Explosión Colectiva: la bomba sonora de la nueva escena cordobesa

El pop rock cordobés está de enhorabuena. Y de celebración colectiva, debemos añadir. Así, bajo la fantástica etiqueta de Explosión Colectiva se presenta en un concierto que es justamente eso, una bomba musical que hasta ahora no había tenido ocasión de provocar el estallido esperado. Los responsables de la edición en vinilo de una recopilación de bandas cordobesas, mayoritariamente ignotas fuera de los límites geográficos de una ciudad con mucha más escena de la que se cree, se anotan un tanto ganador con el riesgo económico que supone fabricar y distribuir un artefacto sonoro de diseño cuidadísimo y contenido aún más estimulador. Bajo el epígrafe de Volumen Uno como promesa de continuidad, aquí se agrupan diez de los mejores proyectos nacidos a uno y otro lado de la ribera del antiguo imperio califal. Nombres como D’Donnier, The Flying Cumbias, La Fiancée Solitaire, Lämpara (proyecto de Javier Ramos), Mike Sun, Mteörik, P. A. Barham, Ramen!, Sun Orphans o Volpina merecen ser escuchados en cualquier momento y lugar, y hablan bien a las claras del momento dulce en cuanto a creación y expansión cultural por el que atraviesa la urbe. La variedad de estilos, desde el blues rock de tendencia clásica a la fusión de sonidos mediterráneos, del pop naif a la experimentación electrónica o de la filiación punk al post rock de origen norteamericano, hacen que dicho álbum se convierta en una de las ediciones más interesantes de los últimos años, y El Colectivo tiene casi toda la culpa de ello.

Al respecto de la creación y consolidación del proyecto, Migue Pérez, miembro de Volpina y uno de los impulsores de la idea, habla de un “objetivo cumplido. Realmente nuestra única idea de esto es crear un poquito de escena y aunar a la peña que son como nosotros, y no solo grupos, sino bares y tiendas de música, que al final es lo que forma la escena y la ilusión nuestra es crearla. Siempre se ha pensado que en Córdoba no existe, pero se trataba de aunarla, mostrarla y darle visibilidad porque el nivel del disco y de los grupos es altísimo. Hay gente brutal que lleva tocando treinta años y no había editado nunca una canción en vinilo. La verdad es que es una pasada lo que se ha involucrado la gente, una cosa muy auténtica y el riesgo es importante”. Para él, el quid de la cuestión era “recuperar un poquito a los grupos antiguos cordobeses, que la gente decía “es que en Córdoba no ha habido grupos”… Pues ha habido un montón, y hemos hecho una cosa super rápida: Cada grupo va a hacer una versión de un grupo antiguo y se quedan un montón fuera. Se va a versionar a Tarik, a Bocamuerta, a Goodbye Planet, a Malparaíso, Corazones Estrangulados, Limousine… Desde las muestras rockeras aquellas en los ochenta hay un vacío ahí de treinta años y parece una gilipollez, pero esto es una cosa que tiene que quedar ahí. Vamos a dar por saco en medios, en emisoras como Radio 3 sobre todo”. Otra de las claves para que todo esto haya salido adelante es “la conexión brutal que ha habido entre las bandas y este concierto va a ser nuestro día”.

Un evento que promete ser histórico y al que la sala Ambigú se vuelve a prestar como el marco idóneo para una reunión que, en palabras de la otra pata del banco, el promotor Sisco Martínez, será solo el inicio de otras muchas que resituarán la escena y la pondrán en el mapa de una vez por todas. Habla también de las vueltas que le dieron a una idea que finalmente ha cristalizado en un disco colectivo y un concierto en el que las expectativas son grandes: “Además muchos grupos no se conocían entre ellos. Es como el iceberg, tú ves la chispa, que es lo que hemos nosotros, y generas la explosión. No hemos hecho nada nuevo pero hemos unido los ingredientes y les hemos dado la chispa. Los grupos ya estaban, la escena estaba oculta y lo que hemos hecho es mostrarla y se han volcado muchísimo. De hecho lo que esperamos del concierto es una unión cordobesa, pero de todos los colegas, es una fiesta no solo de músicos, sino de amigos, periodistas, gente de bares, de las tiendas… Estamos muy contentos porque se nota. Esa escena, esa chispa, se nota en el ambiente, y muchos grupos están ensayando adrede, grupos nuevos que están formándose. Esto lo hicimos en la pandemia, en las típicas reuniones donde nos juntábamos a escuchar música y tal, y ya se nos ocurrió. Bueno, se le ocurrió personalmente a Migue la idea de hacer un recopilatorio y juntar a los grupos, y dijimos que sí. Era una cosa que la veíamos gráficamente pero ya está el proyecto realizado. Se han hecho trescientas copias del vinilo, yo voy mucho de viaje y cuando por ejemplo voy a Canadá me compro recopilatorios de grupos de allí, y dijimos “coño, no hay recopilatorios de grupos de Córdoba”, y es que no había. Ahora cuando venga alquien aquí a Córdoba dirá “coño, un recopilatorio de grupos de aquí”. Vamos a hacer tres volúmenes y el tercero tendrá una cajita para meterlos todos. El siguiente será Ruina Colectiva y el tercero Suicidio Colectivo”. Ironía y planes desde luego no les faltan, y ojalá que a las bandas tampoco. “Los grupos cordobeses si os dais cuenta no salen, están muy acomodados aquí personalmente y es una escena muy oculta y muy local, no suelen salir a tocar a Madrid ni a Sevilla ni a Fernán Núñez, y después de esto puede que se animen a ello”, un deseo común a todos los que calibramos el pulso musical de un colectivo más unido que nunca.

