Kings Go Forth – El Sol (Madrid)

Poco podía sospechar el bajista Andy Noble que él y su banda de amigos amantes del Soul y los ritmos más negros de la música, iban a suscitar el aplauso de tanta gente y medios con su único disco grande, The Outsiders are Back. La corta historia de la banda no comienza muy diferente de la de otras; Andy es un conocido DJ de Northern Soul que regenta una tienda de discos en Milwaukee especializada en: Soul, Blues, Latin Soul, Accid Jazz, aunque no le hace ascos a la Psicodelia y a otros ritmos con “corazón”. Conoce en el 2007 al cantante Black Wolf, y juntos deciden al lado de otros amigos aficionados a los ritmos negroides, montar una banda para tocar en pequeños locales y pasar el rato.

Editan un par de 7” y es ahí cuando empiezan a darse cuenta de lo que tienen entre manos. Nueve tipos sobre el escenario: dos vientos, percusión, dos voces, batería, bajo, guitarra y teclados, amantes de la música que disfrutan haciendo lo que hacen, y que en directo suenan compactos y potentes. Pronto empiezan a tocar por diferentes partes de Estados Unidos y a principios del año pasado graban su primer LP para Luaka Bop, el sello discográfico propiedad de David Byrne.  Muy pronto se empieza a hablar de ellos fuera de los circuitos especializados y por fin llega la hora de la gira Europea que les llevara por: Alemania, Holanda, Inglaterra, Irlanda y por supuesto España, donde comienza su periplo por el viejo continente.

Kings go Forth se presentaban en la madrileña Sala El Sol por obra y gracia de Heart of Gold y con las entradas prácticamente agotadas, ante un público expectante de saber si todo eso que contaban de ellos por ahí era verdad.  A eso de las 23:30 salían al escenario Andy Noble y los suyos, enfundados en unos inmaculados uniformes blancos,  dispuestos a demostrar el porqué de todo lo que se dice de ellos.

Aunque Black Wolf y el cantante de origen hispano Danny Fernadez serian los maestros de ceremonias del multitudinario grupo, al menos en apariencia, cualquier observador se daría cuenta de que cada miembro de la banda tiene su papel primordial en la misma. Así, Cecilion Negron J.R lleva la voz cantante en varios temas, Andy y el baterista tienen la misión de llevar a cabo una de las bases rítmicas más efectivas vistas últimamente en directo, o el guitarrista y el teclista cobran especial protagonismo en las canciones de corte Psicodélico.

El setlist estuvo compuesto mayoritariamente de su comentado trabajo, aunque quedarían algunos momentos para las sorpresas como: “Stay Close to Me” de Curtis Mayfield y popularizada en su día por Keni Burke, un guiño al Reggae con “On a Little Island”, o el góspel de “Wade in the Water”. Por supuesto no pudo faltar su primer éxito, “One Day”, canción que abre el álbum, y que esta vez se la reservaron para el final.

Es inevitable acordarse de muchos referentes del Soul y del Funk al verles sobre el escenario, sobre todo de los maestro Isaac Hayes y Curtis Mayfield. Pero hay que reconocerlos su punto y su toque personal al mezclar sabiamente: Soul, Funk, Blues, Sonido Philadelphia, e incluso algo de Psicodelia.  Todo en ellos es estudiado, pero no a la manera de un grupo prefabricado, me refiero en el orden de que todo tiene un sentido en su música, en sus letras, en su parafernalia, en su pequeño universo en definitiva. Por ejemplo, el título del disco es bastante elocuente; “Los  outsiders (segundones, apartados, fuera de línea…) están de regreso”,  o el videoclip de su hit “One Day” donde dejan claro su amor incondicional por el formato vinilo.

Puede que solo sean eso, unos outsiders en busca de su sitio, pero unos outsiders que funcionan en directo con la misma precisión que un reloj de maquinaria suiza, y sin restar un ápice de pasión al asunto. Y eso, amigos, no se ve todos los días.

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