NLF3 Trío – Centro de Arte Contemporaneo (Sevilla)

Como todos deberíamos saber, y más los que nos encontramos en Sevilla, que Nocturama no sólo son dos conciertos a la semana durante los meses de Julio y Agosto. Es una exposición del artista estadounidense Allen Ruppersberg y del Hungaro Yona Friedman, ambas altamente recomendables (la transcripcion a mano en tapices de tela de “El Retrato De Dorian Gray” de Oscar Wilde por parte de Ruppersberg es apabullante), además de ciclo de cine (viernes y sabado) al aire libre, dedicado este año al subgénero de la blaxploitation, con películas como “Superfly” o “The Thing With Two Heads”. Pues bien, la pasada noche del jueves 13, música y cine se dieron la mano en un espectaculo intenso, exento de parafernalias, sobrio y altamente enriquecedor. NLF3 Trío es una banda que viene de Francia, como Don Nino. Con Don Nino compartieron formación estos dos días. NLF3 Trío, aunque sobre el escenario sean tres, estan formados principalmente por los hermanos Nicolas y Fabrice Laureau y se han propuesto musicar la película inacabada de Sergei M. Eisenstein ¡Qué Viva México!. Ya todos sabemos el enorme poder evocador del post rock a la hora de ilustrar pasajes que cada cual forma en su cabeza a su antojo, incluso el pop ha hecho sus incursiones en el terreno, como los Pet Shop Boys con, curiosamente otra de Eisenstein, “El Acorazado Potemkin”, desde un prisma sinfónico y opulento. Music For Qué Viva Mexico, lejos de intentar sobreponerse a las magnéticas imagentes del magistral documento del cineasta ruso, las remarca y hace que, si es la primera vez que la vemos, no volvamos a imaginarla con otra musica.

¡Qué Viva México!, la película, se divide en varios momentos costumbristas de la vida de los nativos: sus fiestas paganas y católicas post-conquista, los ritos nupciales, la llegada de las corridas de toros, y una dramatización en la que queda al descubierto la miseria que se esconde tras esos rostros ajados por el sol: el derecho de pernada que se ejerce sobre la novia de uno de los peones desencadena venganza y represalia. Cada una estas bellas postales las describen con parsimonia, adentrandose en géneros como el jazz, en pasajes brillantes como toda la descripción de la corrida de toros, y la fiesta a la virgen de Guadalupe, el folklore mexicano un tanto sui generis, en la totalidad de la escena de la boda, y la electrónica paisajistica y áspera en los momentos en que el misticismo. Si tuviésemos que valorar lo que ejercieron sobre el escenario, sin tener en cuenta el apoyo cinematográfico, NLF3 Trío apabullaron con un non-stop de cerca de noventa minutos, con melodías troncales que se repetían en ciertos momentos (sobre todo en su tramo final) y donde la electrónica se servía sumisa al discurso analógico (esas respiraciones que no eran de este mundo…). Si valoraramos la relación entre lo que se vió y lo que se escuchó, solo cabe decir que fue un espectaculo gozoso, íntimo e irrepetible, tanto por lo que nos contaba Eisenstein (el tramo final, con los niños quitándose las calaveras y mostrando sus joviales rostros, fueron de vello de punta) como lo que apuntalaban los franceses, derrochando una técnica sin exhibicionismos y desde la más pura humildad. Al terminar, una ovación con el público en pie, despidió a unos NLF3 Trío que se ponen a la cabeza de la vanguardia musical europea con este último trabajo. Por último, un consejo: compren el disco y la película, intenten simultanearlos, y me cuentan. Lujo, es poco.

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