Tanto es así que hace unos días ya se plantó una pequeña semilla en una primera y mínima reunión de músicos que en formato semiacústico plantaron micrófonos y guitarras en Vitalogy, la única tienda de discos física que sobrevive en Córdoba contra viento y marea siendo un referente para cualquier banda que quiera vender o promocionar sus trabajos en estudio o en vivo. Tras ese aperitivo, breve pero jugoso, tuvimos la oportunidad de que algunos de esos músicos nos dieran sus impresiones sobre lo que ocurre y lo que ocurrirá con esta Explosión Colectiva que para todos ellos se presenta como una ocasión única de tocar sus canciones ante una audiencia más nutrida de lo acostumbrado.

El primero en atendernos fue el mítico Yonka Zarco, y no es gratuito el adjetivo. Cualquier que conozca un mínimo de historia del pop cordobés sabrá, y habrá escuchado sus discos, que Corazones Estrangulados fue uno de los más grandes nombres surgidos en la ciudad en una época en que grabar discos empezaba a costar dios y ayuda. Después de dejar la banda en la que era compositor y letrista, se embarcó en diversos proyectos y pasó a ser un referente sonoro a través de sus sesiones en algunos de los locales más prestigiosos de la ciudad. Él es el encargado de abrir el recopilatorio con “San Lou Reed”, uno de los temas que adelantan su primer trabajo como Mteörik, otra vuelta de tuerca orientada al hedonismo y al baile que le hace ilusionarse de nuevo por la música: “He hecho muchos grupos de rock y me tiré más de diez años pinchando constantemente en el Automático como residente, y ahí fue donde se transformaron mis gustos musicales. Me empapé de mucha música electrónica, de mucho funky, músicas a las que nunca les había hecho caso, electrónica y negroide. Empezaba a ser un desertor de mis antiguos gustos rockeros, y empapado en esas nuevas fuentes quería hacer un grupo acorde con las nuevas músicas que me estaban gustando. Mteörik es eso, yo quería hacer música que la gente pudiera bailar, que fuera divertida. La frase inicial del proyecto era “reivindicando el espíritu lúdico del pop”, porque creo que falta un poco eso, bastante asqueroso e irrespirable es el mundo, vamos a celebrar que estamos vivos. El proyecto empezó dos años antes de la pandemia, y teníamos la gira preparada ya, habíamos tocado en Madrid, íbamos a tocar en Hangar, en fin… nos lo amputó todo”.

Un músico de vocación cuya formación e influencias siempre fueron obvias, de ahí que sorprenda el doble su nueva orientación sonora: “Mi cultura musical se basaba mucho en los Pixies, en Lou Reed… En cosas que me marcaron durante mucho tiempo, pero de repente llega un momento en que necesitas más, y de hecho estoy aprendiendo a nivel rítmico, a nivel de bajos, a nivel de armónicos, una barbaridad. Es complicado hacer ritmos divertidos y bailones, es un trabajo de ensayo y error en el que hemos catalogado muchas cosas. Lo sencillo no es tan fácil”. De la génesis del proyecto nos cuenta lo siguiente: “Fui probando. Tenía la base, yo venía de Superamigas, donde mi mano derecha era el guitarrista Paco Núñez, con el que luego hicimos otro grupo: Los Dinosaurios. Al disolverse este en 2015 o 2016 fue cuando decidí hacer la banda definitiva y empecé a probar cosas, a probar gente, unos se amoldaban más y otros menos. Al principio pensaba hacer una banda de cuatro o cinco personas, lo típico, pero de repente nos dimos cuenta de que a los tres solos que estábamos fijos no nos hacía falta más gente. Nuestras voces empastaban muy bien y a nivel creativo todo el mundo aportaba constantemente cosas, había un espíritu de trabajo y se agradece mucho, incluso el trabajo telemático se hacía natural. Conseguimos hacer hasta un videoclip en la pandemia, “Una fiesta de verdad”, que fue un poco una declaración de intenciones de lo que quería ser el grupo y por dónde querían ir los nuevos derroteros. Es una canción festiva, muy alegre y muy pop”. Y ve el futuro con escepticismo: “Ahora mismo estamos gestionando la presentación del directo de la banda para marzo, porque quiero que ruede un poco el disco y que suene la cosa. Más allá de presentarlo por las cercanías el futuro es en sí muy incierto. Veremos lo que pasa, pero desde luego lo normal cuando uno hace un disco es fracasar, en el sentido de no triunfar ni tener grandes expectativas. Que luego surgen más cosas y todo funciona, pues yo encantado de la vida, pero en principio no espero nada porque sé en qué mundo vivo”.

