Las mejores canciones de M-Clan

Mientras M-Clan regresa con nuevo LP, algo que sucederá en 2020, a continuación repasaremos  lo que, quizás, podrían ser 12 de sus temas de mayor consideración. Además, prontamente, se cumplirán 20 años de su afamado disco Usar y Tirar (1999). Los propios murcianos se constituyen como una de las 10 bandas más sobresalientes y carismáticas de rock and roll, históricamente, en España, junto con Radio Futura, Los Ronaldos, Loquillo y Trogloditas, Los Rebeldes, Héroes del Silencio, Los Deltonos, Fito y Fitipaldis, Asfalto y el etcétera patrio que se desee barajar en cuanto a este inoxidable género músical, entonado en idioma castellano.

Siempre omnipresente la aguardentosa y potentísima voz del mítico Carlos Tarque (con sus certeras influencias de Joe Cocker, Rod Stewart, Paul Rodgers o Chris Robinson, entre otros), el cual se erigió como uno de los dos indiscutibles jerarcas de la empresa murciana, junto al guitarrista rítmico Ricardo Ruipérez. También los muy solventes restantes componentes del proyecto original como son el guitarrista Santiago Campillo, el  batería Juan Antonio “Oti” Otero, el  bajista Pascual Saura (malogrado en 2010, lamentablemente) y el virtuoso teclista Iñigo Uribe (además de los cambios de personal con el tiempo), tuvieron todos la misma “culpa” de que a partir de 1995, esta banda (siempre fiel la misma a la discográfica Dro East West) alcanzase, con todo derecho, uno de los escalones de honor en el panorama nacional.

12- NADIE SE ACORDARÁ DE TI.

Bajo mi parecer objetivo, alguien de la ingobernable esencia y kilométrica sabiduría rock-and-rollera de M Clan siempre supo abordar, adecuadamente, diversas variantes y tonalidades de este mismo género monarca. Es el caso de Arenas Movedizas, el cual quizás sea el LP más adornado de su carrera, las influencias del “classic rock” de los años 70 siguen anidando ahí, solo que con otro enfoque respecto a pasados LPs del combo, recalco. Coexisten aquí, un elegante volcán rock-soul como “Para decirte adiós”, el deliciosamente pulido y sensacional blues-rock sobre falsas amistades que ya volaron “Nadie se acordará de tí” , la enérgica y envolvente “Noche de aullidos” , la invocadora y fronteriza “Ritual” o la desértica y hechizante “Solo el viento”.

Desde otra perspectiva, en este 2012 también se detecta e interpreta, precisamente, cierta repetición de sensaciones de LPs anteriores y algún instante demasiado estandarizado pero ésto es algo que, realmente, no importa mucho en el caso que hoy nos ocupa, ya que se puede ser indulgente con  los rocosos “murciélagos” debido a la clase, la talla, los recursos y sobre todo más importante que ninguna otra cosa: el sentimiento de alcance con que logran impregnar a todos sus proyectos, aunque éstos hayan sido de varios tipos.

11- ROTO POR DENTRO

Memorias de un Espantapájaros (2008) en principio resultó un LP no tan abierto como cabía esperar a priori y es que no posee hits muy claros.  Precisamente, el single sobre el sufrimiento que es “Roto por dentro” es una de  melancólicas muestras de una poética y uniforme apuesta de rock suave, todo lo cual se completa con  “Pasos de equilibrista” (algo de “cover” sobre The Who hay aquí), “Las calles están ardiendo” (se rodó, en 2014, un documental “m-clanero” basado en este título), “Inmigrante”, “Canción de invierno” o la propia “Espantapájaros”, que son otros ejemplos de lo expresado en la frase anterior, subrayo. Sin ser de nota 10, M-Clan sí que facturaron un muy buen disco y para que el oyente lo aborde en días nublados, siendo de los más unitarios  de su carrera y quizás, quizás, el más bello (junto con Delta).

