Segunda jornada del Wintercase en Barcelona

Ayer por la noche, Barcelona acogió la segunda sesión del Wintercase San Miguel 2002, el I Festival Itinerante de Música Independiente. La noche prometía: dosis de pop para empezar, y un final por todo lo alto, con los ingleses Saint Etienne como plato fuerte. Musicalmente, el balance de esta segunda noche (que quizás se puede considerar como la primera con plato fuerte a causa de la cancelación de Fatboy Slim) es más que positivo, pero si hubo algo que la deslució fue la escasez de público hasta minutos antes que el trío de Croydon saliera al escenario.

Nos perdimos a Heike, y llegamos poco después de que empezara la actuación de Budapest, una de las apuestas de Sinnamon Records para el año que viene. Presentaron los temas que componen su álbum debut, Too Blind To Hear. Su sonido es heredero directo del pop de corte anglosajón de los últimos años, sobre todo en cuanto a las guitarras se refiere, pero dándole una toque muy personal, sobre todo gracias a la utilización de los teclados, y a la particular voz de su vocalista, John Garrison, a medio camino entre lo épico y lo nostálgico. Un directo muy bueno, que promete un gran álbum. El año que viene oiremos hablar de ellos.

Tras Budapest, llegaron Alpinestars, que con sus ritmos electrónicos intentaron a hacer bailar a un público que no acababa de despertar. La banda de Richard Woolgar y Glyn Thomas descargaron su artillería más pesada a base de sintetizadores y guitarras, con temazos como “Snow Patrol” o “Carbon Kid” (en la cual colabora Brian Molko de Placebo, al que nos hubiera gustado ver como invitado), ambas de su último álbum de estudioWhite noise, o como “77 Sunset Strip”, su alabadísimo primer single.

El dúo iba acompañado por un batería, un guitarra y un bajo, que favorecieron su puesta en escena, sencilla pero convincente, y sobre todo ayudaron a que su electropop de lo más bailable no perdiera nada. Ellos se lo pasaron muy bien sobre el escenario, y el público poco a poco fue entrando en calor. Resultó una actuación bastante corta, apenas 45 minutos, Hay quien dice de ellos que son la mejor apuesta de música para bailar después de The Chemical Brothers, y, desde luego su White noise tiene fantásticas piezas que tienen todos los puntos para convertirse en himnos para las pistas de baile. Quizás ayer no tuvieron toda la suerte que merecían, a pesar del final de infarto con “Complete Control”, pero la gente esperaba a Saint Etienne.

Por fin llegaba el primer plato fuerte del festival en Barcelona. El grupo de Sarah Cracknell, Pete Wiggs y Bob Stanley consiguieron atraer a mucho más público que los grupos anteriores, a pesar de los falsos rumores que anunciaban la suspensión de su actuación. Pero ni mucho menos. A las 23.15 en punto, Sarah saltó al escenario (sus compañeros se mantuvieron en un muy discreto segundo plano) como si de una diva de la música se tratara (¿o realmente lo es?)

Saint Etienne son uno de los grupos imprescindibles de la música de los 90, y llegaron a Barcelona como lo que son, uno de los grandes a la hora de hacer bailar a la gente, y lo consiguieron, tanto con los temas más bailables de Finisterre, como “Action” o “Shower Scene”, como con alguna antigua joya, como “Sylvie”, el momento más álgido de la noche.

Quizás lo único que se podría reprochar es la puesta en escena del grupo. Sarah quedaba muy desprotegida sobre un escenario tan grande para ella sola, con sus compañeros detrás, sobre una tarima, camuflados tras unos paneles luminosos, sin ningún tipo de contacto con ella, cosa que hacía que pareciera perdida sobre el escenario. Pero lo importante es la música, y la dulzura de su voz, junto con las preciosas melodías y los sonidos que forman Finisterre, su álbum más íntimo, no dejó a nadie indiferente. “Amateur”, “Stop & Think It Over” y “New Thing” fueron algunos de los temas de su último disco que también formaron parte del repertorio. Las canciones más bailables se fueron alternando con las más tranquilas, consiguiendo así una actuación bastante regular en lo que fue la primera parada del grupo en su periplo festivalero.

Destacables dos momentos: la aparición de la rapera Wild Flower, que acompaña a Sarah en la canción “Soft Like Me”, cantando el rap que vertebra todo el tema, y la despedida final, en el bis, con una versión de “Hand In Globe” de The Smiths. De esta manera se despidió el Wintercase en Barcelona hasta esta tarde a las 18.30, con Volován, The Delgados, David Kitt, La Buena Vida y Starsailor.

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