El caso de Paul Barham, británico afincado en Córdoba desde bien jovencito, es el de uno de los proyectos más interesantes de las últimas décadas, porque este músico lleva mucho tiempo haciendo lo que le sale del alma, siempre sin banda fija y con el ímpetu de la creatividad a flor de piel. En esta Explosión Colectiva ve un escaparate y una ocasión única para dar salida a algunos temas que ha cocinado últimamente y, por hache o por be, no había tenido tiempo o medios para grabar. Concretamente aquí aporta un pildorazo titulado “Funny kinda”. “El tema del recopilatorio es una canción que grabé hace un año y medio. Nos juntamos una amiga, Deborah Yamak, una americana que toca el violonchelo en la Orquesta de Córdoba y que lleva aquí más años que yo, para tocar una canción muy antigua y la volví a grabar. Debo mencionar a Juan Valera, que la grabamos en su estudio El Doblao, y fue una canción muy diferente a lo que suelo hacer y no tenía salida para ella, normalmente hago cosas más con banda de rock y eso es guitarra acústica y violonchelo. Cuando me dijeron lo del recopilatorio me pareció una buena salida para esa canción en concreto. Saqué un EP hace dos años y medio que iba más por ese estilo, más acústico, que tampoco era tan representativo de lo que suelo hacer; este verano ya he sacado un EP con la banda P. A. Barham & The Varlets que ha salido ahora en noviembre y este es más mi lado más rock y de banda, un poco indie, un poco British”. Una experiencia sin duda valiosísima para alguien que viene de lugares ampliamente transitados a lo largo de la historia del rock: “Son muchas mis fuentes, desde el blues añejo hasta el rockabilly y las girl groups de los años sesenta. Todo ese rollo sixty de los Who, Kinks, Beatles, glam… Soy un devorador de música buena y supongo que es eso de “somos lo que escuchamos”, hay un poco de todo pero sobre todo el punk y el post punk británico de los setenta, cuando estaba creciendo y la música hizo mella en mí”. Precisamente este primer concierto colectivo será solo la introducción a la puesta de largo oficial, en ese mismo escenario, dentro de apenas mes y medio: “Tenemos concierto el 7 de enero en Ambigú con banda para presentar el nuevo EP y también tengo un single grabado en solitario, otra canción de estas del lado menos rockero, y lo voy a sacar el año que viene. Sigo haciendo cosas con la banda, con la que tengo salida para las cosas más rocanroleras, y sacando cosas en solitario más introspectivas y acústicas. Me encantaría grabar un disco completo, el único motivo por el que no lo hemos hecho con este EP es por el tema económico, porque si grabas doce canciones en lugar de seis te sale el doble de caro, luego tienes que mezclarlo y masterizarlo. Temas tenemos para haber sacado un disco de doce o trece canciones pero es económicamente imposible”.

Sorteando esa y otra clase de trabas, la suerte de Lämpara a nivel de trascendencia mediática es igual de esquiva. Algo injusto a todas luces, porque escuchando “Pulgas”, el tema con el que se cierra el recopilatorio, uno intuye que detrás de este proyecto hay un músico anárquico y algo esquivo, pero tremendamente inteligente. El misterio de un sonido que suele apuntar en múltiples direcciones, algo que él mismo reconoce como singularidad: “Esto que dices de que Lämpara no está tanto en los medios como debiera también es un poco debido a una de las características del proyecto. Lämpara normalmente hace pocos conciertos al año pero no siempre tiene la misma banda, todos los conciertos son distintos, y eso puede hacer que no encaje en ningún circuito concreto. Puede ser por eso. Esto no tiene una dirección clara y no la ha tenido nunca, cuando nació lo hizo simplemente grabando una canción que se me había ocurrido y como no sabía muy bien cómo hacerlo empecé a grabarla en vídeo y la subí. Hay una coleccioncita de canciones, de 2010 o 2011 creo, en la que está reflejado en vídeo el momento mismo en que nace la canción, y ahí nace también Lämpara. Luego estas canciones que has creado y has soltado en vídeo la gente empieza a querer que las toques en directo, y empiezas a buscar banda, luego buscas otra banda… A veces toco solo, a veces toco con dos personas, a veces con siete, y ahora para la presentación en Ambigú he montado una banda con muchos de los que están allí tocando más Ramos Dual, que siempre viene conmigo y va a tocar la batería. Somos una superbanda, somos como siete o así en el escenario para esta ocasión”. La ilusión depositada en esa noche tan especial la resume así: “Vamos a dar caña y vamos a dar psicodelia, porque “Pulgas”, el último tema del disco que es el que yo hago, es un tema que dura cinco minutos, es muy psicodélico, como muy hipnótico. En este tema nos queremos explayar y echarle un poquito más de ambiente y pegarnos un viaje todos. Y tengo algunos temas, material para sacar un EP como muy oscuro, en inglés, electrónico, muy efectista, y tengo también una colección de cuatro o cinco temas en español que cabrían en otro EP y que son bastante psicodélicos pero muy luminosos y no me atrevo a decir que con alegría, pero sí hay una luminosidad distinta cuando canto en español –o al menos me ocurre a mí- que cuando hago las canciones para cantarlas en inglés, que son más oscuras, no sé por qué. Yo creo que está en la forma de componer, no sé decirte muy bien”.

