Russian Red – Centro Cultural CAI (Zaragoza)

Hace ya tiempo que Lourdes Hernández y su proyecto bautizado con nombre de pintalabios, dejó de ser el secreto a voces de su Madrid natal, para convertirse en una de las indiscutibles revelaciones del año con su primer álbum, I Love Your Glasses (Eureka/Pias, 2008). Innumerables conciertos, canciones incluidas en anuncios, e incluso la contratación como imagen de cierta marca de moda, han aumentado su popularidad hasta conseguir colgar el cartel de no hay entradas, sólo unos meses después de su anterior y también exitosa visita a la ciudad.

Estaba previsto que la menuda intérprete acudiese acompañada de su habitual banda al completo, pero finalmente fue imposible al encontrarse Manuel Cabezalí girando con su proyecto principal, Havalina, así que lo que nos encontramos sobre el escenario fue el formato de dúo. La madrileña llegó acompañada por el polifacético e impagable Charlie Bautista (militante en Amigos Imaginarios, The Sunday Drivers, Melusa, Christina Rosenvinge o Tulsa), ocupándose de batería, segunda guitarra, teclado y voces. El recinto, por su parte, resultaba inmejorable para este tipo de concierto, a modo de auditorio, con cómodas butacas y, lo más importante de todo, una excelente acústica.

Ante el respetuoso silencio del público, “Take Me Home” inauguró la velada con Batista entregando precisos coros, a la que siguió la conocida “No Past Land”. Tras ellas, la protagonista pidió que bajasen las luces del escenario, quedando éste en ligera penumbra y aumentando así el protagonismo de su pop-folk intimista. Para entonces la cantante ya nos tenía ganados, con su prodigiosa voz -angelical y poderosa a partes iguales- inundando el centro cultural. Su frágil presencia y la calidez de unas canciones de sencilla belleza e impecable interpretación como “They Don´t Believe”, “Gone, Play On”, “Nice Thick Feathers” o “Cigarettes”, encandilaron tanto a los que ya la conocían, como a los que, teniendo el abono para todos los actos del ciclo, descubrieron una de las voces nacionales más bellas surgidas en los últimos años.

Tras ausentarse unos segundos y volver en solitario, hizo su personal revisión del “Girls Just Want To Have Fun” de Cindy Lauper, mientras que las aún inéditas “Sorry” y “Hawaiana”, ya de nuevo con su escudero de lujo acompañándola, cerraron una hora de entrañable dulzura pop.

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