Remigi Palmero – Sense comentaris (Autoeditado)

Hace 30 años que Remigi Palmero, cantante, guitarrista, bajista y compositor de Alginet (Valencia), publicó un disco mítico para los seguidores del pop rock en valenciano: “Humitat relativa” (1979). Palmero, Julio Bustamante y Pep Laguarda fueron considerados, en aquella época de transición, los padres fundadores del pop mediterráneo en versión valenciana. De todos ellos, Julio Bustamante es el que ha tenido una carrera más prolífica y conocida: a Laguarda se le perdió rápidamente la pista, y Remigi Palmero ha dedicado los últimos 20 años más a su trabajo como profesor de yoga y a sus estudios orientales que a su actividad musical, al menos en lo que se refiere al lanzamiento de nuevos trabajos (su último disco data de 1994). De hecho, aunque es relativamente popular a nivel local,  fuera de Valencia suele ser más conocido por su trabajo en In Fraganti (junto a Bustamente, precisamente), que por sus escasos discos en solitario.

Hace un par de años, alcanzado lo que él denomina como “el éxtasis natural cotidiano”, imbuido por el Zen, el Tao y la tranquilidad de la huerta valenciana, Remigi Palmero decidió que era hora de llevar a la práctica un viejo proyecto: un disco acústico, sólo con guitarra y voz, pero utilizando una guitarra eléctrica. ¿Un disco acústico con guitarra eléctrica? Pues sí, y el resultado es muy interesante. Lógicamente no cabe esperar riffs espectaculares, punteos virtuosos ni rasgados rockeros. Es un disco acústico, insisto. Compuso sus canciones sin prisas ni presiones, las trabajó en directo, grabó una maqueta a principios de 2008, la vendió en los conciertos, observó la reacción de la gente, pulió algunos detalles, y hace pocos meses presentó el resultado definitivo: Sense comentaris (Sin comentarios), autoeditado con la ayuda de la organización cultural LaCasaCalba.

Remigi Palmero no es para nada un cantautor al uso. No le interesa la tradición, según sus propias palabras; utiliza sin problemas el castellano y el valenciano (aunque en este disco todas las canciones son en valenciano); huye de reivindicaciones nacionalistas, aborrece el dramatismo y  no le interesa el fervor amoroso (es curioso que en todo el disco no pronuncie ni una sola vez la palabra “amor”). Remigi, en suma, prefiere hurgar y encontrar la inspiración en el sentido lúdico de la vida mediterránea. Todo ello dota a sus canciones de un punto costumbrista y surrealista (¡así es Valencia!) que se refleja en sus letras, reflexivas en ocasiones, ininteligibles en otras, pero siempre particulares y divertidas.

Así, en Sense comentaris encontramos referencias locales (“Cuines bé l’arròs a banda”), paisajes tranquilos (“On trenquen les ones”, “Va eixint el sol”), exóticos (“La selva”) y aplicaciones prácticas de su filosofía de vida (“He de seguir”, “Deixa’t en pau”). Mención aparte merece la sencilla pero elaborada y extrañamente melódica “La dona de la casa del pi”, la historia de una mujer japonesa que se sienta a la sombra de un limonero en un pueblo de la comarca de La Ribera.

Pop minimalista lúdico soleado y mediterráneo. Sencillo, aunque no simple. Sin aditivos, colorantes ni conservantes. Con un tratamiento más cercano en ocasiones al rock o al blues que al folk.

Y el que quiera correr, que se compre una moto bien grande.

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