The New Raemon – Epés reunidos (B-Core)

El formato corto se le da bien a The New Raemon. Sabedor de ello, y sabedores nosotros del calado provocado por esas breves delicias, Epés reunidos (10) se antoja como un regalo para sus seguidores al poder contar en un solo cedé de los anteriores doce pulgadas publicados, La invasión de los ultracuerpos (08) –mi referencia predilecta del de Cabrils- y Cuaresma (09) –de una emotividad a flor de piel-, sumándosele para la ocasión Líneas convergentes (10), conjunto de canciones realizadas en su mayoría junto a músicos amigos.

Lo primero que llama la atención de esta compilación es su cuidado diseño homenaje a los entrañables juegos reunidos que, aquellos que pasamos la treintena, hemos disfrutado tanto de pequeños; todo ello aderezado del humor tan particular y la imaginería marciana de Ramón en las ilustraciones de Martín Romero contenidas en los tableros. Agradecido detalle que completa una colección notable.

La invasión de los ultracuerpos se abría con ese ya clásico dentro del repertorio de The New Raemon que es “Sucedáneos”, una de sus canciones más logradas y que, inteligentemente, fue rescatada en su segundo larga duración, La dimensión desconocida (09). Ya por entonces las versiones demostraron ser un campo que Ramón manejaba a la perfección: “Mano izquierda”, como posteriormente en Cuaresma ocurre con “Te debo un baile”, son dos ejemplos perfectos de adaptación de los temas de Nueva Vulcano a su particular sonido de pop expansivamente epitelial. También encontramos aquí dos de los momentos más oscuros y opresivos de su cancionero con “Sombrío” y “¡No fastidies!”. Y, sobre todo, ese conmovedor “Vale por todo lo bueno”, de importancia capital en mi cartografía sentimental.

Cuaresma fue una referencia de bellísima gravedad compositiva. “La mesa redonda”, “Cuaresma” y “Némesis II” suenan circunspectas y fácilmente tocan la fibra, aportando un paso de gigante en solidez y fuste con la ayuda del protagonismo de teclados y piano. La ocurrente letra de la adaptación de “M’agradaria ser un lemur” (Estanislau Verdet) y la desnudez abrasadora de para mí su mejor versión jamás registrada, “Que tinguem sort” (Lluis Llach), redondean en catalán otra discreta maravilla.

Respecto al nuevo material de Líneas convergentes, destacan con luz propias dos momentos: “¡Retirada!”, incomprensible descarte de las grabaciones de La dimensión desconocida, que rememora  con acierto el sonido inflamado de Madee y “Silencio”, original de Maga que pone el vello de punta gracias a una interpretación de Ramón que eleva el tema hasta cotas inimaginables. La bonita toma junto a Charades de su tema “En ningún lugar” y la revisión de “Pollo frito” de Manos de Topo -reconozco que la letra es buena- también convencen. Sobre lo que hacen a su vez ellos cantando “Sucedáneos”, mejor hablamos otro día, aunque terminar cambiando  la frase de “Te has perdido cien domingos” por “domingas” es una barrabasada que me hace gracia.

ESCUCHA en Spotify: The New Raemon – Epés Reunidos

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