Alex Cameron – Miami Memory (Secretly Canadian)

El australiano aparece en portada de una guisa de lo más angelical. Cara de estar pensando en las musarañas, y detrás un panel de recortes de revistas, fotos, y pinturas varias puestas ahí como si de un bodegón (memorístico) abigarrado se tratara. Alex Cameron es el hombre de las mil caras, capaz de meterse dentro de diferentes caracteres. Por ejemplo en su primer álbum, “Jumping The Shark”, se mostraba engominado, con un sonotone en la oreja derecha, y marcas en la mejilla por algún mamporrazo quew le abrían propinado la noche anterior. Me recordaba al Harry Dean Stanton de Blue Velvet, y quedaba meridianamente claro en el vídeo del tema “Take Care Of Business”.

Retratista de las miserias de la vida urbanita y rutinaria de personajes al borde del abismo, pero siempre con una especial atención por ponerse a su mismo nivel, sin esconder ases en la manga, ni juzgar a ninguno de ellos. Una vez dijo que escribía sobre “Not tragic figures like Hamlet (I ain’t no Willy Shakespeare), but modern tragics. I got sex addicts, internet addicts, love tragics. I got villains, cheats, violent guys flooded with hormones and false bravado. They’re all in there. Good stories need em. Need villains. Some of these characters do and say things that I never would. Shameful things. But that’s what villains do.” 

Estamos ante un excelente storyteller que sigue en racha con este Miami Memory (Secretly Canadian, 2019) en el cual persigue el rastro de individuos que tienen querencia por los excesos, pero a los que acabas teniéndoles cariño aunque elijan el camino más errático. El sonido (el álbum está grabado en Estados Unidos por primera vez) es un cruce entre el mejor Bruce Springsteen y los The Kinks (“Bad For The Boys”) en la que perfila una historia jodidamente tóxica sobre las relaciones basadas en la dominación machista. El empoderamiento de las y los trabajadores sexuales trata “Far From Born Again” a ritmo de soul sesentero con voces femeninas pespunteando una melodía enorme (“You sit at home and masturbate while she plays grown ups for real”), resonancias al Dylan eléctrico se cuelan en “Other Ladies”, a Tom Petty en “Gaslight”, y cierra con el synth pop henchido de testosterona, “Too Far”, que, puestos a divagar, me hace invocar a Meat Loaf. Si es que con Alex Cameron no hay espacio para el aburrimiento.

Escucha Alex Cameron – Miami Memory

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