The Radio Dept.

El mejor pop es sexualmente ambivalente

The Radio Dept. han sacado el mejor disco del 2006 para el que esto suscribe. Porque es un puñetazo de sinceridad, un disco que no le importa sonar bonito y además vanagloriarse de ello. Con su segundo disco Pet Grief, trío sueco ha conjugado con superior sabiduría los guitarras saturados de My Bloody Valentine con el sentido de la épica triste de unos Pet Shop Boys recién licenciados en la universidad de la nostalgia.

Tres años entre Lesser Matters y Pet Grief. ¿Qué ha cambiado desde entonces hasta ahora?

Principalmente, somos un poquito más viejos e inteligentes. Y tenemos mejor gusto. Básicamente, todo sigue igual, tuvimos un período de nuestra vida en el que estuvimos completamente apartados del mundo musical, pero aquí estamos de nuevo. Intentamos mantener a la banda en un nivel amateur, muy en el estilo del ‘do it yourself’. Seguimos produciéndonos y mezclando nuestro trabajo en casa, en un PC normal y corriente. Yo mismo hago las portadas de los CD. Eso sí, un poco más sofisticados sí que somos.

Hay un cambio visible en vuestro EP This Past Week publicado el año pasado. Del shoegazer al dream pop, cercano a las melodías típicas del synthpop. ¿Cuál es la razón de ese cambio?

Es muy importante para nosotros ser modernos. No es que estemos a la caza y captura de cada nueva tendencia, sin embargo, en lugar de hacer el mismo disco una y otra vez nos forzamos a tener nuestra propia idea de modernidad en el mundo. Esa es la razón de porqué nuestros discos no suenan siempre igual. Además, intentamos provocar a la gente presentándonos de una manera diferente a la que se espera de nosotros.

¿Debemos tener mala suerte en el amor para hacer bonitas canciones?

No. Pero ayuda.

¿Cuáles eran tus ídolos de la adolescencia? ¿Que querías ser de mayor?

Tenía muchos ídolos en mi adolescencia, y me cuesta nombrártelos porque eran reemplazados constantemente. Cuando tenía quince años me encantaban Oasis y cosas así. Me gustaba su arrogancia y su manera de vestir. Dos años más tarde descubrí a Stereolab, y Daft Punk sacaban su primer disco, que me impresionó bastante. Luego vinieron Belle And Sebastián y montones de indie de los ochenta, como los escoceses Orange Juice, la banda de Edwin Collyns. No puedo recordar lo que quería ser de mayor antes de los diez años. A esa edad fue cuando formé mi primera banda.

¿Qué música escuchabas mientras te ocupabas de “Pet Grief”?

Prefab Sprout, Xinli Supreme, M.I.A., Rick Astley, Gregory Isaacs, Saint Ettienne, Charles Aznavour, Bach, Hypo, Chet Baker, Marc Almond, Snoop Doggy Dogg, My Bloody Valentine

Ateniéndote al resultado… ¿Es “Pet Grief” el disco que esperabas?

No, pero aún así estoy muy orgulloso del resultado. Pensé que había conseguido hacer un disco muy, muy pop. Pero al escucharlo ahora, se me revela como un trabajo sosegado, melancólico y realmente triste. La grabación de Pet Grief coincidió con una de las peores etapas de mi vida. No me di cuenta en ese momento. Y ahora cada vez que lo escucho, me la recuerda.

Una de vuestras influencias más importantes son los Pet Shop Boys, sobre todo en este último disco. ¿Por qué crees que nunca serám considerados una banda seria? ¿El uso de electrónica y pop está relacionado con la adolescencia o la inmadurez? ¿Por qué una banda de post-rock o de vanguardia es vista como algo serio y, en cambio, no ocurre lo mismo en bandas synthpop o electropop?

Yo creo que actualmente ya hay bastante gente que se toma en serio a los Pet Shop Boys. El problema radica en que vivimos en un mundo primordialmente heterosexual y la escena alternativa es tan solo un ligero reflejo de esa sociedad. No es la gran oposición o el revulsivo que se le pretende. Muchos periodistas musicales reproducen la idea conservadora de que el rock autentico y “de verdad” esta representado en iconos sudorosos, masculinos y heterosexuales como Bruce Springsteen, por ponerte un ejemplo, mientras bandas como el dúo británico, que tiene sus raíces en lo que habitualmente se toman como géneros gay o destinados a las chicas como la música disco o el synthpop, aunque también apuntan al cabaret y la música clásica, son considerados “de plástico”, o simple y llanamente “falsos”. Me jode enormemente todo esto, y muchas veces se me ha venido a la cabeza la idea de quemar mi guitarra en público como protesta, aunque no me lo puedo permitir. Es una vergüenza, en serio. Pienso que el mejor pop es sexualmente ambivalente. ¿ Y qué es realmente “de plástico” o “autentico”? Yo quiero que me mientan cuando escucho música. No me importa una mierda la “verdad” si toda ella se parece a cosas como The White Stripes. Música hecha para anuncios de pantalones vaqueros. Habiendo dicho todo esto, he de añadir que “Growing Up” de Bruce Springsteen es una canción brillante.

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