Drunk with joy – Sound Living (A Maze Records)

Los miembros del grupo abandonan sus respectivas ciudades de origen, Milla Oshin se crió en Holanda y Kris Pager en Hamburgo, para probar suerte en la escena musical londinense. Allí es donde se conocen y forman Drunk With Joy, consiguiendo aunar la música new wave y folk con toques electrónicos, sorprendiendo a muchos con la edición de su primer single “I Say Goodbye” promocionado únicamente por Internet. Suenan incluso en un montón de radios independientes europeas allá por 2004.

Impresionados por el éxito causado, los componentes de Drunk With Joy dejan Londres y se retiran temporalmente a Blackdown Hills, sede de su pequeño sello discográfico A Maze Records, para grabar su álbum debut Sound Living. Todos los instrumentos que se mezclan a lo largo del disco los han tocado ellos dos solos, y no son pocos, doce en total, así que la grabación del disco no fue una tarea sencilla.

La electrónica se mezcla asombrosamente con el folk ayudado por la preciosa voz de Mila Oshin, comparable quizás a Beth Gibbons de Portishead, que cantando unas letras profundas y emotivas invitan a la reflexión y al estado contemplativo.

Desde el primer momento canciones como “Travelling Light” nos remiten a un oscuro universo, plasmado en la solitaria casa que aparece dibujada en la portada, encima del agua. Percusiones muy acertadas en “Our Friends The Actors”, cuidados coros y base electrónica dan cuerpo a una gran canción, siempre con la sensación de alma solitaria y perdida.

Recordando por momentos a grupos como Nine Inch Nails, en las bases y ritmos, pudiéndose apreciar en “The Beginning” que añade la guitarra distorsionada característica. La canción que da titulo al disco “Sound Living”, más pausada y monótona consigue un cierre todavía más melancólico, pero es sin duda más floja que sus predecesoras.

El disco añade un bonus track, “Not To Forget”, dedicado a la memoria de un amigo del grupo (que responde a unas iniciales) en lo que viene a ser un final agridulce para el disco. Sound Living es un disco muy compacto, con un estilo propio que viene de la fusión de otros muchos, y desde luego hace caer en un estado ebrio de alegría contenida.

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