La Costa Brava – Velocidad de Crucero (Mushroom Pillow)

“Y todos los expertos que nos dieron por muertos, ¿dónde están ahora? Sabemos seguir vivos”. Lo canta Richi para cerrar el retorno de La Costa Brava, tras dos años de sequía y de proyectos paralelos como el de Francisco Nixon. Su sexto larga duración, Velocidad De Crucero, viene a saciar a unos seguidores con hambre atrasada; y lo hace con un opíparo banquete, un bufé libre de canciones de todos los colores para que cada uno elija la que más le tire. Un “sírvase usted mismo” de temas pop de todo tipo. Para ser más exactos, del tipo de Sergio Algora, Fran Fernández y Richi Vicente.

Velocidad De Crucero es como un rompecabezas; cada pieza es importante de forma individual, pero su principal valor reside en lo colectivo, al juntarse con el resto. Sin embargo, algo no termina de encajar en el puzzle de La Costa Brava; las canciones, por separado, ofrecen una muy buena calidad, pero en conjunto no funcionan como un auténtico disco. Además, disperso y austero en los arreglos, el disco deja de lado lo psicodélico, en parte por la inquietante pérdida de protagonismo de Algora.

El disco es, así, una buena colección de canciones pop sustentadas en unas muy buenas individualidades. Y el disco refleja estas individualidades a la perfección. Escuchándolo, con seis temas a su espalda, se constata en seguida el gran momento que vive Fran Fernández. El ex-Australian Blonde sigue en racha compositiva y la carrerilla tomada como Nixon no parece tener final, como demuestra en las geniales “Hospital”, “Olímpicos” o “Japonesa”. Le siguen un Algora que, con sus tres interpretaciones, pide a gritos más minutos de micrófono, y Richi, que con “Amor Bajo Cero” se lleva uno de los mejores momentos del disco. Los de La Costa Brava vuelven a hacerse los interesantes.

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