The Soundtrack of Our Lives – A Present From the Past (Warner Music)

Ante los rumores de un posible cambio de rumbo, la banda sueca The Soundtrack of our lives decide hacer una parada echando la vista atrás y reuniendo ese típico material no demasiado accesible; desde caras Bs de EP´s editados hasta la fecha hasta material inédito. Después de cumplirse su décimo aniversario como banda parecen haber decidido obsequiar con un regalo a sus fans más incondicionales.

A present from the past se presenta atractivo desde su formato de 2 CD´s, fotografías de Boel Ferm (uno de los más destacados fotógrafos de su país) que destilan ese aroma psicodélico, lleno de nostalgia pero también sabiéndose conocedores de la energía puramente rockera de los sesenta y setenta. Dos caras de una misma moneda.

Lo que más sorprende de todo el disco es sin lugar a dudas su longitud, compuesto por 32 temas grabados entre 1995 (el año de su formación) hasta la fecha de hoy. Ello nos da prueba de la capacidad creativa de la banda, la cual cuenta con hasta tres compositores en sus filas (Ebbot Lundberg, Ian Persson y Mattias Bärjed).

Lo más deseable para sus fans quizá sean las diez canciones no grabadas hasta la fecha; desde la lejana y apenada “A room without a view” de 1995, compuesta en las postrimerías de la Union Carbide Productions (ex-grupo de los fundadores de The Soundtrack Of Our Lives, Ebbot Lundberg y Björn Olsson), o la adicción que produce la acústica y evocadora “The New Messiah”, uno de los mejores regalos de los suecos grabado durante las sesiones de su anterior álbum, Origin vol. 1. El poso de los Beatles, los Stones, Who, Syd Barret se deja notar constantemente en muchos de los temas de The Soundtrack Of Our Lives, como en “Infinite Zero”, con un estribillo totalmente beatle; lo mismo que “We´ll get by”. La psicodelia adopta su forma más pura con “I Can´t Control Myself”, sitar acompañando casi obligatoriamente, recordando a los Byrds de los sesenta. Como “rara avis” tenemos “PlayStation Bordello”, mostrando su lado más experimental con el uso de sintetizadores (cierto olor al visionario tema de los Beatles “Tomorrow never knows”), o esa suerte de clamor amoroso que representa “Dog Days”, con un aroma indiscutible a los Pink Floyd más profundos (¿recuerdan “Is there anybody out there?” de The Wall?).

El lado rockero sale a la luz con el fantástico Galaxy Gramophone, Greatest hit providers o Avenger Hill street blues. Sin lugar a dudas encontraremos temas muy destacables en la carrera de The Soundtrack Of Our Lives, pero la extremada longitud del disco y la inclusión de mucha “paja” hace de éste un álbum demasiado saturado. Añadiendo a lo anterior el factor de canciones tipo “revival” de bastantes de las canciones hace de este A present from the past un álbum dirigido básicamente a los fans.

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