceso a los medios, todo el mundo puede crear su página Web o lanzar su propia revista… así que a día de hoy no le encuentro sentido a la palabra. Quizás Nueva York siempre ha sido algo diferente en ese sentido. No es un lugar donde tradicionalmente se tenga un garaje para poder tocar con una banda y no puedes hacer mucho ruido, lo que te obliga a hacer acústicos y buscar cosas diferentes y fuera de lo normal. Nueva York tiene su propia historia.

Dibujar comics y escribir canciones son dos formas diferentes de crear ¿Qué te aporta cada una de esas formas de expresión? ¿Qué tienen en común y en qué se diferencian ambas artes?

Lo que tienen en común los cómics con la música folk y el punk es que la gente con la que trabajo es económica y fácil de contactar. La diferencia es que la música es algo social: viajas, hablas con la gente, haces conciertos… mientras que cuando dibujas estás solo en tu mesa de trabajo. Luego lo envías y no ves cuando la gente lo lee o lo experimenta. No es como cuando das un concierto y ves las caras del público. La música es como una conversación en directo, mientras que con los cómics eso no sucede.

¿En qué momento se encuentran The Bundles, tu proyecto junto a Kimya Dawson? ¿Habrá nuevo disco pronto?

Nos llevó diez años hacer el primer disco y quizás hagamos algo nuevo en el futuro. El primer disco tampoco se planificó, simplemente nos juntábamos de vez en cuando y hacíamos canciones eventualmente. Luego grabamos el disco en una semana. Quizás si vamos haciendo más canciones, con el tiempo podamos grabar nuevo disco. Pero de momento el batería y yo somos los únicos que vivimos en Nueva York, el resto están en Oregón o Washington así que es complicado juntarnos todos y puede que no haya otro disco. La verdad es que no lo sé.

Has compartido gira con músicos tan importantes como Stephen Malkmus, The Fall, Jarvis Cocker o The Vaselines ¿Cómo ha sido girar con bandas tan influyentes?

Ha sido impresionante girar con bandas como esas cuya música he adorado desde siempre, por lo que fue muy emocionante conocerles en persona e ir de gira con gente como Daniel Johnston. Todavía nos quedan bandas con las que nos gustaría conectar como Yo La Tengo, aunque somos una banda pequeña y no demasiado famosa así que estoy encantado con lo que ya hemos conseguido hasta ahora.

Estás ya finalizando una extensa gira por España y Portugal ¿Qué tal ha funcionado?

Normalmente hacemos algo especial y único, así que esperamos que la gente al menos piense que ha sido interesante. Creo que los conciertos en España han ido bien, aunque ha sido algo extraño porque planificamos la gira sin saber que el nuevo álbum iba a salir prácticamente al mismo tiempo. De haberlo sabido quizás hubiese sido más oportuno girar ahora en Estados Unidos o Australia, pero tampoco queríamos anular el tour…

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