Finalmente, el músico de origen italiano Mike Sun apunta algo que debería ser el evangelio de todo aquel y aquella que afronta un proyecto musical asumiendo que las ganas que se les suponen y el contexto en el que les toca moverse no tienen por qué estar tan reñidos como se cree: “Hablando con la gente que dice “oye, estamos aquí en Córdoba y ¿qué tal el italiano que está por ahí?”, pues mira… Para mí la música es pura pasión y hay que hacerla, eso lo aprendí cuando empecé a tocar con doce años y creo que es la actitud que he tenido, y tiene resultados. Siempre que me encuentro con otros músicos digo que hay que hacer música, no hay que tener miedo a hacerla, a ser criticado o no. Es difícil, tienes que saberlo, y yo creo que eso es lo que puedo aportar. A nivel musical, lo mío es muy personal, hago sinceramente lo que me gusta. Lo que estoy tocando ahora es lo que va a estar en mi próximo disco, y eso tenemos también que permitírnoslo, hacer a estas alturas lo que de verdad nos gusta. Estoy grabando el nuevo disco y en directo ahí está El Colectivo, tenemos el espacio, el Ambigú, pero en todos los demás lugares hay gente que nos está apoyando en cualquier momento. Ya me han tomado cariño y me van a apoyar. Luego si viene la gente o no es otro tema. La pandemia ha sido un golpe para todos, a mí me afectó también”. Una filosofía de base reforzada por la ilusión y la predisposición al trabajo: “Yo creo que este concierto de Explosión Colectiva es algo nuevo que le hacía falta a Córdoba, hacía falta juntarse y tener esa valentía de hacer algo juntos. Tenemos la edad para hacer eso, porque cuando eres más joven a lo mejor hay más dejadez. Ahora sabemos cómo funciona esto, que la música es difícil hacerla, y lo mejor es juntarse, conocerse y hacer experiencias juntos como pegar carteles anoche. Eso fue una experiencia”. Ser consciente de lo que hay y de cómo se pueden hacer bien las cosas sin hacerse demasiadas preguntas: “El disco lo he escrito en la pandemia y yo lo voy a intentar hacer siempre, eso lo he aprendido y no me voy a decir “si no me sale así, paro”… No voy a parar porque necesito expresarme y ya la música no es ni un hobby, es un vicio. Uno más que tengo, y yo conmigo mismo estoy en paz. Lo voy a hacer y da igual lo que salga, yo tengo que decirlo porque si no lo digo y lo guardo para mí un día todo explota. Creo que esto en El Colectivo es algo que me incita más. Hay un grupo de gente que va a venir a apoyarme y me va a escuchar”. Con “1955”, su aportación a este primer volumen, sus deseos corren el riesgo de hacerse realidad.

Este es el nuevo plan de El Colectivo, reforzar y cuajar definitivamente la difusión de la escena a través de la creación del sello El Colectivo Córdoba, dedicado en exclusiva a dar a conocer las bandas de la ciudad y, en un futuro próximo, rescatar y reeditar joyas de la historia del pop cordobés. Esta primera referencia discográfica es, como ha quedado dicho, el primero de los tres recopilatorios en los que se intenta mostrar lo más significativo de la escena pop rock actual de la provincia. A modo de apunte importante, el precioso diseño al que hacíamos referencia al principio es obra de los artistas locales Jaroriro!. La presentación oficial tendrá lugar mañana mismo en Ambigú Axerquía, con la actuación de las diez bandas que integran el álbum tocando repertorio propio y versionando a algunas otras cuyo legado, de mayor o menor calado, es preciso reivindicar. Allí estaremos para contarlo.

 

 

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