De todas maneras, aunque creo que extraordinarios álbumes como Un buen momento (1995) o Coliseum (1997), en su computo general, responden mejor al natural espíritu de rock and roll de M Clan que los repertorios más templados (aunque también cualitativos por su parte) de Memorias de un espantapájaros o el propio Delta; igualmente redundo en que se ha de alabar siempre la elevada capacidad de versatilidad de esta banda para hacerlo realmente bien en otros terrenos, teórica y supuestamente, no tan habituales en ellos.

10- VIAJE HACIA EL SUR

Así mismo es, objetivamente, muy defendible y disfrutable la estética, sosegada y hábil incursión country-folk-rock de Costa Oeste (aunque grabado en otra cuna como Nashville) como es el propio Delta (2016). Melodías aterciopeladas al estilo Crosby, Stills and Nash,  como, por ejemplo, la soleada “Viaje hacia el sur”, con su penetrante y envolvente guitarra californiana pero narrando acerca de pasajes mediterráneos. Es este LP un ejemplo nítido de que dos músicos tan complementarios entre sí como son Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez resultan dos “adaptadores” magistrales de diversos estilos propiamente estadounidenses (con alguna incursión británica) y dirigidos hacia la lengua hispana (tal vez, M Clan son los mejores de España ejecutando esto mismo). “Polvo de estrellas”,  “Todo lo joven muere hoy” o la propia “Delta” también son algunos otros de los flashes más álgidos y entrañables de la obra mencionada.

9 – LA NIEBLA

Sin duda, una de las baladas más conseguidas y épicas de toda su cronología. La estética de “La Niebla” es agradablemente narcotizante y profunda. Dentro del album Sopa fría (2004), inspirados y magnos temas como la esperanzada y luminosa “Mario”, la divertidísima “Juerga general” (impagables los mensajes del megáfono y el simpático taladro) o la atípica canción-título, en el fondo, también podrían forman parte de este ranking sobre esta capital formación peninsular.

Como ya había sucedido en Usar y Tirar de 1999, Alejo Stivel (cantante de Tequila) tornó, en 2004, a encargarse de la producción con bastante efectividad, aunque sin un armazón total tan tan persuasivo, ya que las algo más endebles “Hasta la vista rock and roll”, “Ataque al corazón”, “Filosofía Barata” o “El hombre de las tabernas” (se quedan en buenas canciones, sin más) impiden que el disco sea todo lo magistralmente inmaculado que podía haber sido. A pesar de todo, las multitud de virtudes de Sopa Fría como, por ejemplo, “La niebla”, eclipsan sus escasos defectos…

8 – ANTIHEROE

Arriba la manos, abajo los pies, soy el antihéroe, nada se me da bien… Una letra, plena de sentido del humor, sobre una persona desastrosa se ensambla, adecuadamente, con un adherente rock and roll primigenio, conformando uno de los zafiros del disco Defectos personales. Acerca de aquel año 2002, los cortes como el más que formidable rock and roll “El general” (sobre un implacable dictador el cual, al fin y al cabo, resulta trasnochado y ridículo), la muy sentida “Si hay un Dios”, la nostálgica “Otro año más”, la algo campechana y latina “En el Barrio”, la preciosa “Quedamos en Vigo”, la ligeramente atmósférica “Viviendo del aire” o el propio fogonazo titular (impecables y paradisiacas las coristas soul-rock Mavi Díaz, Eva Cortés y Momo Cortés) tampoco deben abandonar jamás nuestra memoria, aunque el total del LP no quedara del todo redondo. Consecuentemente, jugadas con algo menos de profundidad como “Espectáculos de ruido”, “Mil cigarrillos”, “Piratas” o “Dando vueltas”, por ejemplo,  provocan que el álbum mentado acabe resintiéndose como conjunto.

Por otro lado y en el descargo de M-Clan, comentar que también fue extremadamente complicado reemplazar a un guitarrista de la incalculable categoría de Santiago Campillo (el cual salió de la banda en 2001), sin embargo, otro asombroso Thor de la seis cuerdas como es Carlos Raya (también miembro de Sangre Azul o Fito y Fitipaldis entre otros), igualmente ejecutó un descomunal trabajo a partir de aquel 2002, con M-Clan. El tema “Antihéroe” es solamente una pequeña parte de lo muchísimo que Tarque y Ruipérez le deben al infalible “salvador” Raya.

