Entrevistamos a Vetusta Morla por ‘La Hija’

Vetusta Morla han sido los encargados de realizar la banda sonora de La Hija, la nueva película de Manuel Martín Cuenca. El pasado lunes 27 de septiembre tuvimos la suerte de ser partícipes del interesante coloquio entre el director de cine almeriense y el conjunto de Tres Cantos, todo ello moderado por el excelente periodista Carlos del Amor. Desde la sala iSens de los cines de Príncipe Pío de Madrid, se habló de cine, de música y de arte. No era para menos, estábamos ante el debut de Vetusta Morla en el séptimo arte.

La Hija, con buenas críticas recibidas en diferentes festivales internacionales como el de San Sebastián o el de Toronto, llegará a las salas el próximo 26 de noviembre; mismo día que Vetusta Morla lanzará Cable a Tierra, su séptimo álbum de estudio.

Una banda sonora interesante, aunque inentendible alejada de la película, en la que destacan dos cosas. La primera el tema, “Reina de las trincheras”, la canción principal de la BSO. La segunda, la búsqueda del sonido. Cómo dijo Pucho (vocalista) durante la rueda de prensa: Hay una evolución en nuestra música hacia lo popular, de jugar con estos sonidos. Cuando hicimos la versión de “El Puente de los Franceses”, en Suena Guernica, iba por ahí. Posteriormente ha habido una continuidad con “Reina de las Trincheras”. Parte de la banda sonora creo que va a acontecer, no hago spoilers, en nuestro nuevo disco. Estamos explorando esos caminos.

Entre butacas, hemos tenido la oportunidad de charlar con Guillermo Galván (guitarra), Álvaro B. Baglietto ( bajista) y David García ( batería), sobre esa búsqueda del sonido de Vetusta Morla, la recuperación del folclore y algunas características que marcarán su nuevo disco.

“Todos estos años de aprendizaje nos sirven para mirar a nuestro folclore y ver cosas super interesantes”

Es todo un placer hablar con vosotros. Lo primero de todo enhorabuena por vuestros nuevos proyectos, tanto el disco como la BSO. Me gustaría preguntaros por vuestras raíces, por ese recorrido musical que duró 10 años, desde vuestra formación como conjunto hasta la publicación de vuestro primer disco. ¿ Cómo se ha ido formando el sonido de Vetusta Morla?

Guille: Fueron años de mucho aprendizaje, de ir gestionando tanto técnica como tecnológicamente a la banda. Incluso de ir aprendiendo a elegir los instrumentos, los ingredientes con los que queríamos hacer música. Fueron años donde no solo aprendimos hacer canciones, sino que intentamos enfocarlas en una estética sonora para poder contar lo que queríamos hacer como conjunto.

Aprendimos que la unidad fundamental de todo lo que hiciéramos pasaba por hacer buenas canciones, no si hacíamos buenos solos, si llevábamos chupas de cuero … pasaba por las canciones. Esta fue la época en la que aprendimos a tocar, a vivir y a componer. Bueno, y también a enfrentarnos aun directo, una de las cosas más importantes.

Además, vuestra música siempre ha tenido un fuerte elemento social. Algo que siempre me pareció bastante interesante fue vuestra participación en el Festival Internacional Anti-Cirse en Beirut, allá por el 2004, o vuestros conciertos en diferentes campamentos de refugiados. ¿Cómo surgió la oportunidad de acudir a tocar al Líbano?

Guille: Nos llamó el Instituto Cervantes.

Álvaro: Sí, creó que fue un contacto tuyo.

Guille: Gracias a Nadia, una cineasta libanesa. Fue algo bastante curioso, nos llamaron y nos propusieron participar en ese festival. Recuerdo que se hizo en una edificio de estilo Otomano que tenía diferentes ambientes. Había gente y grupos de todo pelaje, desde música experimental a música tradicional, pasando por la electrónica o nosotros mismos que hacíamos rock.

Este concierto nos permitió conocer el Líbano, un país fascinante en un momento donde había relativa calma. Pero sobre todo nos permitió tener contacto con una cultura, unos lugares y un conocimiento que si no es muy difícil de conseguir. Siempre al lugar que vamos intentamos impregnarnos y preguntar por los instrumentos tradicionales, por la manera de hacer música, por cosas que nunca sabes si vas a utilizar o si te van a influir, pero al final se te quedan en la cabeza. Unos años después lo mismo tiras de aquel viaje para recordar que había un rapero jordano que hacía tal cosa o unos canadienses que trataban con la música experimental. Todo esto se te va quedando y quien sabe si lo mismo en algún momento te sirve para hacer tu propia música.

