Of Monster And Men – Beneath The Skin (Republic Records)

Beneath The Skin el nuevo trabajo de la banda islandesa Of Monster And Men se presentaba hace unas semanas con el primer single “Crystals”. Esta canción que nos daba la primera pista sobre lo que sería el disco, fiel al sonido al que nos tenían acostumbrados, pero a la vez quiere marcando la diferencia y abriendo un nuevo capítulo en la historia del grupo.

El primer tema es relajado y acompañado, sobre todo en el estribillo, de tambores que imprimen un aire tribal. Sorprende que hayan elegido un sonido así como presentación. Sin embargo, funciona bastante bien y como primera píldora no está nada mal, ya que también es pegadizo.

La siguiente canción fue “I Of The Storm” que también comienza con un sonido característico de tambores y la voz de Nanna Bryndís acompañada de un piano. Como su predecesora no parece tener un punto de inflexión en el que cambia y te lo da todo. Es un tema bastante plano que no tiene la misma garra y ritmo contagioso que puede observarse en “Crystals”.

En “Empire” Ragnar þórhallsson es el cantante principal y Nanna solo le acompaña en el estribillo que, esta vez sí, nos da un poco más de ritmo y viveza. El último single que Of Monster And Men presentó fue “Hunger” en el que también oímos tambores, lo que parece que se ha convertido en uno de los sonidos que más identifica al grupo. Como “Empire” también tiene algo de más ritmo que los dos primeros temas, pero sigue faltándole algo, algo que “Crystals” tiene y los demás no.

Ya dentro del CD quizá la canción que más destaque al margen de estas cuatro primeras sea “Human” que, junto a los ingredientes de las otras, suma el ritmo pegadizo que tiene “Crystals” usándolo incluso con más efectividad. Por su parte, el juego de voces de “Wolves Without Teeht” unido al característico título de la canción crea un combo que no es perfecto pero sí aporta algo de frescura y armonía. En “Slow Life” el bajo y la guitarra acústica cobran protagonismo aunque rápidamente son acallados por batería y percusión.

Entre todo esto hay dos perlas ocultas por salirse un poco del tono general del disco. Una de ellas es “Organs”. El sonido acústico de la guitarra y el piano y la dulce y pausada voz de Nanna hacen de ella  una de las mejores y quizá una de las pocas que se salve dentro de este trabajo. La otra es “Black Waters”. Su estribillo te hace rememorar tímidamente lo que fue “Little Talks”, aunque sin salirse del todo del ritmo mucho más pausado y cuadriculado de Beneath The Skin. Por último, “Thousand Eyes” supone la pieza extravagante, sin apenas letra del trabajo y para cerrar el álbum “We Sink” da más rapidez en su melodía sin dejar de recordar lo étnico que aportan los tambores y las voces de fondo de los coros.

Tras el éxito de su anterior trabajo My Head Is An Animal, especialmente del tema “Little Talks”, no era fácil crear un conjunto que no recordara al sonado éxito pero que a la vez hiciera que la esencia de la banda perdurase. En este caso los islandeses han intentado alejarse de su anterior sonido, pero lo que han creado se aleja de sí mismos. Es un disco mucho más oscuro que su antecesor, con ritmos muy lentos y sonidos demasiado repetitivos.

 

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