7 – HASTA QUE SE ACOSTUMBRE A LA OSCURIDAD

Otra propuesta realmente incomensurable de M Clan, en esta última década, es Para no ver el final (2010) y además, como guinda muy positiva, tratan de conseguir cierta conexión con los dos primeros y tan rememorados trabajos de su carrera. Resulta una lástima que ya, a primeros de década, no militasen en la banda, paradójicamente, la sección de ritmo original, el batería Juan Antonio Otero y el bajista Pascual Saura (lo peor vino cuando Saura falleció, a finales de 2010, algo después de la salida del propio disco y este artículo especial también es un homenaje al propio Pascual) pero el caso es que el tándem de jefazos compositores Tarque/Ruipérez cuentan siempre con un seguro de vida llamado Carlos Raya, uno de los más espectaculares guitarristas y productores de rock que ha dado España, no me cansaré de repetir.

Aunque esta obra, de marcada influencia soul Motown y una sección de metales de lo más impoluto, contiene seductores truenos como el brioso rock “Calle sin luz”, la tersa y rugosa, a la vez, “Ahora!”, la excelsa conexión Detroit-Murcia de la canción-encabezado o la intensísima alma quebrada de “Se hizo de noche cuando te conocí” – los cuales convencerían incluso al seguidor adepto a sus primeros tiempos -,  el caso es que el tremendo éxtasis sonoro de 7 minutos, “Hasta que se acostumbre a la oscuridad” (que trata sobre la despedida a un técnico de sonido, Cristóbal Martínez, que feneció en plena grabación del LP), es la que incluiré en este ranking. Carlos Raya, un forzudo a las seis cuerdas en este tema. Los nuevos componentes que entraron como oficiales Iván González al bajo y el guitarrista Coki Jiménez, ofrecieron un nuevo aire a la banda en 2010, según se desprende de las declaraciones de los dos principales pulmones de la misma.

6 – CHILABA Y CACHIMBA

Se sobrentiende que Usar y Tirar es uno de los más grandiosos y sugestivos álbumes de esta fundamental banda del Sureste (añadir, de manera complementaria, que vendieron 200.000 copias de este repertorio). Una de sus canciones más emblemáticas y de más enjundia, claro, es la burlesca “Chilaba y Cachimba” sobre un médico de prestigio pero que prefiere irse de polígamo y alocado “fumeta” a Marruecos. Por descontado, también deben reseñarse, sin falta, la trotona “Quédate a dormir”,  la inquieta y bailable “Eres funky”, el desamor punzante de “No quiero verte jamás”, la emotiva “No tan bueno” o la fiestera canción de encabezado “Usar y tirar” (a dúo con el mismísimo Alejo Stivel), entre otros temas ejemplares de 1999; los cuales perdurarán siempre en la retina y en el tímpano.

5 – LLAMANDO A TIERRA

Curiosamente, fue versioneando en castellano y con enorme destreza clásicos del rock anglosajón (como también “Maggie May” de Rod Stewart, “Paint it black” de los Rolling Stones o “Lola” de los Kinks) cuando, entre 1999 y 2004, M-Clan consiguió conquistar a diversos tipos de audiencias españolas. Además, la propia “Llamando a tierra” (“Serenade”, original de los geniales Steve Miller Band), con la que precisamente abrieron dicha mencionada tendencia, no solo fue cubierta por M-Clan en nuestro idioma, sino también en inglés del mismo eficaz y meritorio modo; todo ello dentro del  celebérrimo disco Usar y Tirar.

