Lisa Gerrard – Twilight Kingdom (Gerrard Records)

Lisa Gerrard. Que nadie olvide este nombre. Además de ser la cantante australiana del mítico dúo Dead Can Dance junto a Brendan Perry, Gerrard ha sido reconocida en todo el mundo por su participación en bandas sonoras  como la de Gladiator en la que cantaba preciosos temas como “The Wheat”, “Elysium” o “Now we are free”, pieza que cierra la conocida película de Ridley Scott. El misticismo que impregna cada una de estas canciones está presente en su nuevo álbum: Twilight Kingdom, publicado por su propio sello Gerrard Records y por el que está acompañada por Daniel Johns, Patrick Cassidy y Astrid Williamson.

Uno puede viajar más allá con casi cualquier música, cada persona la percibe de forma distinta y conecta con un estilo que puede que otros no. A pesar de ello, no es difícil que aquella persona amante de lo contemplativo y la trascendencia musical se deje llevar por las atmósferas de este disco, por sus melodías ambientales y contundentes, que parecen salidas de la misma tierra con instrumentos de cuerda, sin percusiones. Música de una gran melancolía, pero que no llega a angustiar. De hecho, parecen cantos a la belleza misma de la música y del mismo mundo. Belleza que está plasmada por la preciosa voz de Gerrard, con esa intensa voz que por momentos parecen llantos como en otros potentes melodías de celebración. Al sonar sus canciones uno podría sobrevolar espacios maravillosos o imaginarse la Tierra Media o las zonas más bellas de Desembarco del Rey.

“Adrift”, “Our Kingdom came”, “Neptune”, “Become” o “Of love undone” se erigen con fuerza entre las diez canciones que conforman Twilight Kingdom, un disco completo y de una perfecta belleza muy humana. Gerrard consigue a su manera dar un paso más allá de eso que siempre han perseguido Sigur Rós en sus trabajos y que de algún modo consiguieron con su obra más atmosférica Valtari.

Twilight Kingdom aguarda en su seno una gran magia. Sólo tienes que darle una oportunidad y dejarte llevar por la voz de Gerrard. No hay vuelta atrás.

 

 

 

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