Steven Wilson – The Raven That Refused to Sing (And Other Stories) (Kscope)

A veces uno se lleva sorpresas, gratas sorpresas. Desde luego lo último que un servidor -amante del punk, del post-punk, del primer indie de los ochenta y de todo lo que suene lo-fi-esperaba de un álbum etiquetado como Progressive Rock, Jazz-Rock o Symphonic Prog es que éste se convirtiera en uno de sus discos favoritos de lo que va de año.

Y es que a veces hay que rendirse a la evidencia. Miembro de Porcupine Tree, Steven Wilson va a estar en las listas de lo mejor del año con este excelso The Raven That Refused to Sing (And Other Stories). Y sí, las etiquetas antes nombradas pueden asustar a más de uno e incluso el acelerado comienzo del álbum puede parecer algo no demasiado prometedor pero de repente, y ya hacia el ecuador de ese primer tema llamado “Luminol”, la cosa cambia. De repente una palabra viene a la mente: elegancia.

Segundo corte, “Drive Home”, de nuevo elegante, pero ahora también podemos hablar de melancolía, de preciosos sonidos de corte setentero pero que sin embargo suenan totalmente actuales, cuidadísima producción y una composición a altura de los más grandes. Una canción de otro tiempo. Para “The Holy drinker” aparece el Steven Wilson más acelerado, más canalla y más oscuro, una montaña rusa de emociones que da paso a “The Pin Drop”, tan emocionante que casi me desencaja. De nuevo desborde sónico en un tema inabarcable como es “The Wachtmaker” (guitarras, órganos, pianos, flautas, hermosísimos coros) y precioso final, con reminiscencias a los últimos Talk Talk, en “The Raven that Refused to Sing”.

¿Disco del año?

 

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