The Cribs – Ignore The Ignorant (Wichita)

Entre tanta experimentación sonora, revival folk, angustia existencial y pop de juguete, ya apetecía recibir este año uno de esos discos rebosantes de sólido pop-rock británico de toda la vida, levantado a golpe de guitarra y batería, y comandado por una voz agresiva, arrogante y no especialmente dotada, deslizando sin descanso un estribillo detrás de otro.

Si además resulta que el compacto en cuestión está tan bien facturado como el cuarto disco de los británicos The Cirbs, el efecto final resulta de lo más satisfactorio. Porque tras avisar con brillantes trabajos como su antecesor Men´s Needs, Women´s Needs, Whatever (2007), este Ignore The Ignorant (2009) se impone como su obra cumbre hasta la fecha, además del más que posible trampolín definitivo hacia supremas cotas de popularidad en su país de origen.

La verticalidad vigente en el sonido de la nueva entrega de los hermanos Jarman, hubiese resultado un rotundo e inmediato éxito en la segunda mitad de la década de los 90, encajando a la perfección en la corriente musical imperante entonces en el Reino Unido. Además la banda cuenta en sus filas con un respetado héroe british como el ex Smiths Johnny Marr, enrolado definitivamente como miembro de pleno derecho y dando lustre a unas inspiradas composiciones con sus siempre descriptivas guitarras.

Desde la desgañitada voz de Ryan Jarman en las rabiosas “Nothing” y “We Were Aborted”, pasando por el single “Cheat On Me” a la altura de los mejores Manic Street Preachers, hasta “Last Year´s Snow” recordando al apogeo de Ash, cualquiera de los doce cortes que componen la referencia podrían funcionar a la perfección como convincente sencillo. La chulería hipnótica de “City Of Bugs” alterna con delicadezas como “Save Your Secrets”, y los de Yorkshire incluso invitan puntualmente al baile en una “Emasculate Me” que sigue los exitosos pasos de Franz Ferdinand o The Rakes. Compartiendo protagonismo se encuentran la elegancia del tema que da título al álbum o una “Victim Of Mass Production” a medio camino entre The Jam y Buzzcocks.

A la antigua usanza, The Cribs han demostrado en su presente obra una inspirada visión compositiva, y será interesante ver qué lugar ocuparán en el futuro inmediato. Porque si definitivamente en el olimpo de los dioses británicos queda alguna vacante, ellos están en primera línea preparados para ocuparla. De momento, en el metro de Londres los carteles anunciando su último álbum ya compiten en número con los del Humbug de Arctic Monkeys. Por algo será.

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