Prodigy – The Fat Of The Land (Reedición) (XL Recordings/Everlasting)

Coincidiendo con el decimoquinto aniversario de su lanzamiento original se reedita The Fat Of The Land (1997), tercer álbum en la carrera de la formación británica y a la postre el más exitoso, reconocido y representativo de toda su trayectoria.

El disco fue publicado cuando la vorágine mediática entorno al Britpop comenzaba a flaquear, aunando una inteligente conjunción de elementos que finalizó con enorme éxito de ventas a nivel mundial. Un decálogo violento y extremo construido en base a tres singles tan evidentemente incendiarios como “Smack My Bitch Up”, “Firestarter” y “Breathe” que, adornados con vídeos de explícita y efectiva presencia visual, terminaron por elevarse a la categoría de clásicos. Por su parte otras composiciones meritorias como “Mindfields”, “Fuel My Fire” o “Narayan” (con la colaboración de Crispian Mills de Kula Shaker) justificaron con solvencia la edición de la obra y su posterior gloria, cumpliendo a la hora de mantener la intensidad. La estudiada y actualizada imagen cyber-punk de Liam Howlett y compañía resultó así mismo suficientemente llamativa y convincente para la época, terminando por conquistar un sinfín de portadas con el consiguiente interés del público.

La banda ofertaba sin tapujos una electrónica agresiva, salvaje e instintiva tras resultar salpicada de sampleados y otros saqueos estilísticos, lo que resultaba propicio para un aficionado medio que, a esas alturas, suspiraba ya por una visceralidad chocante con la tendencia pop de los últimos años. Prodigy contribuyeron junto a otros artistas como The Chemical Brothers, Fatboy Slim o Goldie a elevar el género hasta un nivel de popularidad mayoritario dentro del Reino Unido, y por extensión al resto del planeta, con un trabajo que ha resistido el paso del tiempo con aplomo a pesar de la relativa (y en cualquier caso inevitable) pérdida de impacto respecto a las sensaciones vividas en verano de 1997.

La referencia se completa con el EP inédito The Added Fat (2012), que incluye un total de seis remezclas a cargo de especialistas como Noisia, Alvin Risk, Zeds Dead, Baauer, The Glitch Mob y Major Lazer. Un añadido interesante para los fanáticos a este tipo de relecturas y seguramente anecdótico para el resto, siendo el rescate del disco inicial el verdadero motivo, justificación y disfrute del presente acto.

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