La apoteósis de público a finales de los años 90, recalco, fue ya completamente favorable hacia la banda meridional, la cual ya había suavizado su sonido con pleno convencimiento. Dicha transformación comenzó a través del minucioso cálculo del productor Alejo Stivel, el cual se apercibió de las bestiales capacidades de la banda y pensó, en 1999, como controlar y reajustar dichas embestidas anteriores, para luego redigirirlas hacia audiencias mayores a través de fórmulas levemente más melódicas y estilizadas de 3 minutos. Así que las voluminosas preguntas que siempre sonaron en la mente de muchos aficionados fueron: ¿debieron M Clan continuar interpretando y evolucionando su adorado y más ronco “southern rock” en el nuevo milenio? ¿Aquel cambio de estilo a algo ligeramente más vendible, en el año 99, fue un poco el precio a pagar para acceder al super-estrellato pop-rockero en España o el motivo fue solamente una necesaria apertura de miras musical? Complicadísimas las respuestas. Lo cierto es que la banda siempre ha hecho superlativos discos de cualquier forma, aunque sus dos obras iniciales siempre se añoren…

4 – RECUERDO

En el hercúleo, descarnado e imponente Coliseum, de 1997, aparte de las mencionadas atractivas y norteamericanas ventoleras sureñas, también una pizca de hard-rock de los años 70, al estilo Aerosmith (precisamente esta canción recuerda mucho), Bad Company o Led Zeppelin, influenció aquí a M Clan. Concretamente, “Recuerdo”, con su dramática y, a la vez, acerada sonoridad, es uno de los más rompedores temas de su trayectoria y a la altura de cualquier otra de sus cumbres en sus más de 25 años de recorrido. Por descontado, de aquel espontáneo segundo LP rememoramos, sin falta, temas como la fogosa ”Deja que lo muerda”, la carreteril y polvorienta “Nacional 120”, la agresiva “Maxi ha vuelto”, la apasionada demanda de “¿Dónde está la revolución?”, el country-rock donde saltar chispas “Vuelve”, la pantanosa y martilleante “Desde los tejados” y todo un impresionante y cañero etcétera de obligada revisión auditiva.

Indudablemente, de 1995 a 1997, insisto es que es la época del grupo con mayor grado de credibilidad y que más guardan cariño muchos seguidores de la banda (incluido el que aquí frasea), donde las críticas periodísticas de mediados de los 90 fueron, merecidamente, positivas hacia su pionero rock sureño en España o de como también incluso telonearon a Bon Jovi o Barricada. Por desgracia, las ventas de los murcianos eran escasas por entonces, algunos conciertos en antros sin apenas afluencia, los viajes por carretera eran agotadores e inacabables con un grave accidente de furgoneta incluido y con el propio sexteto  muy cerca de disolverse ante todas esas desventuras y penalidades. Sin embargo, todo ésto les granjeo el respeto de ilustres colegas del rock nacional como, por ejemplo, Fito Cabrales o Enrique Villarreal.

3 – CAROLINA

Dentro de la fiebre de conciertos “desenfuchados” (los populares “unplugged”) que predominaban en el mundo de la música en aquellás épocas, fue en el año 2.000 cuando M Clan se sacó de la chistera una de las melodías que supondrían un neurálgico trampolín a su carrera. “Carolina trátame bien o si no te tendré que comer” y otros talentosos versos sobre aquella traviesa muchachita, han inducido al tarareo a millones de personas de lengua hispánica (incluso el propio Fito Cabrales la interpretó en directo a dúo con M Clan en el doble en vivo Dos noches en el Price). Verdaderamente, los años 1999 y 2000, fueron el arranque de la gran metamorfósis, de tours mastodónticos por parte de la banda y de su definitivo éxito comercial, en España. Al fin y al cabo, esa elitista meta era lo que siempre habían deseado los dos líderes y antiguos colegas del servicio militar, Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez, desde que fundaron esta fabulosa banda en 1992.

Debo añadir, con honestidad, que el legítimamente pomposo “Sin enchufe” es un emocionantísimo  e histórico directo  que no puede faltar en la estantería de los adscritos del combo, donde también tiernos temas como “Souvenir” (nombrando todas las ciudades de manera tan emotiva), son realmente de amplia riqueza y refulgencia tanto interpretativa como compositiva.