Lo cierto es que todas estas experiencias es lo que ha ido configurando a Vetusta Morla como uno de los mejores conjuntos musicales de este país. La búsqueda del sonido como elemento de riqueza cultural, más allá de las visitas y las salas llenas.

Álvaro: Es interesante por donde vas … ¿dónde ha salido todo esto?

Como grupo nos ha influenciado muchísimo lo que ha dicho Guille al principio. Él fue uno de los líderes en esa visión de crear canciones dejando que sea la propia canción la protagonista. Luego nos empapamos con músicas del Líbano, del Sahara, mezclando todo eso con la cultura anglosajona que ya traíamos y los ritmos que vienen un poco más del flamenco, que tiene que ver con las raíces de David como de Jorge. Al final todo esto es el camino.

Un ejemplo perfecto de la canción como protagonista es vuestro último trabajo, MSDL- canciones dentro de canciones (SONY Music, 2020). Una reactualización de vuestro anterior disco, Mismo Sitio Distinto Lugar (SONY Music, 2017), en el que se demuestra la importancia del elemento contextual dentro de la música. ¿Cómo surgió esta idea?

Álvaro: La instrumentalización que hagas en un momento dado cambia toda una canción. Con que le cambies un instrumento cambia la canción, con el hecho de que sea más eléctrico o desenchufado ya cambia la perspectiva, con que le cambies el beat y le subas el tempo, ya es otra cosa también.

Guillermo: La música popular está viva. En tu pueblo no cantan una jota de la misma forma que la cantan en el pueblo de al lado. Nadie se sorprende porque no está registrada.

David: Sí, lo mismo ocurre con la cumbia y por ejemplo sus variantes: argentina, colombiana, peruana …

Guillermo: Parece que en el rock cuando las canciones se formalizan en un disco se tienen que quedar inamovibles. Esta visión de lo popular tiene que ver mucho también con la nana que hemos realizado para la película.

Cuando una canción es conocida por un montón de gente se toca de mil formas. Este disco era una manera de despojarlo de todo y quedarnos solo con la canción, como si los temas fueran una canción popular. Eran de nuevo los temas que habíamos compuesto, pero ya no teníamos que presentarla por primera vez, podíamos disfrazarlos. En Mismo Sitio, Distinto Lugar teníamos que crear la canción; en este último trabajo era como sí alguien nos hubiera enviado el tema y sin ningún respeto la vestíamos de otra manera (risas).

Como músicos fue un disco sin ningún tipo de prejuicios.

Álvaro: Muy inmediato, ¡Pim Pam! … todo nació por la excusa del concierto que dimos en secreto en un parque en las jornadas de Veranos de la Villa.

 

Volviendo al tema de la película, y más concretamente a la canción, “La Reina de las Trincheras”, Guillermo ha comentado en el coloquio: “el objetivo era sobre todo crear una melodía que no pareciera una canción de Vetusta Morla, la idea era crear la melodía de una nana de tradición anónima de principios o mediados del siglo XX”. Lo cierto es que lo habéis conseguido y por eso quería preguntaros, ¿creéis que estamos viviendo una etapa musical en España de recuperación de nuestro folclore?

David: El ejercicio de recuperación de músicas de nuestra historia es increíble.

Nuestro país ha sufrido unas etapas muy duras. La música fue, como otros elementos culturales, utilizada como una forma de mantener al pueblo oprimido. Un manifestación cultural utilizada para decirle a la gente: esto es lo bueno, esto es lo que tienes que comerte. Por este motivo ha habido una generación que ha querido olvidar parte del folclore, esos estilos representaban una serie de cosas que querían olvidar. Esa música tradicional les recordaba a sus padres o abuelos, a su propia infancia cuando no tenían un duro. Hubo una época donde ese folclore se fue olvidando, o más que olvidándose se estaba perdiendo.

Guillermo: Sí, totalmente. También ligado a la inmigración del campo a la ciudad y con ello a la clase social. El folclore o los folclores eran la música de la clase social más baja. Algo de lo que mucha gente quería huir.

