Alexanderplatz – Muera Usted Mañana (Jabalina)

Inspirador y soberbio. Pongo las cartas encima de la mesa. Pocos compositores del pop español actual saben sacar tan buenos réditos de la estética synth pop ochentera, el prog y la psicodelia, y la narrativa indie más establecida en el subconsciente colectivo como Alejandro Martínez. Además, y matiz este que le sitúa a años luz de la gran mayoría de su colegas de generación, es un excelente letrista en castellano. Atrás quedó esa maravillosa anomalía llamada Klaus & Kinski con la que nos hicieron soñar en que aún existían células inteligentes en la música moderna patria.

Muera Usted Mañana (Jabalina, 2018) intriga ya desde el mismo título. Tres palabras. Escueta sonoridad aforística, en el que gravita el misterio del drama, la inevitabilidad de la lucha de contrarios irreconciliables. Alejandro es un esteta de lo oblicuo, un creador de situaciones como arma política, un garante de los silencios fuera del campo de visión, del haiku elíptico, de aquello descarnado que se substrae de lo culto y de lo popular. Un juglar perdido en el tiempo de los selfies suicidas y los emoticonos estúpidos. Alejandro emociona más, mucho más que un emoji, y está aquí de vuelta para cantárnoslo debajo de nuestra ventana, si es necesario.

Parece que quiera dejar una obra para la posteridad antes de que las palabras ya no signifiquen nada y sean meros signos arcaicos. Bien, Alejandro, creo que vas por el buen camino. Mas de una hora que pasa en un suspiro en el que la variedad de palos está al servicio de un oyente ávido de emociones. En “Dios Ahoga Aunque No Aprieta” salen a relucir los miserables que sientan cátedra emitiendo juicios amparados en no sé que del más allá que los redime, y lo cuenta a ritmo del mejor rock & Roll marca Loquillo, pero sin su chulería de golfo de extrarradio, la psicodelia hilvana preciosas gemas sobre escapismo y dolor como “El Crimen” y la poética casi automática de “Sultana” (Family meets OMD), o esa particular relectura del “Creep” de Radiohead en la fabulosa “Maldición Gitana” en la que explora el reverso de la cotidianidad.

También hay espacio para dar rienda suelta a su faceta de ilusionista tecnopopero, de aquella estirpe que te invitaba a bailar apretando los dientes, cerrando los ojos, y entregando el corazón en la pista de baile. Odas al nihilismo de pasiones alienadas en la exuberante “Odio El Siglo XXI (Bueno Y El XX También), autosuficiencia contrastada levantando artefactos sonoros sobre la incomunicación con guiños a New Order y al easy listerning en “Sí Pero No”, y esa letanía que reflexiona sobre los antagonismos de las pulsiones que problematizan sobre este sistema (económico y social) agonizante tendiendo puentes al popular pathos de Los Planetas y a los contornos sintéticos de Giorgio Moroder en “La Muerte Y La Vida”. Un disco al que volveré y volveré, si es que llega un armisticio.

Escucha Alexanderplatz – Muera Usted Mañana

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