2- RON VUDÚ

A ningún lector debe sorprender que este prodigioso tema, de 1995, sea colocado en una posición tan alta. Se trata de la época más pura y más sacra de rock sureño del combo, (estilo Lynyrd Skynyrd, Allman Brothers o Black Crowes). Puede perderse uno, plácidamente, en los casi 9 minutos de la intensa, sostenida, libre, etérea, bluesy, sensible, soñadora y emotiva  “Ron Vudú”, donde además despunta aquí el imperial y siempre reivindicable Santi Campillo, con sus impactantes solos de guitarra.

En otros términos: la añorada formación original Tarque-Campillo-Ruipérez-Otero-Saura-Uribe en uno de sus puntos más culminantes, atronadores y genuinos, es decir, picando piedra para labrarse la reputación y la celebridad nacional que luego consiguieron a partir de 1999. Otros excepcionales temas rock de aquel debutante y vibrante LP, Un buen momento, como “Se calienta”, “Dentro de la esfera” , “Cuando el río hierve”, “En mis manos”, “No sabes hacerlo bien”, “Perdido en la ciudad” y un encendido y ronco etcétera, hubiera resultado imperdonable, por mi parte, no nombrarlos a lo largo este flexible ranking.

1 – MIEDO

Aunque su álbum Sopa Fría, de 2004, no sea su trabajo más perfecto como antes comenté, sí que se alza este medio tiempo como  una de las más complejas, más completas y más memorables canciones, no sólo de M Clan, sino de los últimos 40 años de la cronología de rock peninsular. Esta narración sobre temores a perder un amor verdadero, posee todo de celestial en su minutaje, dicho llanamente: los coros gimiendo “aquí en el infierno”, la orquestaza de 20 músicos de cuerda, las conmovedoras guitarras, la carismática voz de Tarque….Y es que “Miedo” (la original de la formación murciana, por descontado) es absolutamente irrebasable.

En resumen y con la máxima imparcialidad, comentar que toda la carrera de M Clan merece la pena, donde su periodo inicial, de 1995 a 1997, seguramente sea el más traslúcido, vigoroso, fresco y echado en falta. Después su segunda fase, de 1999 a 2004, puede que resulte la más abierta, variada y de aclamación popular. Para finalizar, de 2008 a 2016,  se puede interpretar que han ido adquiriendo madurez y algo más de poso en muchas fases de dicha tercera parte cronológica.

Una banda sin igual en España, donde el 95% de toda su música obtiene victorias en cada oida y que aunque el hilo conductor y base de su trayectoria es el rock clásico estadounidense, también Carlos Tarque, Ricardo Ruipérez y cia. han sabido siempre otorgarle un toque de su propia personalidad a su sonido: por algo llegaron donde están.

2 comentarios sobre “Las mejores canciones de M-Clan

  • el 16 Julio, 2019 a las 11:16 pm
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    Espectacular artículo, un auténtico regalo, y necesario a todas luces, para reivindicar a esta gran banda de la que el gran frontman vocal Carlos Tarque ha decidido tomarse esta temporada un respiro para facturar un rotundo capricho en solitario (reivindicando sus influencias musicales) antes de volver, el año que viene, a la banda madre. Los temas elegidos, todos muy buenos, dan pie en esta acertada fórmula de ránking flexible, a hablar y reivindicar otros temas y los músicos que les acompañaron. Muy buena disección también de las tres grandes etapas del grupo, haciendo hincapié sí, de la pureza inicial, y de la posterior consagración a nivel nacional, gracias a la cual han podido continuar haciendo, a su ritmo y querencia, la música que les ha apetecido con la suficiente calidad para no tener que rendir cuentas, y con los músicos que han considerado oportunos Tarque y Ruipérez, y con el ascediente instrumentístico y también a la produción de Carlos Raya. Una vez más, gracias a Txus Iglesias y Muzikalia por otro impecable artículo. Un cordial saludo.

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  • el 17 Julio, 2019 a las 12:11 am
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    Muchas gracias a ti por tus opiniones y tu extenso mensaje, aquí en MZK, acerca de mi artículo y sobre esa bandaza que es M-CLAN. —-Saludos para tí igualmente.

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