David: Durante ese tiempo se ha querido huir de muchas cosas que representaban una serie de historias muy unidas a lo político y a lo social, eran cosas del pasado. Ahora es diferente, aunque tu vengas de una generación posterior a la nuestra, todos nosotros hemos crecido en democracia. Esas manifestaciones culturales las podemos ver desde un punto de vista libre de prejuicios, lejos de esas antiguas connotaciones. Se esta haciendo un acercamiento limpio a esos folclores, los podemos utilizar y recuperar.

Ese sonido, esa recuperación del folclore, es en la que esta derivando el nuevo disco que vaís a publicar el próximo 26 de noviembre. Un ejemplo perfecto es uno de vuestros últimos adelantos, la canción “Finisterre”, un tema que mezcla elementos electrónicos, rock y folk.

Álvaro: Es echar un vistazo a todo lo que estamos hablando. Cuando uno mira sin prejuicios puede ver una riqueza rítmica en estas músicas del pasado que te vuela la cabeza. Seguramente ha tenido que ver el coronavirus, el confinamiento y la pandemia en toda esta idea. Todos estos años de aprendizaje nos sirven para mirar a nuestro folclore y ver cosas super interesantes.

Guillermo: Nuestro folclore y el de otros, es muy interesante ver que los que hemos crecido despojados de este tipo de música lo estamos intentando reconstruir.

Álvaro: Es cierto que tenemos acceso a un folclore que no solo es de España, sino de todo el planetas nos están llegando cosas. Esto está saliendo como un ejercicio natural, no estamos forzado nada. Hay un Cable a tierra que va a tirar por ahí.

Justamente desde Muzikalia, pudimos charlar con Baiuca sobre todo esto. Cada vez hay más artistas a nivel nacional que están buscando su sonido en la recuperación del pasado, ya sea sampleando, investigando o fusionando.

Álvaro: Nosotros para presentar la canción “Finisterre” en Galicia hablamos con unas pandereteiras que trabajan bastante con Baiuca.

David: Si, Aliboria.

Álvaro: Nos contaban como hacían esa labor de investigación, de ir por pueblos, aldeas … incluso sin saber que buscaban. Otras veces si que acudían con alguna información, sabiendo que en tal aldea había una mujer de ochenta años que sabía tocar la pandereta de una forma específica.

Nosotros llevamos dos meses invitando a gente del folclore de las ciudades donde vamos a tocar. Hemos hablado con Rodrigo Cuevas, aunque todavía no ha salido colaboración, con Fetén Fetén … con mucha gente.

La música es un elemento cultural y debemos recuperar sonidos y formas de tocar que si no se pueden perder. La conservación musical es algo necesario. Muchas veces hablamos de blues, de jazz … y de verdad que me gusta, pero me da rabia que no seamos capaces de mirar lo que tenemos a 300 kilómetros de nuestras casas.

Guillermo: Sí, lo que hablábamos antes de la clase social. Durante mucho tiempo lo que tenía que ver con tu pueblo era de lo que querías huir, de lo que se reían de ti en la ciudad. Lo moderno, lo guay, era sonar a grupos anglosajones.

El siglo XX ha sido colonizado culturalmente por la cultura anglosajona y estadounidense. Es normal que nosotros veamos como lo más genuino del mundo un tío de Nueva Orleans tocando blues … cuando nuestra riqueza musical también es increíble, realmente dices: Joder bájate a Cádiz, tienes unos chavales tocando flamenco en la calle a su manera que es maravilloso. Nuestra música, durante mucho tiempo, ha estado despojada de ese romanticismo que por ejemplo si ha tenido el blues.

Es normal que como nos gusta el rock y hacemos rock veamos el origen en el R&B, la piedra angular. Es cierto que el rock nace de esa corriente, pero hay muchas historias musicales, no solo la que hemos mamado con el rock. Hay un momento en el que tienes que ir por otros lados también.

Ha sido todo un placer poder charlar con vosotros. Para terminar esta entrevista me gustaría preguntaros, ¿qué significa para vosotros la música?

Guillermo: Para mí es un refugio que me permite crear y construir una identidad. La oportunidad de hacer música se ha convertido en mi estilo de vida. Una forma de vivir que me permite relacionarme con amigos, crear colectivamente y trabajar en equipo.

Álvaro: Nunca ha tenido un significado concreto. Para mí es la banda sonora de mi vida que está ahí y forma parte de mí.

David: La manera que yo tengo integrada la música en mi vida hace que me acompañe en lo emocional, en lo creativo, en el día a día. Es el fin y medio de gran parte de las cosas.

Foto coloquio Vetusta Morla: Víctor Terrazas

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