Te presentamos Rémora, lo nuevo de Lanuca

Lanuca es un interesante proyecto musical, encabezado por Ángela Bonet, que ha publicado varios discos en los últimos años siempre con colaboraciones de otros músicos, principalmente acompañada de la guitarra de Manolo Bertrán (Doctor Divago). El año pasado te hablábamos de su tercer disco, Tibia Turbia (Infinito Discos, 2017), un álbum que culminaba una trilogía de trabajos con nombres de partes del cuerpo, ya que antes había publicado Pómulo (2013) y Gran Mandíbula (2015).

Además de su denominación, esos tres discos compartían más cosas: un folk etéreo, volátil, recitado con voz casi aniñada al estilo de Joanna Newsom o Aries. Sin embargo, según vamos avanzando cronológicamente en su discografía vemos que debajo de la aparente calma de la música de Lanuca cada vez más asomaba siempre la tormenta. Una tormenta principalmente representada por los chispazos eléctricos y desgarradores de la guitarra de Manolo Bertrán. Su último disco, Tibia Turbia, se acercaba ya algo que podríamos denominar como noise-folk.

Ahora, en este cuarto disco de nombre Rémora (Bonavena Música, 2018), cuyo nombre parece indicar que la trilogía inicial ya concluyó, los elementos electrónicos que ya se podían apreciar en anteriores trabajos toman más protagonismo. Las guitarras siguen ofreciendo el gran contraste con la frágil voz de Ángela, pero los sintetizadores colaboran en la creación de texturas, algo que parece estar en el espíritu de este disco. No es que la voz pierda importancia, pero la presencia de varios temas instrumentales parece indicar que el foco está puesto en la creación de ambientes, la superposición de capas sonoras entre las cuales la voz es solo un elemento más.

Un disco de contrastes entre lo suave y lo áspero, entre la voz candorosa y el envoltorio inquietante. Contrastes también entre los sonidos más sintéticos, con la propia Ángela y Ana Santos manejando los sintetizadores, junto a otros más orgánicos en los que, además de la ya mencionada guitarra eléctrica, aparecen el cello de Vanessa Juan y la batería de Santi Serrano, que se alterna con las percusiones electrónicas. Un álbum interesante donde es complicado destacar unos temas sobre otros, aunque yo mencionaría el excelente instrumental “19:49”, el single “Himalaya” y una impresionante “Monte de Venus” en la que se alcanza el máximo nivel de crudeza de todo el disco.

Puedes escuchar aquí Rémora, lo nuevo de Lanuca.

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