Zahara – Teatro Lara (Madrid)

El pasado 21 de abril la cantautora jiennense Zahara sacaba su tercer álbum de estudio, Santa. Esta vez ella misma lo ha producido a través de la creación de su propio sello discográfico, GodZila Records.
Para presentar Santa, la cantante ha realizado cuatro conciertos en las últimas semanas. Dos de ellos en el Teatro Lara de Madrid. El 13 de mayo, la semana pasada, jóvenes y adultos se reunían para escuchar en directo la voz de Zahara. La ola de calor de los últimos días invitaba a pasar y refrescarse dentro de la sala, algo a lo que contribuyó una barra instalada en la entrada del teatro. Esto unido a que el ticket del concierto te daba derecho a una cerveza gratis parecía ser un inicio muy prometedor.
El concierto empezaba un poco tarde, pero la paciencia del público hacía llevadera la espera. Llamaba la atención las dispares edades de los asistentes. Había desde veinteañeros hasta personas de entre cuarenta y cincuenta años, todos ellos unidos esa noche por una sola razón.
Cuando los músicos y la cantante llegaron al escenario todo empezó a ir rápido. El frenesí y la velocidad eran casi palpables desde los asientos. Comenzaron tocando canciones con ritmo como “La Gracia” o “El Deshielo”. La andaluza derrochaba energía y fuerza, pero tras cuatro o cinco temas despedía a sus músicos durante unos minutos y se quedaba a solas con el público. “¿Pensabais que todo iba a ser de guitarrazo? Pues no. También vais a sufrir“. Así es como introducía canciones de sus anteriores álbumes como “El Universo” o “Del Invierno”. Hubo tiempo para que desconectara la guitarra, se alejara del micrófono y llenara el teatro con su voz cantando “Lucha de Gigantes”. Con la guitarra en brazos recorrió el pasillo central del teatro bajo la atenta mirada de todos los presentes a los que nos sobrecogió esta versión de la canción de Antonio Vega. También tocó “Int. Noche” sentada en el borde del escenario y dedicó la canción a una de sus mejores amigas que no podía parar de llorar.
Volvieron los músicos y con ellos de nuevo el ritmo y la rapidez. Todo ello en un ambiente de tranquilidad y diversión propio de quiénes van a disfrutar de buena música sin más pretensiones. Canciones como “Hágase Tu Voluntad”, “Inmaculada Decepción” o “Donde Habitan Los Monstruos” hicieron bailar, cantar y, sobre todo, escuchar atentamente a Zahara. Su voz, a diferencia de lo que suele ocurrir, no decepciona en directo sino que crece. Es increíble verla moverse como un torbellino por el escenario sin perder por un solo momento la afinación. Cuando llegaron los bises regresó a sus temas clásicos y tocó “Tú Me Llevas” y “Funeral” dejando satisfechos a sus fans más incondicionales.
Lo bonito de un concierto es salir con la sensación de que las personas que han cantado y tocado su música han disfrutado igual o más que tú y eso es lo que pasó el otro día en el Teatro Lara de Madrid.
 

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