Valina + Icebend – Sala Sidecar (Barcelona)

A las 22:15h, y con la sala casi desierta, los Stereodiet DJ´s bombardeaban alto y claro con su propuesta musical, siempre alejada de convencionalismos y llena de momentos más que interesantes. La media hora previa a sus conciertos es siempre entretenida y pone los oidos a punto. Compañeros de aventuras muzikalikas, la música de los promotores del evento dio paso a Icebend, que están presentando su primer trabajo en formato largo, de nombre “Hyperventilation”.

Si de algo se puede ‘acusar’ a Icebend es de que su propuesta no resulta novedosa y no sorprende a primera instancia. Pero dejando un tiempo para la atenta escucha, encima de las tablas del Sidecar pudimos ver a una banda en plena forma, con una presencia escénica arrolladora y un sonido realmente compacto y contundente. Si a eso le suman tema(zo)s como “Waiting for the day” o “Find the answer”, da como resultado un concierto efectivo y que deja siempre con ganas de más. Faltará ver como definen su sonido en próximos trabajos, pues un punto de personalidad y riesgo haría de ellos una banda de nivel superior.


Y en un nivel superior, o muchos niveles más allá, nos encontramos a Valina. Desde el sonido, hasta la ejecución, la puesta en escena, las canciones… los austríacos llevan mucha carretera a sus espaldas y la presentación de “A Tempo! A tempo!” no hizo más que confirmar que nos encontramos ante uno de los proyectos más excitantes de los últimos tiempos.


Personales, abrasivos (ese batería!) y sin contención alguna, los temas de su nuevo disco suponen un salto creativo atractivo para sus seguidores y para los neófitos en la materia, y a pesar de estar todavía inéditos por estos lares, temas como “Calendaria”, “Libido´s Regime” o la increible “Dogged” (en la que echamos de menos el saxo) ya se han hecho con un lugar entre lo más destacado de su cancionero, que no es moco de pavo.


Tras el inevitable paso por la zona de merchandising, dejamos que los ritmos habituales de la noche de los miércoles se adueñaran del Sidecar, con la sensación de que poco podrían hacer para evitar que esa noche los reyes fueran Valina. Lástima que una vez más, hubieran pocos testigos, y es que sigo pensando que una ciudad tan moderna como Barcelona no merece un ciclo de tanta calidad y riesgo como el Stereodiet Club.

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