Maria Taylor – 11:11 (Saddle Creek / Everlasting)

Maria Taylor es una cantautora que se suma a la lista de voces dulces y medicinales como Emiliana Torrini, Chan Marshall (Cat Power), o Feist.Es conocida por ser el 50% del dúo Azure Ray y la compañera sentimental de Conor Oberst (Bright Eyes), además de compartir sello con él en Saddle Creek.

11:11 es una colección de canciones melancólicas, evocadoras y transportadoras que a primera vista enamoran, y digo a primera vista porque tras una segunda cita con el disco se empieza a notar una ligera caída en cuanto a entretenimiento. No por ello el disco deja de ser aceptable y disfrutable, con canciones exquisitas como “Leap Year”, que nos abre las puertas del disco como si de un jardín secreto se tratase. O “Nature Song”, que parece mecer al oyente mientras Maria deja fluir su balsámica voz entre guitarras acústicas muy bien cuidadas. Canciones de una fragilidad y belleza sobrecogedoras como “Two Of Those Two” y “Birmingham 1982”. O la que parece ser el punto central del álbum, “Xanax”, una de las mejores composiciones del disco, ya que con sólo escuchar el raspeo de guitarra del principio sabremos que estamos ante una gran canción.
El álbum navega a través de las melodías lánguidas y melancólicas, y nos transporta a escenarios cálidos, fríos, familiares, lugares donde la extensa niebla no deja ver muy bien las intenciones del disco, aunque acaba enganchando de una manera muy sutil. Pero Maria Taylor se defiende bien, y lo hace a través de un disco bien interpretado y mejor producido, en el que también tienen su lugar temas más atrevidos como “One For The Shareholder”, o “Song Beneath The Song”, donde podemos escuchar al anteriormente nombrado Conor Oberst. Y esque en muchos momentos, el disco parece tomar el camino del folk desenfadado del chico Indie de moda en Estados Unidos.

Quizás 11:11 no hayan sido los pasos mas acertados para el debut de Maria Taylor, o puede que la sobredosis de nostalgia con la que van cargadas algunas de las canciones empache ligeramente, o incluso puede ser que el minutaje exagerado de algunos cortes no sea el apropiado, ya que algunos temas no deberían pasar de los tres minutos, quedando así un álbum mas fluido y fácil de escuchar. Pero lo que es seguro es que el talento asoma la cabeza entre un puñado de canciones mas que respetables.

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