Maga – A La Hora del Sol (Mushroom Pillow)

No negaré que hacía ya meses que me preguntaba con frecuencia a cerca de cuánto faltaría para la salida del nuevo disco de los andaluces Maga. Y es que después de sacar tres grandes discos, con una periodicidad casi exacta de dos años entre cada uno de ellos, era más que extraño que hubiesen pasado cuatro desde la salida de su “álbum rojo”, y no hubiese nada nuevo en el mercado.

Pero sin duda que después de ver y escuchar el nuevo trabajo del trío sevillano, creo que la espera, aunque larga, ha sido más que justificada. Y digo que ha sido justificada porque más allá de los contratiempos que la banda ha tenido en estos años, los cambios saltan a la vista desde que se tiene el disco entre las manos. Parece que una vez más, se cumple la regla no escrita del ciclo que se cierra después del tercer disco, y Maga vuelve, tras una espera prolongada, con multitud de cambios, que van desde la portada, (atrás quedaron los diseños minimalistas, para dar la bienvenida a un caótico laberinto de color), hasta la discográfica (ahora de la mano de Mushroom Pillow), pasando cómo no, por otro cambio chocante, a la hora del sol, el título con el que la banda ha decidido bautizar por primera vez a un largo.

Aunque en cuanto se empieza a escuchar el nuevo disco, uno se da cuenta desde el principio, que estos cambios también han afectado en parte a los sonidos de la banda. A un lado han dejado los grandes arreglos, y las meticulosas producciones de “diecinueve”, “como nubes…”, o del álbum rojo, para dar paso a un disco, en general mucho más crudo, más directo, con sonidos de guitarras mucho más naturales, y donde se percibe con gran claridad, el acierto que considero que es, el haber grabado en directo, y haber rodado mucho las canciones antes de la grabación. Matices, que aunque no parezcan de gran relevancia, aportan al disco un carácter muy personal,  mucho más cercano a su directo, y bastante distinto a lo que hasta ahora nos tenía acostumbrado la banda.

Pero posiblemente lo mejor de estos cambios, sean las cosas que pese a ellos han decidido conservar, y que sin duda son el alma, y el mayor valor de la banda bética. Las letras escalofriantes (con mención especial a la primera estrofa del disco), las variadas melodías hechas a medida y con meticuloso cuidado para cada una de las mencionadas letras, y sobre todo, el conjunto de sensacionales historias musicalizadas, que de manera fácil te trasladan a multitud de escenarios distintos, a través de una voz ya tan característica y reconocida como la de Miguel Rivera, y de canciones como “sal y otras historias”, “silencio”, “la balsa”, o “sí, pero no lo soy”. Además, en este largo, existe una novedosa dualidad, y es que junto a la suavidad de estas canciones, la banda incluye una nueva faceta algo más oscura, de la mano de temas como  “hoy”, “canción para septiembre”, o su último y potente tema “hasta despertar”, que cuentan con una factura más áspera, seca y contundente, pero en los que se aprecia un potencial increíble para sonar en directo.

En definitiva, un disco de re-partida, una nueva declaración de intenciones a través de melodías mucho más crudas, más guitarreras y desnudas (sirvan como ejemplo “harás y romperás” o “último mar”) pero en el que no se han olvidado las buenas costumbres (una de ellas como no, las colaboraciones dentro del disco, en este caso  tanto musicales, como literarias), para firmar diez canciones, que sin duda sorprenderán en un primer momento a sus seguidores, pero que seguro que tras unas pocas escuchas, te atraparán, y te engancharán tanto como lo hicieron sus tres anteriores discos.

¡¡VUELVE MAGA!! Otra buena noticia para los oídos…

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